Las claves
Isaura Leal, diputada del PSOE y figura destacada dentro del núcleo cercano al sanchismo, mantenía vínculos tanto profesionales como personales con Leire Díez y Juan Manuel Serrano.
Una agenda escrita a mano muestra una reunión entre Isaura Leal y la fiscal general en aquel entonces, Dolores Delgado, en noviembre de 2020, con la finalidad de apoyar al expresidente de SEPI, Vicente Fernández.
La iniciativa tenía como propósito la rehabilitación política de Vicente Fernández tras su imputación en el caso Aznalcóllar, contando con el respaldo de altos cargos del PSOE.
Isaura Leal y su círculo consolidaron posiciones de influencia en organismos como la FEMP, Correos y SEPI, reflejando el poder que detenta este grupo dentro de la estructura del PSOE.
«Muchas gracias, querida Leire. Aquí seguimos, con un año más a nuestras espaldas. Continuamos remando juntos en el mismo barco».
Con esta frase respondía vía Whatsapp la diputada socialista Isaura Leal a Leire Díez el 6 de abril de 2022, coincidiendo con el 63 cumpleaños de Díez. Finalizaba el mensaje con varios emojis de corazones rojos y morados.
Esta conversación, que en apariencia podría parecer irrelevante y fue revelada por Cuatro, refleja la buena relación que existía hasta hace poco entre la fontanera del PSOE y Leal, una de las integrantes del núcleo duro del sanchismo.
Hoy día, Leal ocupa el puesto de secretaria segunda de la Mesa del Congreso, y no es una diputada cualquiera.
Tal como informa EL ESPAÑOL este jueves, la agenda manuscrita de Leire Díez, incorporada a la investigación de las cloacas del PSOE, recoge un encuentro entre Isaura Leal y la entonces fiscal general del Estado, Dolores Delgado, en noviembre de 2020.
¿Con qué fin? Apoyar y rehabilitar políticamente a Vicente Fernández, expresidente de la SEPI, para facilitar su regreso tras ser imputado en el caso Aznalcóllar.
Para comprender la vinculación entre Isaura Leal y Leire Díez, es necesario retroceder varios años, especialmente al ámbito de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
En la FEMP, Leal desarrolló gran parte de su trayectoria profesional. Licenciada en Derecho, se unió a la federación en 1989 y ascendió a lo largo de dos décadas hasta ocupar la Secretaría General en 2009.
Fue allí donde también conoció a quien sería su pareja actual, Juan Manuel Serrano, uno de los colaboradores más cercanos de Sánchez durante su período de ostracismo político y hasta su llegada a la Moncloa.
Serrano ejerció como director del departamento de Gestión de Convenios en la FEMP entre 2005 y 2014, más tarde asumió la responsabilidad de Sistemas.
En dicha federación coincidieron en momentos distintos otros dos personajes que vuelven a estar presentes en el sumario del juez Santiago Pedraz.
Entre ellos se encuentra Mercedes González, que fue directora de Comunicación hasta 2006 y actualmente es directora general de la Guardia Civil, implicada también en las reuniones de las cloacas.
Por último, Leire Díez se incorporó a la dirección de la federación en 2012, proveniente del Ayuntamiento de Vega de Pas (Cantabria), donde ejercía como concejal.
Serrano, pareja de Leal, es uno de los pocos que permaneció junto a Sánchez tras su destitución como secretario general del PSOE en 2016.
De hecho, en aquellos momentos, cuando Sánchez recorría España buscando apoyos para recuperar la secretaría general en Ferraz, Serrano incluso le prestó su propio Mercedes—que no era un Peugeot— para desplazarse entre federaciones.
Este hecho evidencia hasta qué nivel estaba comprometido Serrano con el proyecto de Sánchez.
Tras ganar las primarias, Serrano fue nombrado jefe de Gabinete de Sánchez en Ferraz y, tras la moción de censura contra Mariano Rajoy en 2018, recibió como recompensa la presidencia de Correos, con una remuneración aproximada de 200.000 euros anuales.
Por ello, resulta difícil creer que Sánchez desconociera la existencia de esta trama que ahora está siendo investigada por la Justicia.
Paralelamente al progreso de Serrano en la órbita de Sánchez, su esposa, Isaura Leal, también fue fortaleciendo su propia influencia dentro del sanchismo, siempre manteniéndose en un discreto segundo plano.
Primero como diputada en la Asamblea de Madrid, después como comisionada del Gobierno para el Reto Demográfico, más adelante presidenta de la Comisión de Justicia del Congreso, gestora responsable en el PSOE de Huelva y Madrid, secretaria general del Grupo Socialista y actualmente, secretaria segunda de la Mesa del Congreso.
Durante su etapa como comisionada para el Reto Demográfico, Leal se centró en la problemática de la España vaciada, coincidiendo allí con Begoña Gómez.
La esposa del presidente, entonces directora del Africa Center del IE, asistió en noviembre de 2018 a la feria Presura de Soria, dedicada a la repoblación rural, donde se encontró con Leal.
‘Salvar al soldado Fernández’
La nota manuscrita de Isaura Leal junto a «Lola Delgado» en la agenda de la fontanera sitúa a Leal por primera vez dentro de la llamada «operación salvar al Soldado Fernández», la estrategia diseñada para intentar mejorar la situación judicial de Vicente Fernández y su rehabilitación política.
Fernández, conocido de larga data por María Jesús Montero en la Junta de Andalucía, fue rescatado por la entonces ministra para asumir la presidencia de SEPI, el conglomerado público que engloba, entre otras, a empresas como Correos.
Simultáneamente, Leire Díez llegó en 2018 a ENUSA, empresa vinculada a la SEPI del sector nuclear, como jefa de Comunicación. En esa posición coincidió con Fernández y empezó a construir una relación de confianza con él.
No obstante, en 2019 tuvo que renunciar debido a que Fernández fue imputado por un presunto delito de prevaricación.
La Justicia reactivó el caso Aznalcóllar, la investigación sobre el supuesto amaño del concurso público con que la Junta de Andalucía adjudicó la explotación de la histórica mina sevillana a un consorcio privado.
Vicente Fernández, como secretario general de la Consejería de Innovación, fue el alto cargo que gestionó desde la Administración autonómica aquel proceso de adjudicación.
Tras su salida de la SEPI, Montero mantuvo el cargo vacante casi año y medio. Esa demora marcó el punto de partida para la operación destinada a «salvar» a Fernández.
Aunque Fernández estaba fuera de la SEPI y el puesto permanecía sin cubrir, el propósito era ganar tiempo para mejorar sus circunstancias judiciales y dejar abierta la posibilidad de su retorno.
En este contexto surge la figura de Leire Díez, quien, primero desde ENUSA y luego ya en Correos bajo la tutela de Juanma Serrano, comenzó a actuar para buscar el archivo del caso y que el veterano hombre de confianza de Montero pudiera ser rehabilitado.
En este relato que se conocía hasta ahora, aparece un nuevo actor, Isaura Leal, gracias a la anotación manuscrita en la agenda de la fontanera.

