Las lesiones y esas piezas que arribaron en el momento equivocado al Mundial representan, hasta ahora, el mayor quebradero de cabeza de la Selección.
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Hace dos veranos, Luis de la Fuente levantaba la copa de la Eurocopa en Berlín con un equipo que parecía bendecido: ágil, dinámico y con un físico óptimo en el momento preciso. El Mundial de Estados Unidos, México y Canadá narra otra realidad completamente distinta.
La crónica de un conjunto que alcanza los octavos de final —frente a Austria este jueves 2 de julio en el SoFi Stadium de Los Ángeles— con el motor interno al límite.
Un equipo que ganó el grupo H con siete puntos, pero que arrastra más dolencias físicas que certezas tácticas antes de iniciar la ronda eliminatoria.
Mientras que Lamine Yamal y Nico Williams fueron las piezas clave en la Eurocopa —dos extremos eléctricos capaces de resolver un encuentro con una sola acción—, el Mundial los ha encontrado en un estado deteriorado.
Ambos llegaron a la concentración con sus cuerpos ya afectados. Lamine sufrió una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda a fines de abril, justo al cobrar el penalti que otorgó el triunfo al Barça contra el Celta de Vigo.
Se perdió el tramo final de la Liga y llegó a Estados Unidos con apenas tiempo para recuperarse, sin jugar ni siquiera los amistosos previos frente a Irak y Perú.
En cambio, Nico arrastraba una pubalgia crónica desde la temporada pasada que lo obligó a recibir un nuevo tratamiento en febrero, manteniéndolo alejado de los campos casi dos meses.
Nico Williams y Yéremy Pino, tras su llegada luego del partido contra Uruguay.
El encuentro frente a Uruguay fue la clave final. En Guadalajara, un encuentro jugado al límite dejó dos despedidas más: Nico sufrió una nueva lesión muscular en el aductor derecho luego de una entrada dura, y Yéremy Pino terminó el partido con el brazo apretado al cuerpo, sin poder moverlo, y sin opción a salir porque España ya había agotado sus cinco cambios.
«Ha sido un acto heroico», reconoció De la Fuente en zona mixta, visiblemente afectado. Los exámenes posteriores confirmaron un esguince acromioclavicular en Pino —descartada la fractura de clavícula que temía el técnico— y una rotura muscular de gravedad moderada en Williams.
Ninguno estará disponible para el partido contra Austria; sin embargo, mantienen la esperanza de regresar al grupo si España llega a cuartos.
Para completar el cuadro, Víctor Muñoz, la opción de recambio para la banda, presenta otra lesión muscular y aún no ha recibido el alta médica debido a una recaída que ha retrasado su retorno.
En la concentración, únicamente Lamine Yamal sigue activo en las bandas. Brilló en su primer partido como titular ante Arabia Saudí, aunque mostró signos evidentes de agotamiento ya en la segunda mitad contra Uruguay.
El Barcelona recuperó al jugador justo a tiempo para el Mundial, pero sin competencia oficial desde abril, la adaptación al nivel máximo continúa siendo un proceso que Lamine aún debe completar. En gran medida, de su rendimiento dependerá el futuro de España en este torneo.
Algo no encaja con Rodri
El Balón de Oro de 2024 es el futbolista que más pases completó en la fase de grupos —más de 328 a lo largo de los tres encuentros, liderando esa estadística entre más de 700 jugadores— y, sin embargo, su influencia sobre el juego de España resulta limitada, demasiado lateral, sin la audacia ni el control que mostró en Alemania hace dos años.
Solamente el 4% de sus pases en el Mundial han tenido como objetivo avanzar en el terreno. Le cuesta ejecutar las transiciones, y la diferencia respecto a aquel Rodri que construía el juego desde el centro es tan evidente que no puede pasarse por alto.
La explicación lleva meses circulando entre sus seguidores más cercanos. La severa rotura de ligamento cruzado y la lesión de menisco sufridas en septiembre de 2024 contra el Arsenal cortaron abruptamente un estado de forma excepcional.
Rodri Hernández, en un entrenamiento de España durante el Mundial.
La recuperación concluyó en mayo de 2025, pero retomar el ritmo competitivo luego de una lesión así es un proceso extenso que, más de un año después, aún no ha terminado completamente.
Ahora aparece un nuevo capítulo: desde Inglaterra informan que el capitán presenta una pequeña lesión en la espalda que requerirá una intervención ambulatoria tras finalizar el torneo.
Esta dolencia no ha interferido con su entrenamiento ni participaciones, y el procedimiento se describe como sencillo —una rápida entrada y salida de quirófano—, aunque en el Reino Unido crecen las sospechas de que las secuelas de su lesión de rodilla continúan afectándolo con complicaciones adicionales.
De la Fuente sigue considerándolo imprescindible y un jugador intocable. Martín Zubimendi, quien cubrió con éxito la ausencia de Rodri en la fase de clasificación e incluso anotó en la final de la Nations League contra Portugal, no ha jugado ni un minuto en el Mundial.
El seleccionador ha optado por su fidelidad al Balón de Oro, aunque ello implique descartar una gestión más rotativa del mediocentro.
Piezas que llegaron a destiempo
La lista de jugadores que comenzaron el Mundial afectados por lesiones previas no se limita a las bandas ni al mediocampo. Mikel Merino fue operado del pie derecho en febrero por una fractura por estrés sufrida ante el Manchester United.
Estuvo fuera cuatro meses y regresó justo a tiempo para la final de la Champions League con el Arsenal. Fue titular contra Uruguay en la tercera jornada, pero su inclusión generó más dudas que certezas, y todo indica que Dani Olmo lo superará para el partido contra Austria.
El equipo que ganó la Eurocopa se basó en la acumulación de ritmo y confianza a lo largo de toda una temporada.
Este conjunto, en cambio, llega con el tanque a medias, con lesiones aún sin cerrar del todo y una fase de grupos resuelta a trompicones, funcionando con parches y a ratos.
La cuestión, con Austria como el primer desafío real en la fase eliminatoria, es si el nivel físico irá mejorando a medida que avance la competición o si las limitaciones actuales tienen un carácter estructural. La etapa de pruebas ha concluido. Comienza la hora de la verdad.

