Meta enfrenta una demanda significativa por presunta creación de adicción en menores vinculada al valor de su empresa

Meta podría ser multada con 1,4 billones de dólares por la adicción de menores a sus redes sociales

Ser la principal empresa en el ámbito de las redes sociales, como lo es Meta, trae consigo ciertas ventajas, aunque también presenta desventajas; el hecho de que WhatsApp, Instagram y Facebook concentren una gran parte del mercado implica que pueden enfrentarse a las multas más elevadas en este sector.

Meta se dispone a iniciar el próximo mes un nuevo proceso judicial en Estados Unidos, donde varios estados acusan a la compañía de Mark Zuckerberg de fomentar la adicción a las redes sociales entre los jóvenes. En concreto, los estados de California, Kentucky, Nueva Jersey y Colorado han pedido la imposición de una multa de 1,4 billones de dólares a Meta, según ha confirmado la propia empresa.

Lo más llamativo de la cifra solicitada es que se aproxima mucho a la capitalización bursátil de Meta, que ronda los 1,5 billones de dólares; esto, como ha señalado Meta, constituiría una sanción «sin precedentes en la historia de la aplicación de leyes de protección al consumidor», tal como recoge Reuters.

La denuncia se basa en que Facebook e Instagram habrían sido diseñadas para generar adicción entre los usuarios jóvenes, además de engañar al público respecto a la seguridad de las plataformas. Para alcanzar los 1,4 billones de dólares reclamados, los acusadores multiplicaron el número de infracciones estimadas por las multas establecidas en la legislación estatal.

Al parecer, el conteo de infracciones se realizó a partir de una estimación del total de jóvenes y adolescentes afectados por el funcionamiento y el sistema de las aplicaciones de Meta. La empresa niega estas acusaciones y sostiene que la adicción a las redes sociales no es un trastorno psiquiátrico reconocido, por lo que no se puede atribuir a sus plataformas la causa de tal adicción.

Sin embargo, este no es el único frente abierto para la compañía de Zuckerberg, ya que paralelamente la Unión Europea está realizando una investigación oficial dirigida a Facebook e Instagram por supuestamente explotar intencionalmente las vulnerabilidades de los menores y promover la adicción mediante sus algoritmos.

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