Las claves
Leire Díez solicitó al exjefe de la UDEF, Rafael Salvador, apoyo para preparar una querella contra la juez Mercedes Alaya.
Salvador declaró que Leire intentó recopilar datos comprometedores sobre Alaya y que se reunió con él en varias ocasiones, aunque únicamente le proporcionó información de carácter anecdótico.
Durante sus conversaciones, Leire afirmó actuar bajo instrucciones de una persona con gran poder y buscaba ‘exterminar socialmente’ a Alaya.
El PSOE cubrió billetes de tren para encuentros vinculados a la trama, donde participaron empresarios y ex altos cargos investigados en procesos judiciales.
Rafael Salvador, exmiembro de la UDEF y antiguo jefe de Policía Judicial en Sevilla, actualmente jubilado, declaró ayer ante el juez Santiago Pedraz que Leire Díez le solicitó colaboración «para montar una querella» contra la juez Mercedes Alaya.
Salvador fue quien inició la investigación del ‘caso Mercasevilla’, que desembocó en el fraude de los ERE, bajo la instrucción de Alaya. En 2011, la juez prescindió de él y encomendó la investigación a la Guardia Civil.
Rafael Salvador, que compareció como testigo en el denominado ‘caso Leire’, aclaró que antes de la pandemia Díez se puso en contacto con él presentándose como amiga de Revilla y periodista ‘freelance’ con la intención de escribir un libro sobre los ERE. Él solo le facilitó datos más bien «anecdóticos», según afirmó.
En el expediente figura una conversación mantenida el 7 de enero de 2020 entre Leire Díez y Vicente Fernández, quien presidió la SEPI hasta su renuncia tras ser investigado en el ‘caso Aznalcóllar’, una decisión impulsada por la Audiencia de Sevilla con ponencia de Alaya.
«Estoy tejiendo un relato, porque además de la muerte procesal debe ser también social«, escribió Leire refiriéndose a la magistrada sevillana.
Al día siguiente, Fernández remitió a Leire una noticia sobre el caso de los ERE en la que se mencionaba a Rafael Salvador. «¿Por qué no hablamos con él?», propuso Díez.
Según la UCO, el primer encuentro entre Leire Díez y Rafael Salvador tuvo lugar en Sevilla el 13 de febrero de 2020. La ‘fontanera’ grabó la charla en secreto.
«¿Qué podemos revelar de ella? Necesito cuatro elementos que generen dos impactos, el resto lo desarrollaré en un libro, ¿vale?», le dijo Díez al policía.
Aunque Salvador calificó como «anécdotas» la información facilitada a Leire, la versión que ella transmitió a Vicente Fernández fue que «con lo que ya conozco de Alaya, lo que menos necesito es conocimiento jurídico».
«Tenemos que exterminar socialmente a Alaya. El daño gratuito no puede seguir siendo gratis», escribió Leire en un mensaje posterior.
Ayer, ante el juez, Rafael Salvador declaró que Leire le volvió a llamar y lo citó en un piso en Madrid, algo que le resultó «extraño». Le solicitó información para preparar una querella contra Mercedes Alaya, pero él se negó.
Los mensajes en el móvil de la ‘fontanera’ a los que accedió la UCO muestran a un testigo inicialmente predispuesto.
«Las conversaciones que mantuvimos en invierno han servido para que, desde altos cargos, personas capaces de tomar decisiones y ejecutarlas, basándose en lo que he escrito tras nuestras charlas, estén dispuestas a actuar», expresó Leire.
«Me siento más confiada gracias a tu experiencia directa sobre todo. ¿Podrías trasladarte a Madrid? Te garantizo lo que necesites y, sobre todo, la oportunidad de impartir justicia».
«Por supuesto que sí», respondió Salvador.
Según la grabación, el policía describió su conocimiento sobre la instrucción de los ERE y los conflictos que tuvo con la instructora. «No hay trama política. Ella es una persona muy conflictiva que se autopercibe en una posición dominante, tiene una instrucción que puede interpretarse de varias formas y la utiliza en su beneficio», puede escucharse a Salvador en la investigación.
La UCO no detectó más contactos entre ambos hasta julio de 2024, dos meses y medio después de la reunión en Ferraz donde se inició la operación para desestabilizar los procesos judiciales que afectan al PSOE y al entorno del presidente del Gobierno.
El 10 de julio de 2024 se celebró una reunión en Zaragoza con la participación de Javier Pérez Dolset. El PSOE abonó los billetes de tren tanto para el empresario como para Díez, según las conversaciones que ésta mantuvo con una empleada del partido.
Salvador relató al juez que en esa reunión Dolset le comunicó que tenía un proceso abierto y le pidió revisar un informe de la UDEF que, según él, había «falsificado las cuentas». No obstante, Salvador no detectó irregularidades en dicho documento.
En relación con el encuentro en Zaragoza, preguntó a Leire por Gaspar Zarrías, condenado en el caso de los ERE, absuelto por el Tribunal Constitucional y actualmente investigado por Pedraz como supuesto integrante de la trama coordinada por la ‘fontanera’.
«¿Cómo te fue con el amigo zaragozano?», preguntó Zarrías. «Nos proporcionará documentación y ha accedido a dar una entrevista cuando revisemos todo su material. Cuesta un poco, pero está dispuesto a ayudar«, respondió Leire.
El testigo manifestó a Pedraz que después hubo una reunión en la residencia de Dolset en Tarifa.
El empresario mencionó unos audios relacionados con Villarejo, lo cual le pareció «sospechoso».
En un momento dado, Dolset llamó a Leire y ella le explicó que «somos un grupo de tres o cuatro personas investigando una serie de causas».
También le transmitió «¿sabes quién me manda? Me manda quien más manda”.
Rafael Salvador señaló que interpretó esas palabras como una alusión a alguien en las más altas esferas del poder, pero respondió «por mí, como si te manda el Papa”.
El testigo añadió que Dolset le preguntó «qué quería a cambio», pero él consideró que todo era «una trampa» y se retiró. Desde entonces no ha tenido más contactos.
Salvador indicó que con el tiempo ha concluido que todas las reuniones respondían a un mismo propósito: encontrar supuestas grabaciones comprometedoras de dirigentes del Partido Popular que supuestamente estaba en poder de alguien. Esto, ha señalado, era «un bulo que llevaba años circulando».

