El PP desestimará en el Congreso las propuestas que presente Sánchez: «Carece de toda credibilidad»

Alberto Núñez Feijóo hoy confronta a Pedro Sánchez con todas sus armas preparadas. La coincidencia ha hecho que la comparecencia en el Congreso del jefe del Gobierno, aplazada por La Moncloa casi un mes, para rendir cuentas sobre la corrupción que lo rodea, se realice apenas 48 horas después de la contundente sentencia del Tribunal Supremo contra quien fue su principal soporte, su ministro y mano derecha en el partido, José Luis Ábalos.
El líder del principal partido de la oposición pondrá a Sánchez frente al espejo de los excesos que han prosperado bajo su mandato. Le recordará que «robar es un delito penado», lo señalará como el «responsable político» de la «red criminal» que ha operado desde el núcleo del Gobierno y desdeñará «su autoridad y credibilidad» para ahora presentar medidas de lucha contra la corrupción.
Feijóo hará especial énfasis en que, a pesar de los anuncios que haga hoy el presidente para tratar de demostrar su compromiso con la regeneración, el mismo que exhibió junto a Ábalos en la moción de censura contra Rajoy y ha intentado reeditar en cada semana crítica ante la Justicia, el «camino más directo y sencillo es no delinquir». Solo así, insistirá el jefe de los populares, se lograría que los tribunales «dejen de perseguir a su Gobierno, al PSOE y a su entorno».
En la cúpula del PP están convencidos de que Sánchez no solo buscará distraer con alguna medida anticorrupción, como ocurrió cuando anunció en 2024 un Plan de Acción para fortalecer la democracia justo tras la señalización judicial de su esposa, Begoña Gómez, o en 2025 con un Plan Estatal contra la Corrupción tras la detención de Santos Cerdán, sino también intentará minimizar culpas y responsabilidades echando mano de los casos protagonizados por el PP –Gürtel, Kitchen, Púnica…- y aludiendo al caso vinculado al novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.
Desde Génova están listos para oír la frase «de ustedes, lecciones, ni una». Y si, como anticipan, el presidente sigue esa línea, Feijóo le recomendará que se lo ahorre porque, recalcan, «a estas alturas su credibilidad y autoridad para combatir la corrupción es nula».
El líder del PP volverá a exigir a Sánchez que explique qué debe suceder para que entienda que la legislatura ha concluido y debería retirarse. En las filas populares se considera que el llamado reiterado a convocar elecciones incorpora un matiz insuficiente, ya que los escándalos son tan numerosos y graves que corresponde ir a las urnas no solo por una cita electoral, sino por la dimisión del jefe del Gobierno.
En este contexto, en la intervención de Feijóo no faltarán referencias directas a las fuerzas que han apoyado hasta ahora al Ejecutivo, a las que no dudará en señalar como cómplices de la corrupción.
En Vox, tercera fuerza del Congreso, no esperan que la comparecencia de Sánchez sufra grandes cambios políticos. «Desplegarán todo el argumentario habitual para tratar de ocultarse», pronosticó ayer el secretario general del grupo parlamentario, José María Figaredo, un juicio que respaldan otras voces en bancada.
Fuentes del partido indican que Santiago Abascal reprochará al presidente por todos los casos de corrupción a su alrededor y, además, siguiendo la línea marcada por los dirigentes, también abordará las presuntas formas que, según ellos, emplea el jefe del Ejecutivo para «permanecer en el poder». Por ejemplo, las nacionalizaciones concedidas mediante la Ley de Nietos.
Desde hace semanas, Vox sostiene que Sánchez es «más peligroso» tras la revelación de nuevas informaciones sobre corrupción que lo involucran, incluso llegando a afirmar que el Gobierno podría «alterar el censo» a través de este método.
Hace un mes que Abascal no tiene oportunidad de dirigirse directamente al presidente en el Congreso —la última vez no se conocía el sumario del caso Leire—, pero en Vox consideran que la situación actual no difiere mucho de entonces. No esperan que sus socios endurezcan mucho más el tono de lo que ya han hecho y, si sucede, creen que será solo una «puesta en escena» para justificar ante su electorado regional el apoyo a la continuidad de la legislatura. Algunos diputados prevén que Abascal pueda enviar algún mensaje al PP por sentirse insatisfecho con lo que hacen, en alusión a la presentación de una moción de censura. En este sentido, le critican por «crear expectativas» y luego «provocar frustración» al no impulsarla.

