Las claves
Pedro Sánchez asegura que Santos Cerdán actuó de manera independiente y le falseó la información sobre su vínculo con Leire Díez y la presunta red de cloacas del PSOE.
Un informe de la UCO relaciona a Cerdán con una estructura corrupta y sostiene que recibía datos directamente de Leire Díez, además de aprobar pagos para cubrir sus gastos personales.
Moncloa sostiene que Cerdán también engañó a la gerente del PSOE, Ana María Fuentes, quien autorizó los desembolsos a la red sin conocer el propósito detrás de ellos.
Este asunto ha provocado inquietud dentro del PSOE, deteriorando la imagen del partido y de figuras como Zapatero, quien también está bajo investigación y ha decidido centrarse primero en su defensa jurídica.
En un día a finales de mayo de 2025, Pedro Sánchez llamó a la Moncloa a Santos Cerdán para interrogarlo sobre las noticias publicadas que señalaban a Leire Díez como integrante de una red de cloacas que operaba para el PSOE, según informan fuentes oficiales del Gobierno.
En ese instante, la versión oficial de los socialistas, repetida en declaraciones de ministros y dirigentes, indicaba que Leire Díez actuaba por su cuenta, siendo solo una militante de base y se la describía incluso como «Antoñita la Fantástica» o «el Pequeño Nicolás«.
El presidente del Gobierno y líder del partido preguntó directamente a su colaborador cercano y secretario de Organización del PSOE si era cierto que la fontanera trabajaba para el partido y recibía un salario del PSOE. Según esas fuentes, Cerdán negó esto rotundamente.
Días después, el 3 de junio de 2025, Leire Díez entregó su carné de militante a Cerdán en la sede del PSOE, siguiendo instrucciones de Sánchez.
No mucho tiempo después fue publicado un contundente informe de la UCO que vinculaba a Cerdán con una red de corrupción; él abandonó su escaño, cargos en el partido y actividad política, y fue imputado por el juez y encarcelado.
Esta es la versión oficial de Moncloa, que sostiene que el entonces secretario de Organización operaba por su cuenta, siendo el único con relación directa a la fontanera y a la red de cloacas que trabajaba para frenar y bloquear procesos judiciales que afectaban tanto al presidente como al PSOE, y que mintió al propio presidente.
Ese es el argumento que mantienen Moncloa y el PSOE, después de conocerse el lunes un nuevo informe de la UCO que confirma que Cerdán recibía información directa de Leire Díez y que él autorizaba órdenes para que cubrieran sus gastos de viaje. Esto fue caracterizado por el juez Santiago Pedraz como poner a disposición de la red toda la estructura del partido.
Moncloa continúa afirmando que Cerdán también engañó, al igual que a otros, a la gerente del partido, Ana María Fuentes, quien autorizó los pagos a la red sin entender el verdadero motivo, aseguran.
Fuentes gubernamentales reconocen que, desde un punto de vista político, la estrategia de priorizar la defensa jurídica y penal sobre la gestión política está resultando muy perjudicial.
Esto aplica igualmente para el caso que involucra al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien, para concentrarse en su defensa ante el juez, ha permanecido en silencio durante semanas, a pesar de haber prometido explicaciones públicas.
Dicho silencio, roto únicamente por un incidente insólito a través de un portavoz (Luis Arroyo) para minimizar el valor de las joyas encontradas en su despacho, ha resultado dañino para el PSOE, según admiten fuentes internas. Su solicitud para aplazar una vez más su declaración en la Audiencia Nacional genera inquietud en los socialistas, que esperaban respuestas rápidas que les dieran un respiro.
De manera similar, el PSOE aún no ha ofrecido explicaciones sobre el caso de Leire Díez. Por ejemplo, la responsable actual de Organización, Rebeca Torró, sólo compareció este lunes sin aportar detalles concretos. El partido prefiere priorizar su defensa legal.
Tampoco ha habido ninguna declaración pública de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes Gómez, quien se encuentra cada vez más implicada debido a sus vínculos con Leire Díez. Este martes deberá acudir al Senado para participar en la comisión de investigación.
De cara al futuro, en Moncloa y en el PSOE consideran que intentar anular el caso Plus Ultra y promover la prescripción de la parte relacionada con las joyas podría ayudar a Zapatero a evitar el proceso judicial, el juicio y una posible condena, pero desde el punto de vista político es muy perjudicial tanto para él como para el partido.

