El atacante volvió a ser decisivo en el encuentro frente a Arabia Saudí y ha superado a Emilio Butragueño en la tabla de máximos goleadores en la historia de la Selección.
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Leo Messi, Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé, Harry Kane… y Mikel Oyarzabal. Se destaca que este Mundial está repleto de grandes figuras y goleadores, pero dentro de la selección española hay un jugador que, aunque no genera tanto ruido mediático, resulta igualmente efectivo.
El jugador de Eibar es un verdadero salvavidas para España, este equipo en particular. Oyarzabal se siente completamente cómodo en el sistema diseñado por Luis de la Fuente y actualmente es imprescindible en la Selección.
Quizás la atención mayor se la lleve Lamine Yamal. Pero sin duda Mikel tampoco se queda atrás. Sus estadísticas asombran, siendo comparables a las de los mejores delanteros del mundo.
Mikel Oyarzabal se abraza con Lamine Yamal. REUTERS
Y lo sorprendente es que él no juega como ‘9’. No es un delantero corpulento, ni aquel que atrae la atención de los centrales rivales, ni lleva la etiqueta de definidor nato. Sin embargo, sus números lo colocan en la élite y lo sitúan junto a los mejores del mundo.
El jugador sereno, el que aparenta nunca perder la calma, el que ejecuta penales con la misma tranquilidad que si estuviera en casa. Ese mismo fue quien llevó a España a conquistar Europa hace dos años, y ahora se propone revolucionar nuevamente el Mundial.
Una racha impecable
Las estadísticas son el verdadero examen para los delanteros, incluso para quienes no ocupan la posición de ‘9’ tradicional y tienen una función más ligada a la creación de juego.
Los registros recientes de Mikel Oyarzabal con la Selección resultan casi insultantes. En sus últimos 13 partidos, ha conseguido nada menos que 14 goles, convirtiéndose en una amenaza constante para las defensas rivales.
Pero su contribución no solo se refleja en goles. El jugador de la Real Sociedad mantiene también su faceta altruista, brindando hasta 7 asistencias en ese mismo período de partidos. Mete goles y genera ocasiones. En resumen, marca la diferencia en el campo.
Este buen momento se inició antes del Mundial. Por ejemplo, Oyarzabal fue fundamental en la pasada edición de la Nations League, anotando dos goles frente a Países Bajos en cuartos de final.
Luego, en semifinales ante Francia, entregó dos asistencias y anotó en la final que España perdió desde los penales.
Desde entonces, no ha habido partido en la fase clasificatoria para el Mundial donde no haya tenido un papel clave, ya sea anotando o asistiendo. Siempre Mikel, siempre decisivo.
También en el Mundial
El Mundial es el máximo escaparate del fútbol mundial, y allí también Mikel Oyarzabal ha dejado claro que merece un lugar entre los mejores.
Curiosamente, y de manera contraria a lo esperado, en el debut contra Cabo Verde el jugador vasco pasó desapercibido y, al igual que el resto del equipo, mostró un rendimiento apagado, muy distante de su potencial.
Oyarzabal estableció un récord negativo contra Cabo Verde: estuvo media hora sin tocar el balón, lo cual resulta extraño para alguien que suele ser el nexo principal en la ofensiva.
Oyarzabal, en el partido ante Cabo Verde. REUTERS
Esta actuación fue un claro indicio de que el problema no era solo suyo, sino que reflejaba las dificultades mayores del equipo. El vasco completó apenas 10 pases y realizó 5 disparos, de los cuales sólo uno fue entre los tres palos.
Esa discreta actuación contrastó marcadamente con la exhibición unos días más tarde ante Arabia Saudí, donde tanto España como Oyarzabal mostraron su mejor nivel.
Fue una actuación para recordar, de esas que se ven pocas veces durante un Mundial. En solo 24 minutos, despejó cualquier duda sobre su rendimiento. En ese breve tiempo anotó dos goles y entregó una asistencia, de manera fluida y sin esfuerzo aparente.
Mikel Oyarzabal celebra uno de sus goles ante Arabia Saudí. REUTERS
Fue fundamental en las jugadas que allanaron el camino hacia la victoria española frente a Arabia Saudí. Primero, con una asistencia precisa para que Lamine Yamal abriera el marcador.
Luego, anotó dos goles en un intervalo de tres minutos, mostrando un instinto letal propio de los mejores ‘killers’ del mundo. Goles que reflejan su olfato, posicionamiento inteligente y capacidad de reacción en fracciones de segundo.
Superando a las leyendas
Oyarzabal continúa rompiendo récords con la Selección. Su nivel es tal que es probable que pronto ingrese en el top 5 de máximos goleadores históricos de España, un logro de gran prestigio.
Mikel ya contabiliza 27 goles con la camiseta nacional, y al ritmo que lleva es muy posible que incremente esta cifra durante este mismo Mundial, especialmente si España sigue avanzando como uno de los favoritos.
Con sus dos tantos ante Arabia Saudí superó los 26 goles de Emilio Butragueño y alcanzó las 27 dianas de Fernando Morientes. Y Morientes era un delantero clásico.
Ahora está cerca de alcanzar los 29 goles que marcó Fernando Hierro durante su carrera con la Selección. Actualmente se sitúa en la sexta posición, pero Oyarzabal tiene el top 5 a un paso.
David Silva ocupa el quinto lugar en el ranking nacional con 35 goles. Ahora mismo está a ocho goles de Oyarzabal, una cifra accesible en los próximos meses, considerando que el jugador vasco, a sus 29 años, aún tiene mucho fútbol por delante.
Oyarzabal ya tiene un lugar asegurado en el corazón de los aficionados gracias a su gol decisivo en la final de la pasada Eurocopa. En este Mundial, continúa siendo una de las figuras que iluminan el camino de la Selección.

