El Comunista $my_year $sep $my_month

Debemos pensar el capitalismo en su totalidad para resolver su contradicción fundamental y no de manera fragmentaria para perdernos en reformismos. Esto no es sólo un problema metodológico, sino táctico y estratégico, es ante todo, una posición política entre reforma y revolución. Diversos sectores sociales resisten consciente o inconscientemente al capitalismo, sin embargo, sólo el proletariado consciente contiene la totalidad de los intereses de los oprimidos. Para comprender la crisis civilizatoria de la modernidad que ha generado el capitalismo, es necesario retomar la categoría de totalidad que el sistema hegeliano propuso, y más aún, la que el marxismo en su versión materialista desarrolló y mejoró.

G. F. Hegel pretendió nada menos que explicar todo lo pensable, por ello el eje rector de su sistema filosófico no es su concepto de devenir histórico, sino el concepto de totalidad. La pretensión de Hegel por albergar dentro de un gran armazón teórico todo lo que los hombres han producido a través de la historia, es la Ley que rige el desenvolvimiento del Espíritu (1), es decir, la filosofía misma. La categoría de totalidad es la columna vertebral del método dialéctico de Hegel.Para él lo único real es la totalidad, en donde sus partes integrantes (sujeto y objeto) no son más que momentos históricos de dicha totalidadcomo sistema.

Para Hegel el conocimiento está en el Absoluto (2) y éste se encuentra en nosotros mismos, dicho conocimiento tiene un proceso: primero, la mera consciencia sensible, luego esta consciencia pasa por la autoconsciencia hasta llegar finalmente al saber absoluto. Esto significa para Hegel, que el propio Absoluto se piensa a sí mismo. Idealismo objetivo puro.

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