El presidente de los obispos advierte que el Estado actúa como una banda de ladrones si ignora la ética, y el Gobierno responde a la crítica

Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal.. Las claves

Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal, alertó que un Estado carente de ética termina convirtiéndose en una «banda de ladrones», citando a San Agustín.

Las palabras de Argüello han provocado controversia, y la ministra Margarita Robles le ha reclamado una disculpa por lo que considera un reproche injustificado hacia el Ejecutivo.

Argüello precisó que su mensaje estaba dirigido a toda la sociedad y no exclusivamente a los políticos, instando a una renovación ética y al respeto de las leyes.

El arzobispo expresó también críticas hacia el asistencialismo estatal, las normativas de género y las conmemoraciones del Orgullo, calificando esta última como un «pecado de Satán».

El presidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, generó controversia al advertir que «cuando un Estado olvida la ética, se vuelve una banda de ladrones«.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, solicitó este viernes que el obispo ofreciera una disculpa por sus declaraciones, que considera ofensivas para el Ejecutivo.

«Ni el señor Argüello ni nadie tiene que darnos lecciones de ética. Sería conveniente que la doctrina evangélica mirase antes hacia sí mismo», afirmó Robles en declaraciones a la cadena Ser.

Por su parte, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, tachó la reflexión de Argüello como «injusta» y respondió con mayor vehemencia.

«¿Qué pensaría si un miembro del Gobierno calificara a toda la Iglesia como una banda de agresores sexuales?», cuestionó el también ministro de Justicia.

Luis Argüello clausuró el jueves la Escuela de Verano organizada por la Conferencia Episcopal Española (CEE), la Universidad Pontificia de Salamanca y la Fundación Pablo VI, bajo el título El colapso de la democracia. La oportunidad para una geopolítica al servicio del ser humano.

En ese evento pronunció las declaraciones que han provocado la molestia del Gobierno. «Es necesario hacer un llamado para renovar los propios sistemas democráticos, partiendo de las personas que formamos parte de ellos», señaló.

«De lo contrario, tendremos que recurrir a los clásicos, como Agustín», añadió: «Cuando un Estado olvida la ética, se transforma en una banda de ladrones, y a las evidencias me remito», enfatizó, «a las evidencias me remito, observándonos a nosotros mismos».

El presidente de la Conferencia Episcopal citó a San Agustín en La Ciudad de Dios: «Quitada la Justicia, ¿qué son los reinos sino grandes bandas de ladrones

Luego especificó que su referencia no era solo a los «líderes políticos», sino también a los ciudadanos comunes que con frecuencia incurren en «fraudes» en la «declaración de la Renta» o al solicitar una «factura en negro».

Durante su intervención, también opinó que el Estado no debería «transformarse en una Cáritas laica que reparte limosnas«.

Argüello lamentó que «las democracias liberales se han convertido en democracias asistencialistas», en las cuales se entrega «una ayuda económica» porque les «interesan ciudadanos pasivos comprados con subvenciones».

Además, cuestionó las leyes sobre autodeterminación de género y, en relación con las celebraciones del colectivo LGTBI de esta semana, afirmó que el Orgullo representa «el pecado de Satán».

«Solo basta revisar las exposiciones de motivos de las leyes aprobadas en España durante la última década en materia de sexo y género», indicó, «para observar cómo existe un proyecto de deconstrucción antropológica, que promueve la autonomía para decidir mi propio género, ignorando el cuerpo, como una expresión máxima de orgullo».

«Qué bien lo del orgullo, porque ese es precisamente el pecado de Satán: el orgullo», añadió.

Sobre los inmigrantes, consideró que «tienen obligaciones para su integración porque, de lo contrario, aprenden rápido el camino de los derechos», sin asumir responsabilidades.

Para el arzobispo de Valladolid, parte de los problemas actuales de la sociedad se atribuyen al «capitalismo global» y a «grandes fundaciones surgidas principalmente de laboratorios estadounidenses», que han contado «con la izquierda europea como cómplices y sicarios para ejecutar este proyecto de reducir los comensales en la mesa».

Tras enumerar estos retos, Argüello afirmó que los males de la democracia española tienen solución: «Que se respeten las reglas del juego, que se garantice la separación de poderes, que se cumpla la Constitución y las leyes, y que se presenten los Presupuestos anualmente«.

Ante la controversia, el arzobispo de Valladolid difundió este viernes un comunicado donde aclara que no se refería concretamente al actual Ejecutivo al mencionar una «banda de ladrones».

Asimismo, atribuye a la espontaneidad de su expresión durante el acto las posibles interpretaciones erróneas.

Cada uno sabrá por qué se siente aludido. Yo no he hablado del Gobierno«, señala Argüello en la nota.

“La dignidad humana, como también expresó León XIV, es fuente tanto de derechos como de deberes. Esta es mi tesis. Al poner ejemplos en un aula, uno puede ser más o menos afortunado en las expresiones», admitió el presidente de la Conferencia Episcopal en su comunicado.

Sin embargo, aclaró que el objetivo de su intervención era «hacer un llamado a la responsabilidad de todos. Dije que los ciudadanos no tenemos derecho a criticar a nuestros responsables políticos si nosotros mismos no tenemos el mismo código moral con el cual los juzgamos”, añadió.

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