Un castillo excepcionalmente bien conservado que destaca en este pueblo de la Comunidad Valenciana

Un pueblo valenciano destacado por su fiesta alberga en lo alto de su casco urbano un enclave que sorprende por su estado de conservación. Entre torres, callejones y miradores, esta fortificación medieval ofrece la posibilidad de explorar una faceta menos habitual

Foto: El monumento que tienes que descubrir en este pueblo conocido por su fiesta. (Comunitat Valenciana) Seguir en Google Síguenos

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Existen pueblos reconocidos inmediatamente por una fiesta popular, pero que albergan mucho más allá de una celebración multitudinaria. En el interior valenciano, uno de estos destinos resguarda en la parte alta de su casco urbano una fortificación medieval que permite descubrir aspectos menos visibles del municipio y explorar un entramado histórico formado por calles angostas, torres, miradores y antiguas casas señoriales.

Este monumento es el Castillo de Buñol, considerado uno de los castillos mejor conservados de la Comunidad Valenciana y un lugar imprescindible para quienes desean qué ver en Buñol además de la Tomatina. Su origen se sitúa entre los siglos XI y XII, aunque la estructura fue adaptada tras la conquista cristiana. Desde esta posición estratégica se dominaba el camino real de Madrid, la Hoya de Buñol y un área situada entre los antiguos reinos de Castilla y Valencia.

Un castillo medieval con viviendas habitadas en su interior

Una característica especial del Castillo de Buñol es que no es únicamente una fortaleza abierta al público, sino que aún alberga viviendas habitadas en su interior, algo poco común en España. Entrando desde la parte superior, a través de la torre central, se accede a la Plaza de Armas, donde se agrupan varias casas encajadas entre torres laterales. Luego, un puente con vistas panorámicas conduce al recinto inferior, donde se encuentran la Torre Mayor, el Palacio Gótico, la antigua Iglesia del Salvador, el Museo Arqueológico y el Museo Etnográfico.

La visita continúa en la parte baja, donde la Torre Sur conecta con el barrio del Castillo, un entramado de calles estrechas de origen musulmán, pequeñas plazas y muros encalados que conservan el carácter histórico del conjunto. El barrio que lo rodea parece sostener el peñasco sobre el que se alza la fortaleza, conformando una imagen muy característica del casco antiguo. Este entorno ha servido como inspiración para artistas como Sorolla. Además, el Castillo de Buñol permanece abierto todos los días del año, sin restricción horaria y con entrada gratuita, aunque también se ofrecen visitas guiadas y actividades para profundizar en sus torres, museos e historia.

Existen pueblos reconocidos inmediatamente por una fiesta popular, pero que albergan mucho más allá de una celebración multitudinaria. En el interior valenciano, uno de estos destinos resguarda en la parte alta de su casco urbano una fortificación medieval que permite descubrir aspectos menos visibles del municipio y explorar un entramado histórico formado por calles angostas, torres, miradores y antiguas casas señoriales.

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