El equipo dirigido por Chus Mateo mostró su superioridad en la segunda mitad y aseguró una victoria contundente (109-81).
Un triunfo más para España, que sigue demostrando su solidez y calidad. Firme. Intenso. Invencible. La Selección que entrena Chus Mateo venció con claridad a Dinamarca en la Caja Mágica (109-81), consolidando así un 5-0 en la fase inicial de clasificación para el Mundial de Catar 2027.
Esta victoria, al igual que las anteriores desde la llegada del técnico madrileño —que permanece invicto dirigiendo al equipo— se sustentó en la velocidad, la fuerza en el rebote y un juego ofensivo activo y colectivo.
El atrevimiento de la nueva generación volvió a ser una de las mayores fortalezas de España. Mario Saint-Supery destacó con 16 puntos, Álvaro Cárdenas repartió ocho asistencias en solo 15 minutos y Hugo González también anotó 16 tantos.
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🇪🇸🆚🇩🇰 (Min. 39 | 106-77)
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No obstante, el jugador más destacado fue un experimentado como Pierre Oriola. El pívot catalán brindó una actuación magistral: anotó 20 puntos —14 antes del descanso— sin fallar ningún tiro (6 de 6 en tiros de dos y 2 de 2 desde el triple), además de capturar seis rebotes, logrando 23 créditos de valoración.
España comenzó con ciertas dudas frente a una Dinamarca que afrontaba el encuentro sin presión. Virtualmente eliminados, los daneses ya centran su atención en conseguir plaza para el Eurobasket de 2029.
Además, llegaron a Madrid sin jugadores importantes como Iffe Lundberg, Tobias Jensen y Kevin Larsen. Para ambos conjuntos, el partido fue una mirada hacia el futuro, si bien para España supuso también un avance en el relevo generacional que impulsa Chus Mateo y que muestra resultados prometedores.
De menos a más
La selección empezó fría y fue superada en los primeros minutos por la precisión exterior del rival (2-8).
Sin embargo, gracias al talento de Hugo González —ovacionado por la afición madrileña cada vez que intervenía— y a la energía que imprimieron Saint-Supery y Cárdenas, España logró darle la vuelta al marcador a mitad del primer cuarto (10-8).
Toda generación emergente necesita un referente, y ese rol lo asumió a la perfección Pierre Oriola. Su primera intervención fue determinante. El interior desarmó a Dinamarca con nueve puntos y una defensa destacada, dominando también el rebote.
Cada balón dividido parecía caer en sus manos. España cerró el primer cuarto con ventaja (24-19) y comenzó a imponer un ritmo que los nórdicos no pudieron seguir.
📹 De manual 👌
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🏆 Clasificación @FIBAWC
🇪🇸🆚🇩🇰 (Min. 30 | 82-55)
📌 Caja Mágica
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La Selección crecía conforme abría espacios para desplegar su velocidad. El desacierto danés desde el perímetro y sus numerosas pérdidas de balón —12 antes del descanso— facilitaron que la distancia aumentara.
Una canasta de Willy Hernangómez elevó la diferencia hasta +10 (42-32), y un triple de Hugo González permitió superar esa barrera (45-32). Solo la efectividad de Webb, Jorgensen y Jellum impidió que el partido quedara prácticamente cerrado antes del descanso (51-41).
La sentencia llegó tras el descanso. España firmó un parcial demoledor de 16-3 en apenas tres minutos y medio, disparándose hasta +23 (67-44), con ocho puntos de Saint-Supery y seis más de un omnipresente Oriola.
El duelo se resolvió mucho antes del último cuarto y la atención comenzó a centrarse en Tiflis, escenario del compromiso final de esta primera fase ante Georgia. El reto será cerrar la fase de clasificación al Mundial con un pleno perfecto de seis victorias en seis partidos.

