Las claves
La mayoría de las once personas fallecidas en el incendio de Los Gallardos (Almería) eran extranjeros, principalmente de Reino Unido y Bélgica.
Cuatro de los cadáveres fueron encontrados en un vehículo con volante a la derecha, lo que indica una probable nacionalidad británica.
Siete individuos quedaron atrapados en una «trampa» mientras intentaban escapar por una ruta alternativa, y otros dos consiguieron huir.
El fuego avanzó con gran rapidez, complicando la evacuación y obligando a evacuar a alrededor de 600 residentes.
Los once fallecidos contabilizados hasta ahora en el trágico incendio de Los Gallardos (Almería) serían en su mayoría extranjeros. Podría tratarse de todos, salvo tal vez un español.
Según las hipótesis manejadas por la Junta y los datos obtenidos hasta el momento, los cuatro fallecidos encontrados en un vehículo atrapado por las llamas serían «británicos» dado que el coche tiene el volante a la derecha.
Antonio Sanz, consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, ha indicado que otro grupo de nueve personas se habría visto atrapado en una «ratonera» al intentar hallar una salida por su cuenta.
Estos, según señala, serían «británicos o belgas», en cualquier caso en su mayoría extranjeros, salvo un español. De esos nueve, dos pudieron salir por sus propios medios mientras que siete quedaron en una «verdadera trampa».
«Desafortunadamente, elegir otro camino diferente al designado para la evacuación e intentar buscar salida por una rambla resultó ser una auténtica trampa», ha añadido Sanz.
El entorno de Bédar atrae a muchos turistas internacionales, además de contar con una considerable comunidad de extranjeros que residen en casas dispersas y cortijos.
Asimismo, diversos turistas de varias nacionalidades se alojan en el camping de Los Gallardos, el cual fue evacuado por la Policía Local y la Guardia Civil.
La orografía accidentada, con múltiples barrancos y núcleos habitados aislados, habría complicado la fuga y las labores de extinción del fuego.
El consejero Sanz remarcó la «extraordinaria velocidad» con la que se propagó el incendio, que sorprendió a cientos de habitantes en la zona. Se registraron alrededor de 600 evacuados y más de 180 realojados en dos albergues.
Un precedente en 2012
Por su parte, el alcalde de Bédar, Ángel Collado, comentó que en 2012 ya enfrentaron un incendio forestal, aunque nada comparable con el actual que ha provocado la muerte de 11 vecinos, a quienes conocía personalmente.
“Algunos de ellos son residentes a quienes conozco desde hace muchos años, incluso he oficiado matrimonios de algunos, a pesar de que son de nacionalidad distinta a la nuestra«, afirmó.
El equipo municipal visitó “puerta por puerta” para informar a los vecinos y proceder al desalojo de la zona.
Además, relató que cuando se enteró del fuego y los vecinos le alertaron, llamó al 112 y “no tardé nada en subirme al coche y bajar a la barriada«.
Posteriormente, Collado comentó que desde un punto del municipio pudo observar cómo «la lengua de fuego avanzó a gran velocidad».
«Casi sufrimos otra tragedia porque se cortó la salida hacia Los Gallardos, que era la ruta natural que debíamos tomar”, explicó.
En ese instante actuaron girando todos los vehículos que se dirigían hacia Los Gallardos y “los desviamos en dirección a Lubrín. Si no hubiéramos hecho esto, hoy estaríamos hablando de otro desenlace».

