Marc Cucurella y su lugar de origen: viñedos, vistas al mar y una de las rentas más altas de España en la costa mediterránea

Situado en el Maresme, este lugar cercano a Barcelona conserva vestigios de Antoni Gaudí, una tradición vitivinícola de origen romano y algunos de los paisajes más atractivos de la costa catalana

Foto: Este municipio del Maresme ha hecho de la cultura del vino una de sus principales señas de identidad. (Mi nube/Archivo) Seguir en Google Síguenos

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Antes de llegar a la Premier League, ganar una Eurocopa con España y transformarse en nuevo jugador del Real Madrid, Marc Cucurella se crió en un entorno privilegiado de la costa catalana. Un municipio rodeado de viñedos, con el Mediterráneo a sus pies y una calidad de vida que lo clasifica entre los más selectos de toda España.

Localizado entre la Serralada Litoral y el Mediterráneo, Alella cuenta con algo más de 10.000 habitantes y sobresale por su tranquilidad, su patrimonio histórico y un paisaje donde los bosques y colinas se deslizan suavemente hacia el mar. Su proximidad a Barcelona, apenas a unos 18 kilómetros, le permite combinar el ambiente relajado de un pueblo pequeño con las ventajas de estar cerca de una gran ciudad.

Un pueblo entre el mar, la montaña y los viñedos

Alella ha aprovechado su ubicación como una de sus mayores ventajas. Ubicado a escasos minutos de Barcelona y muy próximo al Mediterráneo, este municipio del Maresme brinda un equilibrio poco habitual entre naturaleza, calma y conexión urbana. Las colinas, senderos rurales y numerosos miradores crean un entorno que invita a observar la costa catalana desde una óptica distinta.

A lo largo de siglos, la viticultura ha sido el motor principal del pueblo. La Denominación de Origen Alella, una de las más antiguas y pequeñas de España, ha situado a esta zona del Maresme como un referente para los aficionados al vino. Sus orígenes se remontan a la época romana, cuando los vinos de la antigua Laietania ya gozaban de reconocimiento en varios puntos del Imperio. La variedad pansa blanca y los característicos suelos de sauló han otorgado fama a unos vinos fuertemente ligados a la historia del territorio.

La iglesia de Sant Feliu, con referencias documentales de más de mil años, es uno de los emblemas del municipio. Asimismo, la localidad mantiene una relación con Antoni Gaudí. El arquitecto pasó temporadas prolongadas en el lugar y llegó a diseñar una capilla para el templo, un proyecto que nunca se materializó y cuyo boceto se conserva aún.

Alella no solo destaca por su entorno y su historia. También se ha consolidado como uno de los municipios más prósperos de España. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), se encuentra entre las localidades con mayor renta media del país, lo que refleja su atractivo como zona residencial para quienes desean vivir cerca de Barcelona sin renunciar a la tranquilidad, la naturaleza y una alta calidad de vida.

Qué comer y cómo llegar a Alella

La gastronomía local está estrechamente vinculada a la tradición mediterránea y a los productos del Maresme. Entre sus platos más comunes figuran los pescados y mariscos provenientes de la costa cercana, el clásico suquet de peix y los vinos de la Denominación de Origen Alella, considerados uno de los principales símbolos de la localidad. Durante la temporada también son muy valorados productos locales como las fresas del Maresme y las famosas calçotadas que se celebran en las masías de la comarca.

El acceso a Alella desde Barcelona es sencillo. En coche, el viaje dura poco más de 20 minutos utilizando la C-32. Para quienes optan por el transporte público, pueden tomar la línea R1 de Cercanías hasta El Masnou y desde allí completar el trayecto hasta el centro del municipio en taxi o autobús. Su cercanía a la capital catalana permite disfrutar de una escapada de un día sin largos desplazamientos.

Antes de llegar a la Premier League, ganar una Eurocopa con España y transformarse en nuevo jugador del Real Madrid, Marc Cucurella se crió en un entorno privilegiado de la costa catalana. Un municipio rodeado de viñedos, con el Mediterráneo a sus pies y una calidad de vida que lo clasifica entre los más selectos de toda España.

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