La UE busca fortalecer sus relaciones con Turquía en medio de la volatilidad geopolítica

Turkish President Recep Tayyip Erdoğan shakes hands with top EU diplomat Kaja Kallas during a meeting in Ankara, Turkey.

Tres comisarios de la UE se reunieron con el presidente turco en Ankara para fortalecer la cooperación en comercio, migración y seguridad con un candidato clave a la adhesión a la UE, de cara a la cumbre de la OTAN de la próxima semana.

La Unión Europea avanza en el fortalecimiento de relaciones con Turquía, considerado un actor fundamental para la estabilidad regional en un contexto geopolítico en evolución, promoviendo la colaboración en política exterior, conectividad, comercio y migración.

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El martes, la alta representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, junto con el Comisario Europeo de Asuntos Internos y Migración, Magnus Brunner, y la Comisaria de Ampliación, Marta Kos, viajaron a Turquía para mantener un encuentro con el presidente Recep Tayyip Erdoğan, seguido de negociaciones con el ministro de Exteriores Hakan Fidan. Los responsables de la UE calificaron esta visita como una «reunión masiva».

«Türkiye es un socio clave en seguridad, migración y energía, así como un país candidato a la UE», publicó Kallas en X tras la reunión con Erdoğan, añadiendo que la nación «aporta significativamente a la protección del flanco oriental de la OTAN».

La visita tuvo lugar apenas una semana antes de una cumbre crucial de la OTAN en Ankara, aunque la atención se mantuvo en las relaciones bilaterales UE-Turquía, un formato regular con un país candidato cuya negociación de adhesión está estancada desde su inicio formal en 2005.

En materia de política exterior, las conversaciones se centraron en Oriente Medio, buscando ambas partes alinearse sobre Irán, Siria y Gaza, además de abordar cuestiones de África y el Cáucaso Sur.

El comunicado conjunto posterior a la reunión subraya el compromiso mutuo con el multilateralismo, el respeto al orden basado en normas y la co-responsabilidad en asuntos globales y regionales.

También se abordó la posible colaboración turca en una futura misión de la UE en Líbano. Con la expiración este año del mandato de la Fuerza Interina de la ONU allí, las potencias regionales analizan cómo cubrir el vacío.

Las negociaciones incluyeron la cooperación fortalecida entre Turquía y Ucrania en seguridad, bienvenida por funcionarios europeos, así como la seguridad en el Mar Negro, donde Rumanía y Bulgaria proponen crear un nuevo Centro de Seguridad Marítima.

El comunicado conjunto reafirma el compromiso de ambas partes con la paz y prosperidad en el Cáucaso Sur, tras el histórico acuerdo de paz firmado en el último año entre Armenia y Azerbaiyán.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tiene previsto visitar Armenia y Azerbaiyán esta semana, con la seguridad energética y la conectividad como temas prioritarios.

Conectividad y cooperación económica

Bruselas ha puesto en primer plano el desarrollo de la Ruta Internacional de Transporte Trans-Caspiana, también conocida como el Corredor Medio, que constituye una alternativa entre Europa y Asia Central, evitando Rusia a través de Turquía y el Cáucaso Sur.

«El entorno global cambia con rapidez», señaló Kos en el acto de clausura del proyecto Fortalecimiento de Servicios de Transporte Intermodal el martes. «Rutas comerciales que antes se consideraban seguras ya no pueden darse por garantizadas. La competencia entre potencias mundiales se intensifica. Las empresas buscan cadenas de suministro más confiables.»

«Los países demandan más opciones en comercio, energía y conexiones digitales. Esto brinda a la Unión Europea y Turquía una oportunidad compartida, relevante y amplia.»

Kos también mantuvo encuentros con los ministros turcos de finanzas, transporte y comercio, abordando la modernización del acceso turco a la unión aduanera de la UE, que actualmente se rige por un acuerdo de 1995 que contiene varias excepciones.

El comunicado conjunto resalta la relevancia de un enfoque industrial inclusivo y recíproco, aludiendo indirectamente a la Ley de Aceleración Industrial, la principal iniciativa legislativa para la competitividad europea que podría restringir la participación de empresas no comunitarias en contrataciones públicas.

Asimismo, el texto da la bienvenida a la participación de Turquía en el Área Única de Pagos Europeos, iniciativa europea para armonizar los pagos sin efectivo, y al reinicio gradual de las operaciones del Banco Europeo de Inversiones en el país.

Otros temas discutidos incluyeron la liberalización de visados Schengen para ciudadanos turcos, la elusión de sanciones a Rusia y la aplicación del acuerdo de readmisión para residentes ilegales en ambos territorios.

El documento también apunta hacia una cooperación más estrecha en la gestión fronteriza y la lucha contra el tráfico migratorio.

«Colaboramos con Turquía para prevenir la migración ilegal, al tiempo que fomentamos mayores oportunidades de movilidad y el contacto entre personas», expresó el comisario Brunner en X.

Posibles obstáculos

Aunque el escenario internacional facilita cierta cercanía entre Bruselas y Ankara, persisten diferencias importantes por resolver.

Las negociaciones se desarrollaron tras las declaraciones de von der Leyen en una conferencia por el 80º aniversario del diario Die Zeit en Alemania, donde mencionó a Turquía junto con Rusia y China como potencias extranjeras que intentan influir en Europa.

Esta comparación provocó una dura reacción en Ankara, dado el estatus de Turquía como candidato a la UE y miembro de la OTAN. Voceros europeos indicaron que Erdoğan tendrá la oportunidad de abordar este tema directamente con von der Leyen en la cumbre de la OTAN de la próxima semana.

El comunicado conjunto también expresa respaldo a los esfuerzos del Secretario General de la ONU en la cuestión de Chipre, miembro de la UE cuyo territorio está parcialmente ocupado por Turquía desde hace más de 50 años.

Además, se trataron temas de derechos humanos y estado de derecho. El historial reciente de Erdoğan ha generado preocupación entre los legisladores europeos, especialmente tras el arresto en 2023 del alcalde de Estambul y candidato presidencial Ekrem İmamoğlu, del opositor Partido Republicano del Pueblo.

«Como país candidato, también se espera que Türkiye cumpla con los estándares más altos en democracia, estado de derecho y derechos humanos», afirmó Kos en X.

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