La controversia entre entrenadores por el protocolo de FIFA: «El himno es un momento emotivo que se ve afectado»

2026-06-17T201054Z_2013411597_UP1EM6H1K251R_RTRMADP_3_SOCCER-WORLDCUP-ENG-CRO.JPG Thomas Tuchel y Julian Nagelsmann encabezan las protestas de los seleccionadores nacionales ante una invasión de cámaras que impide el contacto visual con sus futbolistas antes del comienzo del partido.

Más información: Expulsión histórica en el Mundial por la ‘ley Vinicius’: Almirón insulta a un rival tapándose la boca y recibe tarjeta roja

El Mundial 2026 ofrece destacados momentos futbolísticos en el terreno de juego, aunque también está generando una inesperada controversia detrás de los banquillos.

Apartándose de las decisiones del árbitro, del empleo de tecnología o del desempeño de las estrellas, existe un elemento externo al juego que está causando molestias a los seleccionadores: el nuevo protocolo de la FIFA para la cobertura gráfica durante los himnos nacionales.

Esta normativa, lejos de un simple detalle técnico, ha suscitado un profundo descontento entre los entrenadores más reconocidos a nivel internacional.

La regulación impuesta por el máximo organismo del fútbol mundial para este campeonato obliga a los fotógrafos acreditados a posicionarse justo enfrente de los banquillos durante el acto solemne de los himnos.

La intención de la FIFA es, sin duda, capturar de cerca las expresiones y primeros planos de los técnicos en uno de los momentos más visuales del partido.

No obstante, el efecto real ha sido que los cuerpos técnicos quedan repentinamente separados de sus once iniciales por una barrera humana y tecnológica compuesta por cámaras, luces y teleobjetivos que interrumpe por completo el contacto visual.

El primero en manifestar su descontento ante esta molesta situación fue el seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel. Tras el estreno de Inglaterra en la Copa del Mundo, el entrenador expresó públicamente su gran frustración.

Para él, la experiencia de vivir el himno en conexión con sus jugadores es casi sagrada. «Era un instante muy especial. Tenía delante una barrera de cincuenta fotógrafos justo ante mí. No pude ver a ninguno de mis jugadores, lo que arruinó un poco la vivencia», lamentó, haciendo un claro llamado a la FIFA para reconsiderar esta normativa.

Lo que parecía inicialmente una queja aislada desde el banquillo inglés, pronto se convirtió en un reclamo colectivo. Julian Nagelsmann, entrenador de Alemania, se sumó a las protestas después de la victoria germana frente a Costa de Marfil.

Nagelsmann apoyó las críticas de Tuchel, subrayando que el himno nacional tiene un valor fundamental para motivar y que representa una de las últimas oportunidades para conectar con el equipo justo antes del inicio del encuentro.

Nagelsmann, durante el himno de Alemania.

Nagelsmann, durante el himno de Alemania. REUTERS

Con su habitual franqueza, el técnico alemán fue aún más allá y pronunció una de las frases más destacadas del torneo al relatar lo agobiante del protocolo.

Aunque admitió estar acostumbrado a la presencia de fotógrafos en eventos de alto nivel como la Champions League y la Bundesliga, señaló que la invasión de su espacio personal en este Mundial excede todos los límites razonables: «Siento que los enormes objetivos llegan a fotografiar hasta los vellos de mi nariz con un centímetro de distancia», concluyó.

Scroll al inicio