Un destino extremeño combina patrimonio, historia medieval y un evento culinario diseñado para disfrutar de sus rincones más emblemáticos. Durante dos noches de julio, sus espacios históricos se transformarán en escenarios exclusivos
-
El barranco extremeño ideal para iniciarse en el barranquismo: la joya del turismo de aventura en el Valle del Jerte
-
El poco conocido pueblo medieval donde contemplar campos de lavanda en Castilla y León: una villa real con castillo perfecta para observar las estrellas
En el sur de la provincia de Badajoz se encuentra un destino que combina historia medieval, patrimonio monumental y una nueva propuesta gastronómica capaz de transformar sus espacios más representativos en comedores al aire libre. Este pueblo extremeño, integrado en la lista de los Más Bonitos de España, conserva una memoria forjada por siglos de influencia religiosa, palacios, conventos y antiguas sedes que aún hoy revelan por qué fue uno de los lugares más temidos durante la Edad Media y el comienzo de la Edad Moderna.
Se trata de Llerena, una localidad pacense caracterizada por sus calles blancas, plazas porticadas y edificios históricos que desempeñó un papel esencial como centro de poder de la Orden de Santiago y como sede del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición. Su pasado dejó huella en edificaciones como el Palacio Episcopal, el Palacio de los Zapata y la antigua Casa Maestral, sitios que permiten comprender la relevancia política, religiosa y administrativa que alcanzó este municipio. A la vez, su casco histórico presenta una imagen muy diferente: se percibe como un destino tranquilo, monumental y cada vez más atractivo para una escapada cultural en Extremadura.
Un pueblo de Badajoz con historia, palacios y vestigios de la Inquisición
El punto de partida para recorrer Llerena suele ser la Plaza de España, centro neurálgico del municipio y uno de sus rincones más conocidos. En ella destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada, que exhibe una combinación de estilos arquitectónicos que reflejan la evolución del municipio a lo largo del tiempo. Alrededor se encuentran otros edificios importantes, como el Ayuntamiento, el convento de Santa Clara, el Hospital e Iglesia de San Juan de Dios y el Museo Histórico Ciudad de Llerena, ubicado en un antiguo palacio vinculado a la historia local. Además, se conservan fragmentos de murallas y casas mudéjares que recuerdan la importancia defensiva y urbana que tuvo la población durante siglos.
Actualmente, ese patrimonio será también el marco para Llerena Monumento Gastronómico 2026, una experiencia que se llevará a cabo los días 3 y 4 de julio y que fusiona cocina, cultura y arquitectura histórica. Cuatro lugares albergarán cenas diseñadas especialmente para la ocasión: el patio de la Hospedería Mirador de Llerena, el patio de la Universidad Popular, el patio del Museo Histórico Ciudad de Llerena y la Plaza de San Juan. Los menús, con un precio único de 35 euros, incluirán aperitivo y cóctel de bienvenida del programa municipal Escala Llerena II, además de jamón ibérico cortado en el momento, cortesía del Ayuntamiento. Una propuesta que transforma a este pueblo de Badajoz en una escapada veraniega donde el patrimonio no solo se observa, sino que también se disfruta a través del paladar.
En el sur de la provincia de Badajoz se encuentra un destino que combina historia medieval, patrimonio monumental y una nueva propuesta gastronómica capaz de transformar sus espacios más representativos en comedores al aire libre. Este pueblo extremeño, integrado en la lista de los Más Bonitos de España, conserva una memoria forjada por siglos de influencia religiosa, palacios, conventos y antiguas sedes que aún hoy revelan por qué fue uno de los lugares más temidos durante la Edad Media y el comienzo de la Edad Moderna.

