Las claves
Juanma Moreno apuesta por un equipo de Gobierno continuista, integrando tanto a veteranos como a expertos técnicos para afrontar el desafío de gobernar con Vox en Andalucía.
Antonio Sanz, figura principal dentro del PP andaluz, asume la vicepresidencia y varias consejerías, consolidándose como la mano derecha de Moreno.
El líder de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, ingresa en el Ejecutivo como vicepresidente y consejero de Turismo, Justicia y Administración Local.
La mayoría de los consejeros repiten en sus cargos, evidenciando la estabilidad del gabinete y la incorporación de dos nuevos perfiles técnicos en Fomento y Medio Ambiente.
Juanma Moreno parece haber seguido al pie de la letra el consejo de San Ignacio de Loyola: «En tiempos de tribulación, no hacer mudanza«.
El presidente, que ha recibido el apoyo mayoritario de la ciudadanía, afronta el reto de gobernar con Vox dentro del Ejecutivo, un partido que simultáneamente compite por el espacio electoral de la derecha.
Se avecina un período electoral intenso con dos citas fundamentales: las generales, previstas a más tardar para agosto del próximo año pero susceptibles de adelantarse a febrero, y las municipales, programadas para mayo.
Para ello, Moreno ha optado por una línea continuista en el Consejo de Gobierno, manteniendo a rostros conocidos, veteranos bien experimentados en la Junta y políticos con trayectoria comprobada.
Un gabinete «firme, legítimo, transparente, democrático» cuyo «objetivo principal es conservar la estabilidad«, afirmó el presidente ayer en San Telmo al presentar la lista de consejeros.
Moreno se rodea de ‘pretorianos’ y advierte: «Frente a quienes intenten alimentar el ruido, responderemos con hechos, gestión y una defensa firme de la convivencia».
Queda fresco en la memoria el fracaso estrepitoso del pacto PP-Vox en Murcia. Al ser consultado sobre este tema, el presidente responde que «mi deber es aislar al gobierno de Andalucía de la confrontación partidista y electoral».
De los trece consejeros, diez continúan en el ejecutivo. La fotografía actual refleja, por tanto, una imagen clara de continuidad. Moreno ha decidido mantener el tronco común, con Carolina España y Antonio Sanz como pilares fundamentales.
Sanz, el hombre de los mil cargos
El jerezano es un veterano tanto en lo orgánico como institucional y sale fortalecido al inicio de esta legislatura. De hecho, será quien sustituya a Moreno cuando este necesite ausentarse. Este punto quedó cerrado en el acuerdo con Vox.
Al igual que en la película de Alberto Rodríguez, El hombre de las mil caras, el nuevo vicepresidente de la Junta se perfila como el hombre de los mil cargos. Además de la vicepresidencia, asumirá las consejerías de Presidencia, Sanidad y Emergencias.
Durante su extensa trayectoria, fue clave por su papel como principal crítico del PSOE en el caso ERE, actuando como mano derecha del histórico popular Javier Arenas. Fue secretario general del PP andaluz y una figura destacada para Mariano Rajoy en la Delegación del Gobierno en Andalucía.
Moreno ya confió plenamente en él el pasado octubre, cuando estalló la crisis de los cribados, para contenerla y evitar sus repercusiones electorales. Los 150.000 votos adicionales que obtuvo Moreno el 17 de mayo reflejan que fueron exitosos en ambas metas.
Político versátil, está habituado a manejar emergencias diversas. Fue el primero en llegar al lugar del accidente de Adamuz. Durante el verano, no abandona el chaleco antiincendios en cualquier zona de Andalucía.
Por otro lado, Carolina España se ha consolidado como un peso relevante dentro del Gobierno desde hace cuatro años, cuando llegó directamente del Congreso de los Diputados. Previamente, ejerció como concejal en el Ayuntamiento de Málaga desde 1999.
Quienes la conocen aseguran que mostró un «perfil fuerte» en la Cámara Baja, al igual que en el Gobierno andaluz, donde logró hacerse un lugar importante tras ser nombrada portavoz por Juanma Moreno para encargarse del enfrentamiento directo con la exministra de Hacienda María Jesús Montero sobre la compleja cuestión de la financiación. Esa batalla continúa.
La otra vicepresidencia recaerá en el líder de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, quien también asumirá las consejerías de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local.
El abogado gaditano mantuvo un despacho propio en su ciudad durante dos décadas. Políticamente, fue uno de los primeros afiliados de VOX en Cádiz, incorporándose en 2014. En 2018 fue elegido diputado en el Parlamento de Andalucía por Cádiz, siendo además el primer cargo institucional de VOX en una cámara parlamentaria.
En 2022 se quedó cerca del objetivo cuando Santiago Abascal designó como candidata a Macarena Olona, quien finalmente no logró formar parte del Gobierno. En 2026, logró resarcirse.
Dos nuevos ‘técnicos’
Las otras dos novedades en el organigrama son Mario Muñoz-Atanet Sánchez, quien tomará la consejería de Fomento y Movilidad. Malagueño de nacimiento e ingeniero de profesión, Moreno valoró su perfil técnico seleccionado como viceconsejero.
Ha impulsado proyectos relevantes como las ampliaciones de las redes de metro en Sevilla y Granada, la puesta en marcha del tranvía de Jaén, y la gestión del transporte público regular de viajeros por carretera durante la pandemia.
Adolfina Martínez Guirado también debutará en el nuevo Gobierno andaluz como consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente. Originaria de Jaén, es funcionaria y posee un perfil altamente técnico.
Hasta ahora, como secretaria general de Empresa y Trabajo Autónomo, desempeñó un rol esencial durante la pandemia, coordinando la oficina técnica que apoyaba la gestión de procesos automatizables y verificaba los requisitos de las subvenciones.
El ‘tronco’ de los veteranos
Los siete miembros restantes del Gobierno, responsables de las consejerías más fundamentales, mantienen todos sus puestos. Loles López Gabarro seguirá como consejera de Servicios Sociales, Familias e Igualdad.
Representa uno de los perfiles más próximos a Juanma, aunque su continuidad estuvo en duda hasta el último momento debido a las presiones de Vox en contra de su gestión y para controlar esta cartera.
Por consiguiente, la onubense tendrá un papel decisivo en esta legislatura para abordar políticas que el grupo de Abascal ha incluido en el pacto de Gobierno, como la oposición a los menores migrantes no acompañados o el plan de repatriación de la inmigración irregular.
Otros políticos afines con los que Juanma Moreno continuará contando son Patricia del Pozo, como consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, con un perfil bastante partidista, y Ramón Fernández-Pacheco, que seguirá al frente de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural.
Juanma Moreno también retiene a Rocío Díaz como consejera de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio, un departamento ‘renombrado’ para dotarle de mayor relevancia en la lucha contra el problema de la vivienda y las dificultades de acceso para los jóvenes.
José Antonio Nieto repite, aunque con nuevas responsabilidades: será el consejero de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública. Nieto fue alcalde de Córdoba y secretario de Estado de Seguridad en el Gobierno de Mariano Rajoy durante el procés catalán.
Además, Juanma Moreno seguirá contando con los perfiles más técnicos que le han acompañado durante los últimos cuatro años.
Es el caso de Carmen Castillo, inspectora de Educación, como consejera de esta área; Jorge Paradela, cuya cartera de Industria ahora incluye la de Universidad, y Rocío Blanco como consejera de Empleo, una de las más veteranas de su gobierno, que fue incorporada desde Ciudadanos.

