La portavoz de Sumar junto a Bustinduy aspiran a encabezar la formación liderada por Yolanda Díaz en un contexto de conflicto interno

No está claro si será viable concretar una lista unitaria antes de que finalice el plazo para presentar candidaturas al congreso extraordinario del 11 de julio.

Verónica Barbero (izqda.) y Rosa Martínez.

Ha comenzado la contienda de las primarias para liderar Movimiento Sumar, la formación política de Yolanda Díaz, en medio de una compleja batalla interna por el control tras el periodo Yolanda Díaz. La vicepresidenta segunda del Gobierno adelantó que dejará la primera línea política al concluir esta legislatura. El primer movimiento ha partido de la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Barbero, junto con la número dos del ministro Pablo Bustinduy, Rosa Martínez, quienes anunciaron oficialmente este viernes su candidatura conjunta para liderar este partido.

Movimiento Sumar, el partido fundado por Díaz en 2023 para dirigir la coalición electoral Sumar (integrada por IU, Más Madrid, Comunes y otras fuerzas), organizará en Madrid el próximo 11 de julio un congreso extraordinario, el tercero en tres años. Su propósito es reposicionar el partido tras la salida de Díaz y también enfrentar una cruda disputa interna destinada a destituir a su actual coordinadora, Lara Hernández, en la que se mezclan presiones y acusaciones por acoso laboral para forzar su salida.

Actualmente, la situación en Movimiento Sumar es compleja y tensa debido a la existencia de tres facciones enfrentadas. No se sabe si será posible formalizar una lista de unidad antes del cierre del plazo para candidaturas o si se producirá un enfrentamiento. Diversas fuentes han abogado estas últimas semanas por alcanzar un acuerdo para impedir que la crisis acelere la fragmentación del partido.

La primera de estas facciones es la que ha dado el paso de presentar su candidatura a las primarias. Este grupo principal fue el que impulsó la convocatoria del congreso extraordinario con la intención de destituir a Hernández. Por ahora, Barbero y Martínez han revelado solo que se postulan para coordinar Movimiento Sumar (los estatutos exigen una dirección bicéfala). El resto de sus integrantes para la dirección aún no se ha anunciado, a la espera de cómo avanzan las negociaciones para la lista unitaria pretendida.

Barbero es conocida por ser la portavoz parlamentaria de Sumar y por su estrecha relación con Yolanda Díaz, con quien trabajó en el Ministerio de Trabajo. La diputada gallega asumió el reto de reemplazar a Íñigo Errejón tras su salida y desde entonces coordina un grupo en el Congreso con las complejidades propias de armonizar los intereses de varios partidos.

Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales con el ministro Pablo Bustinduy, es reconocida por su notable capacidad laboral. Ha participado, por ejemplo, en la gestión de Dependencia, que ahora cuenta con una financiación histórica. Posee una extensa trayectoria política: fue coportavoz de Equo, diputada de Unidas Podemos y en Movimiento Sumar fue autora del documento político en la última asamblea. Su nombre siempre ha surgido como una solución en momentos críticos, como cuando formó parte del cuarteto que dirigió el partido tras la dimisión de Díaz como coordinadora en 2024.

Conflicto con la coordinadora

Además de este sector, el segundo grupo que busca protagonismo en el futuro de Movimiento Sumar se identifica con Esperanza Gómez, actual cocoordinadora del partido en Andalucía y diputada electa de Por Andalucía en las recientes elecciones autonómicas.

Gómez representa un sector que proviene en parte de Más País (partido fundado por Íñigo Errejón) e integrado en Movimiento Sumar hace unos años. La andaluza cuenta con un sólido respaldo de cargos territoriales, lo cual es su principal fortaleza en un congreso decidido por delegados.

Su apoyo destacable proviene de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Canarias, Murcia y Extremadura, además de sectores en la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana. Recientemente, Gómez mostró este respaldo firmando un artículo conjunto en Público. Las fuentes indican que detrás de este grupo está también la exsecretaria de Organización, Laura Moreno, quien concluyó su mandato recientemente.

La candidatura presentada por Barbero y Martínez no impide que se alcance un acuerdo de candidatura única, dado que este segundo grupo aspira a obtener otros cargos clave en la dirección de Movimiento Sumar, como el control del aparato y otras áreas.

Ambos conjuntos están abiertamente enfrentados con Lara Hernández, la actual coordinadora, contra quien han actuado miembros de estos sectores para apartarla y evitar que también se postule en las primarias. Hernández aún no ha comunicado su postura definitiva.

La situación se ha agravado al presentarse denuncias por acoso laboral contra Hernández. El plazo estándar para resolver estos casos es de un mes, pero en esta ocasión el proceso ya supera los cuatro meses, lo cual limita su capacidad de maniobra.

Las denuncias salieron a la luz mediante una carta remitida por la secretaria de Organización dimitida, a un mes del congreso. Esto ha tensado aún más el clima, pues diversas fuentes aseguran que esos procedimientos se emplean como método de presión contra Hernández.

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