
La aparición de la Inteligencia Artificial en nuestra vida cotidiana está transformando y revolucionando casi todos los ámbitos en los que esta tecnología tiene influencia, que abarcan prácticamente todos. Sin embargo, será en el campo laboral donde previsiblemente se observarán mayores transformaciones y cambios, dado que una máquina capaz de desempeñar funciones humanas puede realizarlas de manera mucho más rápida y eficaz.
Esta situación genera preocupación social, ya que numerosos puestos de trabajo realizados por personas podrían volverse obsoletos. De hecho, ya se están viendo indicios preocupantes; por ejemplo, en los últimos años el sector tecnológico ha despedido a millones de empleados, a veces justificando estas medidas con la automatización, otras con ajustes presupuestarios y reducción de costes, pero también relacionados de algún modo con la IA.
Sin embargo, no todos comparten la visión de que los trabajos humanos desaparecerán totalmente en el futuro. Cada vez son más los expertos y figuras del sector que aseguran que la realidad será distinta. El último en manifestarse ha sido Yann LeCun, exdirector de IA en Meta y actualmente fundador y CEO de Ami Labs, quien ofreció su perspectiva experimentada sobre el futuro laboral en la era de la IA.
«Es innegable que esta tecnología está cambiando la naturaleza misma del trabajo. Las profesiones evolucionan y las tareas que desempeñamos cotidianamente se modifican», comenta el especialista. «Hoy en día, los sistemas de IA solo pueden automatizar ciertas tareas realizadas por los trabajadores. No es posible reemplazar a los humanos y, en cualquier caso, el objetivo no es sustituirlos por completo«.
LeCun destaca que la aparición de nuevas tecnologías que alteran lo establecido es algo que siempre ha ocurrido, y que estas innovaciones también generan nuevas oportunidades laborales. «¿Quién podría imaginar, por ejemplo, hace veinte años, antes del auge de los smartphones, que una de las profesiones más demandadas sería la de desarrollador de aplicaciones móviles o trabajador en una empresa tecnológica?».
Comprende el origen de la preocupación en torno a la IA: «La dificultad que provoca cierto temor es que es relativamente sencillo prever qué empleos dejarán de existir, pero mucho más complicado identificar cuáles surgirán, ya que, por definición, corresponden al futuro», explica.
Las opiniones de LeCun coinciden con las de otros CEO del sector, como Sam Altman (OpenAI) y Bill Gates (Microsoft), quienes sostienen que la IA no tendrá un impacto tan negativo en el empleo como se ha pronosticado, principalmente porque las máquinas pueden desarrollar habilidades humanas, pero no llegarán a ser completamente humanas, lo que limita su capacidad para replicar todas las funciones que realizan las personas.

