CHILE: Instrumental-Fusión
06-02-2001
Hijo del sol luminoso
Percusionista y ex integrante de María Creuza , ex vocalista de Congreso, solista y 5 discos a sus espaldas, Joe Vasconcellos se siente muy bien siendo sudamericano. Su música habla de los pueblos indígenas y de la riqueza musical del mestizaje étnico.
Joe Vasconcellos nació hace 41 años en Santiago, es hijo de un diplomático brasileño y de madre chilena, mezcla que no le molesta porque se siente parte de ambas culturas. El factor que hizo que pensara de esa manera, junto a sus cuatro hermanos (uno norteamericano, otro griego y otro brasileño), es que sus padres cultivaron ambos idiomas respetando y manteniendo siempre las tradiciones.
Sus múltiples viajes por el mundo, lo obligaban a dejar amigos, casas y ciudades. Siempre estaba con la maleta lista para emprender nuevamente el rumbo a un lugar nuevo por descubrir.
Esa vida de patiperro no le permitió estudiar en un solo colegio y recibir una educación regular.
Dice estar en Chile por una opción personal. Le gustó desde que llegó en 1979 y lo embrujó la cazuela y la empanada. Joe había crecido en Japón, Brasil, Ecuador y una gran parte de su vida la pasó en Italia, donde estudió en el Conservatorio Paganini, en Génova, Italia.
Se define como un hombre tímido que expresa sus sentimientos a través de las letras que crea para sus canciones. Es relajado y tiene muy buen sentido del humor.
Uno de sus grandes ídolos y maestros es Milton Nascimento, músico brasileño, que según el propio Vasconcellos fue el detonador de su amor por América Latina. Hay que tomar en cuenta que fue en Italia cuando un amigo le regaló unos discos de Nascimento, Se sintió atraído por primera vez a la música, cuando escuchó en la televisión, mientras vivía en Brasil, a un conjunto de trompetistas. Su obsesión entonces fue aprender a tocar la trompeta. Tenía 6 años.
Acogido por Congreso
Joe conoció a Congreso cuando regresó a Chile. Tenía 20 años y fue su escuela y creó en su estadía una canción llamada “Hijo del Sol Luminoso” con la que se reconoce hasta hoy al grupo. Es una especie de himno. Cuando decidió irse de Congreso, después de 5 años en la agrupación, volvió a Brasil y regresó a Chile en 1990.
Sin sello
Aunque no lo creas, cuando Joe Vasconcellos recién comenzó su carrera como solista, a principios de los 90, no tenía sello y se movía en el ambiente más bien under. Pero él siempre se tuvo confianza y no se aproblemaba. Esperaba ofertas de las casas discográficas para poder grabar un disco. Tenía material suficiente como para llenar uno doble. Decía por esos años al respecto: “mientras no reciba una oferta regalona, no me urjo. Creo que una persona que tiene un curriculum como el mío, se lo merece. Necesit que se me regalonee. No lo exijo, pero sería fino que se me hiciera una oferta acorde con un artista que
está trabajando tres veces a la semana, con una banda de ocho músicos. Creo que el sello que compre mi trabajo se la va a ver muy fácil, no va a tener que gastar 25 mil dólares en inventarse un personaje porque ya existe”. El tiempo le dio la razón.
La música
Joe dice que la música “tiene que ver con estar ágil, vivo, no con la
edad que tienes”. Hablar de un estilo sería difícil, si se toma en cuenta la cantidad de ritmos que incorpora en su repertorio: folclore, samba, rock, batucada, cueca, salsa. Pero todo tiene un factor común: lo latinoamericano.
En el 2000 reeditó sus primeros trabajos “Esto es sólo una canción” y “Verde cerca”, a los que no agregó ni un tema nuevo, ni regrabó para hacer arreglos. Son iguales que en un principio. Luego de un trabajo ininterrumpido, fuerte, comprometido con lo que le gusta, recibió los frutos esperados. Sus discos comenzaron a venderse como pan caliente y el ritmo frenético del éxito no paró. Recitales, giras, entrevistas, autógrafos, gente, el triunfo en Viña del Mar, reconocimiento, premios ¡puf!, muchas cosas. Aunque parezca una anécdota, mientras Joe pasaba una etapa bastante complicada con todo lo del éxito, se le diagnosticó una hepatitis que lo tuvo fuera de las pistas por casi dos meses. Durante este tiempo meditó y se relajó. Según declaró en algún momento “ me sirvió para detenerme un poquito y ver hacia donde iba. Estaba bajando la guardia, descuidando mi vida, preocupándome de todo el universo y no de mi universo”.Pero la fama lo asustó, lo rodeó de gente que nunca había visto, que no eran sus amigos. Por un momento quiso dejarlo todo y no lo hizo. Es el hijo del sol luminoso, guerrero, fuerte que no se deja derrotar fácilmente. Pronto saldrá con otro disco que nos hará bailar, cantar y sentirnos mágicos.
Fuente: ICARITO
ICARITO
