Según el Monitor de Minas Terrestres y Municiones en Racimo, solo en 2024 se registraron al menos 945 muertes y 4.325 heridas causadas por minas terrestres y restos explosivos de guerra, informó la ONU.
La alta comisionada de derechos humanos de la ONU indicó el martes que al menos 58 países y territorios permanecen contaminados por minas antipersonales, provocando un elevado número de víctimas civiles en Myanmar, Siria, Afganistán y Ucrania.
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Volker Türk expresó en un comunicado: «Resulta profundamente preocupante que casi 30 años después de la adopción del Tratado sobre la Prohibición de Minas Antipersonal, estas armas explosivas sigan causando muertes y heridas, muchas veces décadas después de haber sido instaladas».
«Es vital que todos los estados renueven su compromiso para poner fin a la producción, uso y transferencia de estos artefactos y que redoblen esfuerzos para cooperar en la limpieza de minas ya ubicadas».
En su informe, Türk recopiló datos provenientes de gobiernos, ONG, organizaciones humanitarias y la sociedad civil.
Según el mismo, solo en 2024 murieron al menos 945 personas y otras 4.325 resultaron heridas por minas terrestres y restos explosivos bélicos, conforme al Monitor de Minas Terrestres y Municiones en Racimo.
Según el reporte, «entre las víctimas cuyo estado militar o civil fue determinado, aproximadamente el 90% de los casos documentados en 2024 correspondieron a civiles».
Myanmar encabezó la lista de países con más afectados en 2024, con 2.029 casos, seguido de Siria con 1.015 y Afganistán con 624; luego aparecen Ucrania, Nigeria, Malí, Yemen y Burkina Faso, cada uno con más de 200 víctimas.
En un pronunciamiento independiente, la Campaña Internacional para la Prohibición de Minas señaló que minas y restos explosivos de guerra, incluidas municiones en racimo, causaron más de 5.000 víctimas en 2025, siendo nuevamente mayoría clara los civiles.
Además, la oficina de Türk destacó que desde 1999 los niños representan más del 40% del total de víctimas civiles de minas antipersonales.
Además de causar muertes y amputaciones, las minas antipersonales vuelven zonas inhabitables, dificultando el ejercicio de derechos, prolongando desplazamientos y obstruyendo el uso agrícola del terreno, resaltó la oficina de Türk.
Aunque la Convención de Ottawa cuenta con 162 Estados partes, Türk señaló que algunos países con importantes reservas aún no forman parte del tratado.
Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania y Polonia han abandonado recientemente el acuerdo, mientras que Ucrania suspendió su aplicación.
«Los Estados que no han ratificado el tratado deberían hacerlo sin demora y aquellos que se retiraron deben reincorporarse rápidamente», afirmó Türk.
Destacó positivamente la reciente adhesión de Líbano a la Convención de Ottawa, pese al conflicto entre Israel y Hezbolá.
Según el informe de Türk, en los últimos siete años hasta 2025 las contribuciones al Fondo Fiduciario Voluntario de la ONU para la Asistencia en Acción contra Minas disminuyeron considerablemente, pasando de 125 millones a 46 millones de dólares (de 107 a 39 millones de euros).
Fuentes adicionales • AFP

