Una escapada en la costa cantábrica puede revelar lugares donde el paisaje se detiene entre arena suave, rocas y aguas transparentes. En la costa lucense, existe una playa protegida que combina naturaleza y una sorpresa muy fotogénica
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En Galicia, una playa oculta una escena ideal para una escapada pausada: una cala protegida, de aguas claras, arena fina y una pequeña piscina natural rodeada de rocas que asemeja una infinity abierta hacia el Atlántico. Este lugar está ubicado en un municipio costero lucense reconocido entre los Pueblos Mágicos de España, donde el paisaje combina tranquilidad, naturaleza y un rincón prácticamente privado para quienes prefieren zonas menos concurridas.
Se trata de la playa de San Román, en O Vicedo, situada en la parroquia de San Román de Vale, en el paraje de A Costa. Este arenal, localizado en el extremo oriental del concello y en la margen izquierda de la ría de Viveiro, destaca por su carácter resguardado y por alcanzar una longitud de 1.125 metros. Su arena suave, el color claro del arenal y la claridad del agua explican que sea una de las paradas más atractivas para quienes buscan una cala apacible en Lugo sin renunciar a un entorno de postal.
Una playa apacible en O Vicedo con valor geológico y natural
Más allá de su atractivo para el baño y el descanso, la playa de San Román presenta un interés geológico particular. En la zona occidental afloran esquistos de la formación conocida como ‘Ollo de Sapo’, nombre gallego reconocido internacionalmente y vinculado a la textura de rocas cuyos cristales de cuarzo azul recuerdan, según la tradición popular, a los ojos de ciertos sapos. Estos minerales provienen de antiguos procesos volcánicos y transformaciones geológicas que explican la riqueza natural de esta parte de la costa lucense.
Hacia el este del arenal se observan capas de pizarras y cuarcitas, materiales también característicos del paisaje y que contribuyen a la formación de acantilados más altos en esa dirección. Además, en el entorno se distinguen áreas teñidas por oxidación de minerales férricos y pequeñas acumulaciones de arenas oscuras. A esto se añade un componente cultural que refuerza la singularidad de esta zona: cada julio, la playa acoge el desembarco vikingo en el marco de la Romaxe Vikinga, evento que convierte este rincón de O Vicedo en un escenario histórico junto al mar.
En Galicia, una playa oculta una escena ideal para una escapada pausada: una cala protegida, de aguas claras, arena fina y una pequeña piscina natural rodeada de rocas que asemeja una infinity abierta hacia el Atlántico. Este lugar está ubicado en un municipio costero lucense reconocido entre los Pueblos Mágicos de España, donde el paisaje combina tranquilidad, naturaleza y un rincón prácticamente privado para quienes prefieren zonas menos concurridas.

