Alemania domina el partido mientras Curazao celebra su primer gol histórico en una Copa Mundial.

Los jugadores de Alemania celebran uno de los goles en el debut ante Curazao. Los germanos protagonizaron un festín goleador en la ciudad estadounidense, enfrentándose a una de las selecciones más débiles del torneo. Los caribeños disfrutaron de un momento que recordarán para siempre.

Este Mundial promete ser el torneo de las goleadas. La Copa del Mundo con mayor escala hasta la fecha también exhibe las diferencias más amplias jamás registradas en la competición. [Así se vivió la victoria de Alemania sobre Curazao en la primera jornada del Mundial]

Alemania aplicó su superioridad sin complicaciones ante la débil Curazao. La debutante se marchó con un gran número de goles en contra, pero nadie les arrebata la alegría de haber festejado su primer tanto en una Copa del Mundo. Comenencia, el artífice, será recordado como el que abrió esta nueva etapa.

La Mannschaft mostró una actitud implacable y, exceptuando un pequeño susto, controló el partido de principio a fin sin necesidad de acelerar. A ritmo moderado logró un marcador espectacular. Todos satisfechos: unos por cumplir las expectativas, otros por vivir un instante histórico con el estreno goleador ante una tetracampeona.

El espejismo de Curazao

Seis minutos fue lo que le tomó a Alemania derribar la resistencia de Curazao. La lógica anticipaba un aplastante dominio alemán, y desde ese inicio se veía claro que todo seguiría el curso esperado.

Nmecha fue quien encendió la ofensiva alemana. Con un movimiento tranquilo y casi sin presionar, combinó con Wirtz en la frontal del área, recibió el balón libre de oposición y, con total facilidad, anotó al palo largo.

Algunos ya comenzaban a calcular cifras. ¿Cuántos goles podría recibir Curazao a este ritmo? La goleada parecía inminente porque Nmecha estuvo cerca de anotar el segundo sólo dos minutos después, y Wirtz, antes de los primeros quince minutos, casi ampliaba la ventaja con un disparo sin demasiada curva.

Los jugadores de Alemania celebran uno de sus goles ante Curazao.

Los jugadores de Alemania celebran uno de sus goles ante Curazao. REUTERS

Sólo un equipo dominaba el encuentro. No obstante, Bakuna protagonizó en el minuto 19 la primera acción ofensiva de Curazao con un disparo lejano que se fue desviado. Un pequeño destello dentro de la presión alemana.

Pero el juego tomó un giro inesperado. En el ecuador de la primera mitad, Curazao logró correr al espacio, sorprender a la defensa germana y, con un toque de fortuna, crear un momento histórico.

Brown no logró despejar correctamente y se generó un pequeño caos dentro del área de la Mannschaft. Fue entonces cuando emergió con fuerza la figura de Comenencia, quien firmó uno de los instantes más felices para los curazoleños. El mediocampista conectó con la ilusión de sus apenas 180.000 compatriotas y el efecto fue inmediato.

Comenencia celebra el primer gol de Curazao en un Mundial de fútbol.

Comenencia celebra el primer gol de Curazao en un Mundial de fútbol. REUTERS

El disparo tocó en Kimmich, desvió ligeramente su trayectoria para evitar a Neuer, y así Curazao vivió su primer gol en un Mundial. Nadie sabe cuánto tiempo pasará para que algo similar vuelva a ocurrir.

Alemania se sorprendió, aunque no entró en crisis. Es verdad que la defensa no ofrecía plena seguridad y que Curazao, con apenas enviar el balón hacia adelante, lograba crear inquietudes.

No obstante, Alemania volvió rápidamente a tomar el control y a poner las cosas donde correspondían. Schlotterbeck avisó con un cabezazo que Room detuvo magistralmente, y Sané falló una clara oportunidad de cara a portería.

Pero en cuestión de segundos, el equipo de Nagelsmann sentenció antes del descanso. Schlotterbeck remató un córner con mayor precisión y puso el 2-1, mientras que Havertz marcó de penalti por una falta a Nmecha. Todo quedaba prácticamente resuelto.

La goleada prevista

Aunque el marcador reflejaba un 3-1, Curazao se defendía con ahínco. Seguramente resultaba una resistencia mayor a lo pronosticado, pero el desgaste comenzó a notarse y las diferencias se hicieron cada vez más evidentes.

Alemania no tardó ni dos minutos en ampliar la ventaja. Kimmich asistió a Musiala, la gran promesa del equipo en este Mundial, y el joven delantero definió con precisión para el 4-1.

El conjunto alemán deseaba más. En realidad necesitaba aumentar la distancia, pues el 4-1 se quedaba corto para reflejar la diferencia entre ambos equipos. No quería dejar lugar a dudas el once de Nagelsmann.

Bazoer, defensa de Curazao, recoge un balón dentro de su portería.

Bazoer, defensa de Curazao, recoge un balón dentro de su portería. REUTERS

El partido fue un dominio absoluto, con algunos sobresaltos ocasionados porque Curazao aún tenía algo guardado. Primero un remate de cabeza de Bakuna y luego un disparo de Margaritha que se fue alto.

Luego llegó el quinto gol, anotado por Brown con un remate de derecha dentro del área, seguido por el sexto, obra de Undav, quien ingresó en la segunda parte en la rotación realizada por Nagelsmann.

Quedaba tiempo para uno más. Antes del añadido, Havertz definió por encima de Room en un mano a mano para cerrar el 7-1, idéntico resultado al que Brasil recibió en 2014, aunque en esta ocasión ante un adversario y en circunstancias muy diferentes.

Alemania 7 – 1 Curazao

Alemania: Neuer; Kimmich (Anton, m.83), Schlotterbeck, Tah (Rudiger, m.73), Brown (Raum, m.73); Nmecha (Goretzka, m.73), Pavlovic; Musiala (Undav, m.64), Sané, Wirtz; Havertz.

Curazao: Room; Fonville, Bazoer, Obispo, Floranus; Comenencia, Leandro Bacuna, Juninho Bacuna; Hansen (Antonisse, m.46), Chong (Kastaneer, m.83), Locadia (Margaritha, m.65).

Goles: 1-0, m.6: Nmecha; 1-1, m.21: Comenencia; 2-1, m.35: Schlotterbeck; 3-1, m.50+: Havertz (penalti); 4-1, m.47: Musiala; 5-1, m.69: Brown; 6-1, m.78: Undav; 7-1, m.88: Havertz.

Árbitro: Jalal Jiyed (Marruecos). No hubo tarjetas.

Incidencias: Partido de la primera jornada del grupo E del Mundial celebrado en el NRG Stadium de Houston (Texas) ante 68.021 personas.

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