Mallorca se asoma al mar con una selección de lugares donde el verano se disfruta rodeado de paisajes mediterráneos, baños apacibles y vistas naturales. La isla agrupa opciones para todo tipo de viajeros
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La playa andaluza considerada una de las mejores de España: con arena fina, aguas transparentes y refugio para surfistas
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La isla española que representa el refugio personal de Mercedes Milá: cuatro décadas de veranos en su rincón favorito
Mallorca se posiciona nuevamente entre los destinos playeros destacados para esta temporada estival gracias a una costa caracterizada por aguas limpias, arenas suaves, pinares, acantilados y calas de difícil acceso que conservan gran parte de su encanto natural. La isla presenta alternativas diversas para cada tipo de viajero: desde playas familiares con servicios hasta lugares casi vírgenes accesibles solo a pie, madrugando o mediante embarcaciones. Esta diversidad convierte al litoral mallorquín en uno de los más demandados del Mediterráneo para quienes buscan combinar baño, paisaje y tranquilidad.
La selección de Viajes National Geographic incluye varias de las playas y calas más destacadas de Mallorca para refrescarse este verano. Entre ellas figuran Cala Agulla, en la zona de Cala Ratjada, rodeada de pinares y montañas; Cala Varques, en Manacor, valorada por su arena blanca, sus aguas turquesas y su ambiente sereno; o Caló des Màrmols, en Santanyí, una de las calas vírgenes del este insular, accesible tras una caminata desde el faro de Cap de Ses Salines. También destacan Cala del Mago, en Portals Vells, perfecta para practicar snorkel; y S’Amarador, en el Parque Natural de Mondragó, con entrada progresiva al agua y un entorno propicio para familias.
Calas vírgenes, paisajes montañosos y playas familiares
La lista también incluye la Sierra de Tramuntana, que alberga Cala Tuent y el Torrent de Pareis, dos lugares que reflejan una Mallorca más salvaje, con carreteras sinuosas, acantilados imponentes y panorámicas amplias al Mediterráneo. Al norte, Playa Formentor destaca por su arena fina, la sombra de sus pinos y su proximidad al Puerto de Pollença; mientras que Coll Baix, en Alcúdia, conserva un carácter más natural al carecer de acceso asfaltado o servicios. Para quienes valoran la comodidad sin perder el paisaje, Cala Fornells, cercana a Andratx, combina aguas cristalinas, formaciones rocosas y un paseo marítimo animado.
Entre las playas más conocidas figura Playa de Es Trenc, un área de dunas, pinares, salinas y tamarindos inmersa en el ecosistema natural de Es Salobrar. La selección se complementa con espacios como Caló des Moro, muy concurrido en julio y agosto por su escenario entre acantilados; Playa de Canyamel, idónea para familias y para la observación de aves en el torrent próximo; Cala Mesquida, con dunas, pinares y arena suave; y Cala Sa Nau, en la costa sureste, una ensenada rodeada de bosques de pinos donde es posible practicar snorkel o kayak. Mallorca mantiene playas para cada tipo de escapada, desde planes relajados hasta recorridos costeros con recompensa, solo hace falta recordarlas para explorarlas todas.
Mallorca se reafirma como uno de los grandes destinos de playa para este verano gracias a una costa dominada por aguas transparentes, arena fina, pinares, acantilados y calas de difícil acceso que conservan gran parte de su valor natural. La isla ofrece propuestas variadas según el perfil del viajero: desde playas familiares equipadas hasta sitios casi vírgenes que requieren caminar, madrugar o acceder en barco. Esta diversidad convierte al litoral mallorquín en uno de los más buscados del Mediterráneo para quienes desean combinar baño, paisaje y desconexión.

