Tchouaméni (26) apuesta por la innovación con su inversión en tecnología de desalación marina

Aurélien Tchouaméni, en rueda de prensa. El mediocampista francés gestiona su capital consciente de la naturaleza limitada de su carrera deportiva.

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Aurelien Tchouaméni ha establecido una segunda trayectoria fuera del campo: la de inversor en proyectos tecnológicos y sostenibles, entre los que destaca una empresa dedicada a la desalación de agua de mar llamada Seawards.

Con apenas 26 años, el mediocentro del Real Madrid ha convertido una parte de sus ingresos futbolísticos en capital a largo plazo para sectores que, según considera, serán cruciales para el futuro del planeta.

Cuando no está organizando el juego del Madrid o la selección francesa, Tchouaméni analiza modelos de negocio y estrategias de start‑ups. Con el respaldo de su padre y la agencia Excellence Sport Nation, ha profesionalizado esta inquietud creando Audentes Capital, un vehículo que estructura sus inversiones.

En su cartera figura Seawards, una firma dedicada a la desalación de agua de mar, junto a inversiones en la tecnológica Vogo y en la plataforma de contenidos StarNews Mobile.

Su enfoque se aleja de los clichés habituales de futbolistas que sólo invierten en moda o restauración; Tchouaméni ha optado por áreas donde convergen innovación, infraestructuras y necesidades básicas.

El interés en Seawards no es casualidad. La desalación de agua de mar se ha transformado en una solución fundamental en territorios afectados por sequías y estrés hídrico, desde el Mediterráneo hasta amplias regiones de África, América Latina o Oriente Medio.

Seawards opera en ese ámbito: desarrolla soluciones para convertir el agua marina en recurso potable o apto para la agricultura e industria, integrando tecnologías avanzadas que disminuyen los costes energéticos y la huella ambiental.

Aurélien Tchouaméni, durante el Mundial.

Aurélien Tchouaméni, durante el Mundial. Reuters

Para un deportista con raíces africanas y sensibilidad hacia el progreso del continente, respaldar una empresa dedicada a un recurso tan esencial como el agua está en línea con su enfoque de «inversión con impacto».

La inversión en Seawards también representa una declaración clara. Tchouaméni ha manifestado en foros y en LinkedIn que desea «demostrar a nuestra generación que es posible romper los esquemas», un mensaje dirigido tanto a jóvenes futbolistas como a sus seguidores en redes sociales.

Mientras otros compañeros comienzan su andadura empresarial con líneas de ropa o marcas personales, él ha escogido un ámbito más complejo, pero con profundas implicaciones sociales.

Su caso refleja una tendencia en crecimiento: cada vez más deportistas de élite se involucran como inversores en infraestructuras y start‑ups, conscientes de que su etapa en el deporte es limitada, pero su capital e influencia pueden seguir generando impacto mucho tiempo después del último silbido.

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