La Selección buscará este jueves asegurar el pase a octavos de final del Mundial enfrentándose a varias bajas significativas en su plantilla.
Más información: España llega al límite: sin extremos, con dudas en Rodri y un nivel físico muy distante del mostrado en la Eurocopa
El SoFiStadium en LosÁngeles será el escenario este jueves 2 de julio (21.00 hora peninsular) de uno de los encuentros más atractivos de los dieciseisavos: un choque de estilos entre la posesión depurada de España y la presión intensa y organizada de Austria.
La Selección llega como líder del grupo, aunque con una evidente merma en sus alas. Por su parte, Austria, que regresa a un Mundial tras su última participación en Francia 98, se presenta reforzada con la metodología de uno de los entrenadores más influyentes del fútbol contemporáneo.
Pocos directores técnicos en activo pueden presumir de haber modificado la concepción global del deporte. RalfRangnick, con 68 años recién cumplidos y originario de Backnang (Baden-Württemberg), es uno de ellos.
Inició su trayectoria en las categorías inferiores del fútbol alemán y fue ascendiendo con la paciencia propia de un investigador: Hannover, Schalke04, Hoffenheim. En este último, que recibió a Rangnick cuando el club competía en tercera división, produjo un fenómeno: en apenas dos campañas logró situarlo peleando el título de la Bundesliga frente al Bayern.
No recurrió a fichajes estelares, sino que diseñó un estilo que entonces era inusual en Alemania: una doctrina basada en el pressing intenso y la transición inmediata como base fundamental.
Su impacto trascendió el banquillo. Desde las oficinas del RBLeipzig y RedBullSalzburg – dos clubes que incorporaron su filosofía como parte de su identidad – Rangnick desarrolló labores de director deportivo y mentor para una nueva generación de entrenadores.
Klopp, Tuchel y Nagelsmann, las figuras más destacadas del fútbol centroeuropeo en los últimos diez años, reconocen su influencia directa. Rangnick incluso asumió el cargo interino en el ManchesterUnited en diciembre de 2021, si bien con resultados dispares en un vestuario complicado.
Ralf Rangnick, en un partido de Austria durante el Mundial.
Desde junio de 2022 dirige a Austria, a la que condujo hasta la Eurocopa2024, alcanzando los octavos de final, y ahora, por fin, a la cita mundialista.
El reloj disfrazado de estrategia
La propuesta de Rangnick se basa en una premisa clara que él mismo expresa con convicción: «Nuestro juego busca dominar al rival, independientemente de quién tenga la posesión». De esta idea surge el gegenpressing, una presión inmediata y sistemática que ha convertido a Austria en el equipo más intenso del Mundial.
Este sistema consta de dos fases temporales. En la primera, justo en el momento en que Austria pierde el balón, los jugadores próximos al adversario ejercen una presión grupal durante exactamente ocho segundos.
El propósito no es recuperar la pelota de cualquier forma, sino interceptarla antes de que el adversario reorganice su estructura. Si no se consigue en ese lapso, el equipo se repliega ordenadamente y retoma la defensa desde una formación compacta.
En la segunda fase, tras recuperar el balón, Austria tiene diez segundos para finalizar la jugada con disparo a puerta, aprovechando el desorden defensivo generado tras la pérdida. Un total de 18 segundos que definen una identidad clara: fútbol de transiciones rápidas, vertical y de máxima intensidad.
El mapa de pases der Austria vs. Argentina.
Para convertir este proceso en un reflejo automático, Rangnick incorporó relojes con señales sonoras agudas en los entrenamientos, fomentando la toma de decisiones bajo tensión. Su enfoque parte de la convicción de que el mayor recurso de un futbolista reside en su capacidad cerebral para anticipar y reaccionar antes que el adversario.
El equipo se estructura defensivamente en un 4-2-3-1 que se transforma en un 4-2-2-2 ofensivo, con extremos que se repliegan hacia el centro para crear superioridad numérica en zonas interiores y abrir espacios para los laterales en las bandas.
Austria, más temible que sus nombres
La ausencia de una estrella destacada no implica que Austria sea un adversario fácil. Nueve de los 26 jugadores convocados fueron formados en la órbita Red Bull – Salzburg o Leipzig – instituciones que llevan años impregnadas con la misma filosofía de presión alta y juego directo.
El capitán y pilar anímico del equipo es DavidAlaba, el lateral izquierdo del Real Madrid con más de 100 partidos internacionales, quien debuta en un Mundial con 34 años aportando experiencia y liderazgo a un conjunto joven.
El motor en la segunda línea es KonradLaimer, jugador del Bayern Múnich, considerado por Rangnick como el equilibrio perfecto entre recuperación y conducción.
Laimer y Sabitzer, contra Messi en el Mundial.
MarcelSabitzer, quien alcanzó su partido 100 con la selección durante la fase de grupos, es el cerebro creativo, y MarkoArnautovic, con 37 años y más de 47 goles con su selección, actúa como punto de referencia ofensiva cuando el pressing genera espacios.
La ausencia más notable pesa sobre el equipo: ChristophBaumgartner, mediapunta del RB Leipzig que anotó 17 goles y dio 8 asistencias en la última Bundesliga, se lesionó en el calentamiento del amistoso contra Túnez días antes del Mundial y se perdió todo el torneo.
Su baja priva a Rangnick de la pieza más refinada en la conexión entre mediocampo y ataque.
Sin él, Austria llega a la fase eliminatoria con cuatro puntos sumados en la fase de grupos -victoria frente a Jordania, derrota ante Argentina y un empate agónico 3-3 contra Argelia en el minuto 96-, reflejando tanto el potencial del sistema como su vulnerabilidad cuando la intensidad baja.
España, cuando la solución se convierte en problema
La lesión en la Selección supone una dificultad táctica con cierto toque irónico: el esquema diseñado por De la Fuente se basa en el juego por bandas, y justamente esas zonas están muy debilitadas.
NicoWilliams sufrió un desgarro en el aductor derecho durante el partido contra Uruguay, YeremyPino arrastra molestias en la clavícula que generaron inicialmente preocupación por una posible fractura, y VíctorMuñoz no ha debutado en el torneo debido a problemas musculares.
La FIFA no permite sustituciones tras el cierre de la lista definitiva, así que De la Fuente debe manejarse con lo que tiene; y ese escenario presenta un problema palpable.
Nico Williams y Yéremy Pino, entrenando este lunes con la Selección.
Lamine Yamal es el único extremo puro disponible, y el jugador de Rocafonda tampoco arribó al Mundial al cien por cien, tras superar una lesión en el bíceps femoral.
Para cubrir la banda izquierda, el seleccionador ha confiado en ÁlexBaena desde el segundo encuentro -frente a Arabia Saudí, donde España registró una goleada 4-0 en 23 minutos de dominio- y esa pareja repitió en el duelo ante Uruguay.
Baena es un interior creativo que ha sido reconvertido a extremo, sobresaliendo más por su lectura de juego que por su capacidad para el regate. FerranTorres, referente en la zona de ataque desde hace temporadas, y DaniOlmo, mediapunta natural con instinto creativo, completan las opciones ofensivas.
Tras el partido contra Uruguay, De la Fuente reconoció en zona mixta que la estrategia no variará, aunque sí cambiarán los perfiles: «La idea es inamovible, pero los jugadores pueden ocupar distintas posiciones. Estamos quedándonos justos en esos puestos».
Las alternativas de Luis de la Fuente
Frente al intenso embate austriaco de 18 segundos, España cuenta con tres opciones principales.
La primera implica mantener el control posicional con ajustes puntuales: conservar el 4-3-3 habitual pero con Rodri –o Zubimendi como relevo– ejerciendo de pivote con mayor libertad para descender entre centrales y así ampliar las líneas de pase.
Cuando Austria aplica presión, esos triángulos cortos en zonas defensivas son la principal vía de salida. La dificultad reside en que un error propio supone un contraataque de 10 segundos para el adversario, y con las bandas debilitadas, la recuperación se retrasa.
La segunda opción es ganar profundidad con los laterales jugando como extremos disfrazados. MarcCucurella, fichado por el Real Madrid y habitual en la alineación gracias a su solidez tanto defensiva como ofensiva, puede proyectarse en el carril izquierdo cuando Baena se interna.
Por la derecha, MarcosLlorente tuvo un rendimiento irregular frente a Uruguay, pero su condición atlética y llegada le permiten desempeñar ese papel asimétrico. Si los laterales asumen esa responsabilidad, Baena y Olmo pueden actuar como interiores capaces de desordenar entre líneas, un espacio donde la presión austriaca encuentra mayor dificultad para orientarse.
Alineaciones probables España – Austria
La tercera vía, más arriesgada pero viable, consiste en ejercer una presión alta sobre Austria antes de que pueda desplegar sus 18 segundos. En la Eurocopa 2024, España fue el equipo con mejor registro en PPDA – la presión de alta intensidad que provoca recuperaciones en campo rival – del torneo.
Si De la Fuente opta por anticipar el gegenpressing austríaco con su propio pressing, el encuentro se transformaría en una batalla de intensidad en la que Pedri, Rodri y Olmo poseen mayor resistencia técnica y física acumulada que cualquier mediocentro austríaco.
El papel de Pedri, en este contexto, será fundamental: su capacidad para filtrar pases entre líneas y controlar el balón bajo presión podría ser la clave para liberar a Lamine Yamal en el uno contra uno, un duelo en el que el extremo del Barça tiene mejores condiciones incluso frente a Alaba.
El enfrentamiento de fondo
Más allá del resultado, el duelo entre España y Austria el 2 de julio representa una prueba de resistencia conceptual. Austria intentará provocar errores en España bajo presión; España, en cambio, buscará superar esos 18 segundos de desorden para llegar a un fútbol tranquilo donde su calidad técnica predomine.
El único antecedente mundialista entre ambos – un 2-3 favorable a Austria en el Mundial de Argentina 78 – carece de relevancia actual. No obstante, el contexto que rodea esta cita lo dice todo: un equipo sin sus jugadores desequilibrantes naturales enfrentándose a una máquina de presión que lleva cuatro años perfeccionando un mismo mecanismo.
La decisión que tome De la Fuente en Los Ángeles marcará el rumbo de España hasta el final de la competición.

