Distinciones entre preconteo y escrutinio en elecciones colombianas y razones de la izquierda para pedir cautela antes de aceptar la derrota

Conteo de votos en Colombia

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    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación 22 junio 2026
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La segunda vuelta presidencial en Colombia, que enfrenta al derechista Abelardo de la Espriella y al representante oficialista Iván Cepeda, se mantiene en suspenso.

Aunque el recuento inicial de votos, que durante años ha servido como indicador confiable para determinar la victoria electoral, muestra una ligera ventaja para De la Espriella, el equipo de Cepeda ha declarado que, pese a aceptar el resultado preliminar, aguardarán al escrutinio oficial efectuado por jueces de la República para ratificar el resultado.

El preconteo, a diferencia del escrutinio, no tiene carácter vinculante y cumple una función informativa.

Según el preconteo, De la Espriella logró un 49,66% de los votos frente al 48,70% obtenido por Cepeda. La diferencia actual entre ambos contendientes se sitúa en alrededor de 250.000 votos.

«Somos demócratas, rechazamos cualquier autoritarismo, sin embargo, nuestros abogados están impugnando los resultados en 33.000 mesas de votación en todo el país», afirmó Cepeda en un discurso ante sus seguidores poco después de conocerse el preconteo.

Desde la instauración de la segunda vuelta presidencial en Colombia en 1994, los resultados de esta jornada representan la diferencia más ajustada: tan solo un 0,94% separa al ganador del perdedor.

El presidente colombiano, Gustavo Petro —quien brindó amplio apoyo a la campaña de Cepeda— también se pronunció: «La votación está prácticamente empatada, nadie supera el 50%, lo que obliga a esperar el escrutinio oficial».

Por su parte, De la Espriella, al declararse presidente electo ante estos números, instó a sus adversarios a evitar «incendiar Colombia» y a respetar cada voto durante el escrutinio oficial.

Iván Cepeda y Aberlado de la Espriella.

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«Petro y Cepeda, absténganse de provocar un incendio social. Hoy los colombianos me han elegido bajo el mismo sistema que eligió hace cuatro años al actual mandatario», indicó el candidato de la derecha.

«Al desconocer el fallo de las urnas, no están desafiando al Tigre, sino a millones de ciudadanos», agregó.

Desde hace décadas, el preconteo consolidado por la Registraduría Nacional pocas horas tras el cierre de las urnas, ha sido el método más eficaz para anticipar a los ganadores en cada proceso electoral en Colombia.

No obstante, el escrutinio, que posee base jurídica, es el procedimiento que determina legalmente quién es el presidente electo de Colombia.

Antecedentes

El registrador nacional, encargado de la logística electoral en Colombia, se pronunció sobre el resultado ajustado: «La Registraduría no elige presidente», manifestó ante los medios.

Aunque esta entidad coordina todo el proceso logístico de las elecciones y emite boletines con los datos del preconteo finalizada la votación, no tiene la potestad de certificar la elección presidencial.

La Constitución de Colombia establece que esta función recae en el Consejo Nacional Electoral (CNE), quien se basa en el escrutinio legal realizado por jueces y notarios del país.

El escrutinio implica que notarios y jueces contrastan y validan las actas de votación, emitiendo actas judiciales que transforman los votos en resultados con validez jurídica.

Mujer muestra su certificado electoral.

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En esta fase del proceso pueden presentarse reclamos por parte de las campañas si lo consideran necesario.

Las actas judiciales son enviadas de nuevo al CNE, que expide las credenciales que certifican al presidente y vicepresidente electos.

Diversos expertos indican que una de las principales motivaciones del equipo de Cepeda para esperar el escrutinio final es la experiencia en dos elecciones previas en las cuales obtuvieron un mayor número de votos durante el escrutinio.

Por ejemplo, en las elecciones parlamentarias de 2022, el Pacto Histórico —el partido político de Cepeda y Petro— sumó 390.000 votos más al comparar el escrutinio legal con el preconteo.

Además, en las elecciones legislativas de marzo de este año, el Pacto Histórico recuperó cerca de 50.000 votos durante el escrutinio.

De forma histórica, en las elecciones presidenciales las diferencias entre el preconteo y el escrutinio definitivo no suelen ser significativas: según datos del CNE y la Registraduría, desde 1998 la diferencia promedio entre ambos procesos ha sido apenas del 0,1% del total de votos.

«En la elección anterior, la variación fue solo del 0,06%. Considerando que ahora la diferencia se acerca a un punto porcentual, es poco probable que esto cambie», indicó al diario El Colombiano el analista político Ricardo Ruiz.

«Incluso si hubiese un cambio del 0,2%, lo cual sería considerable, eso no alteraría el resultado», agregó.

Reacciones

La postura de Cepeda de aguardar los resultados del escrutinio y no aceptar íntegramente el preconteo preliminar es algo poco habitual en la historia reciente de Colombia.

Abelardo de la Espriella.

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En la mayoría de los comicios, el resultado del preconteo ha sido la base para otorgar la victoria a uno de los contendientes. Quizás, el único antecedente de denuncia por fraude electoral se remonta a 1970, cuando el conservador Misael Pastrana ganó la presidencia con un estrecho margen de 60.000 votos en una jornada donde se registraron múltiples irregularidades.

Respecto a los resultados del domingo, Frey Muñoz, subdirector de la Misión de Observación Electoral (MOE), declaró a la prensa que «los datos se están consolidando a nivel municipal, departamental y nacional. Es recomendable mantener la calma y esperar».

Todo esto sucede en un contexto electoral inédito: no solo se trata de la votación más cerrada desde la instauración de la segunda vuelta en Colombia, sino también la de menor abstención desde las elecciones presidenciales de 1998.

Según cifras de la Registraduría, la abstención alcanzó cerca del 38%, cifra bastante inferior a la de otros procesos electorales en el país.

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