Excursión accesible en Cáceres que impresiona por su belleza natural

Un sendero corto entre agua, roca y vegetación conduce a uno de los rincones más impactantes del norte de Extremadura. La caminata comienza en una pequeña alquería hurdana y reserva su mayor premio para la parte final

Foto: La ruta de senderismo perfecta para hacer en Cáceres. (Wikiloc/Morenoti Cicloviajero) Seguir en Google Síguenos

  • Guía de recuerdos y lecturas de la visita papal: los productos oficiales vinculados a León XIV

  • Explora la ciudad de Aragón con una colegiata declarada Patrimonio de la Humanidad: donde el mudéjar es su legado más valioso

Una ruta de senderismo en Cáceres permite penetrar en uno de los paisajes más sorprendentes del norte de Extremadura sin afrontar una dificultad elevada. El trayecto, corto y adecuado para la mayoría de los caminantes, combina naturaleza, agua, pasarelas de madera y un entorno rocoso que se intensifica conforme se avanza por la garganta. Constituye una excursión perfecta para quienes buscan una escapada sencilla, con el atractivo añadido de alcanzar un entorno que impresiona desde el primer instante.

El objetivo de esta caminata es el Chorro de la Meancera, también denominado Chorro de la Miacera, una cascada situada cerca de El Gasco, en el corazón de la comarca de Las Hurdes. La cascada, con una altura aproximada de 100 metros, está oculta entre paredes rocosas y aparece casi al final del sendero, cuando el murmullo del agua anuncia la llegada al punto culminante. La ruta inicia en esta pequeña alquería cacereña, accesible desde Nuñomoral, descendiendo hacia el río Malvellido antes de tomar el camino que conduce hasta la garganta del arroyo de la Meancera.

Un trayecto breve entre pasarelas, rocas y el paisaje hurdano

El recorrido hasta el Chorro de la Meancera en Cáceres mide alrededor de 4 kilómetros ida y vuelta y suele completarse en aproximadamente dos horas, aunque la duración varía según el ritmo y las pausas. Se considera de dificultad baja, aunque es recomendable extremar la precaución en zonas de piedras, cruces del arroyo y los tramos más angostos al final del recorrido. Parte del sendero está acondicionado y señalizado, con pasarelas de madera que facilitan el paso y añaden un toque aventurero al camino. No obstante, no es accesible para carritos de bebé ni para sillas de ruedas, y si se realiza con niños pequeños, es aconsejable una vigilancia estricta.

La recompensa al final es una cascada que desciende por una pared rocosa formando una poza entre grandes piedras, en un entorno donde el sonido del agua y la vegetación incrementan la sensación de estar en un rincón casi oculto de Las Hurdes. El caudal varía según la estación, siendo más espectacular tras periodos de lluvia. Se puede hacer la ruta en cualquier época, aunque en invierno el terreno puede volverse más resbaladizo debido a la humedad o el hielo. De vuelta en El Gasco, vale la pena recorrer sus calles y admirar las construcciones tradicionales hurdanas de piedra y pizarra, completando así una excursión breve, accesible y muy ligada al paisaje de esta comarca cacereña.

Una ruta de senderismo en Cáceres permite penetrar en uno de los paisajes más sorprendentes del norte de Extremadura sin afrontar una dificultad elevada. El trayecto, corto y adecuado para la mayoría de los caminantes, combina naturaleza, agua, pasarelas de madera y un entorno rocoso que se intensifica conforme se avanza por la garganta. Constituye una excursión perfecta para quienes buscan una escapada sencilla, con el atractivo añadido de alcanzar un entorno que impresiona desde el primer instante.

Scroll al inicio