Las claves
El proceso judicial contra David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez, concluyó tras siete sesiones y más de 40 testigos, quedando pendiente la resolución final.
La acusación se centra en la contratación de David Sánchez en la Diputación de Badajoz en 2017 y la posterior modificación de su puesto, junto al supuesto enchufe de su amigo Luis Carrero.
Entre los testimonios relevantes destaca el del teniente coronel Balas de la UCO, quien mencionó influencias políticas, y el de Cristina de Frutos, candidata a la plaza, que denunció la ausencia de igualdad de oportunidades.
Las acusaciones populares han incrementado la petición de pena hasta seis años de prisión para David Sánchez, acusándolo de delitos de tráfico de influencias y prevaricación.
Sobre las once de la mañana de este martes, el magistrado José Antonio Patrocinio declaró concluido el juicio del caso David Sánchez.
«Visto para sentencia», anunció el juez después de siete sesiones en las cuales —a lo largo de dos semanas— declararon más de 40 testigos y once acusados, incluido el hermano del presidente Pedro Sánchez.
Así, culmina —quedando a la espera de la sentencia— el primer juicio en el que un familiar directo del presidente del Gobierno se ha sentado en el banquillo, aunque no se descarta que el del caso Begoña pueda ser otro.
Este hecho ocurre, además, poco más de un mes después de que fuese juzgado uno de los colaboradores más cercanos de Pedro Sánchez al frente del PSOE y del Gobierno, el exministro José Luis Ábalos, cuya sentencia también está pendiente.
Se estima que el fallo en el caso David Sánchez podría retrasarse incluso hasta después del mes de agosto.
A diferencia del caso Ábalos, el denominado caso Hermanísimo no involucra a ninguna persona en prisión. Todos los acusados permanecen en libertad y ninguno ha estado preso.
En comparación con otros procesos judiciales, la resolución sobre el hermano de Sánchez no se considera prioritaria para el tribunal de la Audiencia Provincial de Badajoz, presidido por Patrocinio.
El juez Emilio Serrano será el responsable de redactar la sentencia respecto a David Sánchez y los demás imputados, la cual se prevé muy técnica y extensa.
Complica la elaboración del fallo el hecho de que abarca varios hechos, no solamente uno.
Primero, la contratación de David Sánchez en 2017 en la Diputación de Badajoz. La sentencia deberá determinar si se trató de un enchufe, es decir, una plaza asignada irregularmente bajo apariencia de legalidad, al menos en lo que respecta a los Sánchez Pérez-Castejón.
Luego, la modificación de ese empleo: en 2022, el puesto de coordinador de las actividades de los conservatorios de Badajoz pasó a denominarse jefe de la Oficina de Artes Escénicas.
Las acusaciones populares sostienen que se creó un nuevo cargo diseñado a medida del «capricho» de David Sánchez, conocido artísticamente como David Azagra.
Finalmente, se examina el alegado enchufe de Luis Carrero, amigo de Azagra, contratado en 2023 por la Diputación de Badajoz.
Cabe recordar que en 2022 —cuando aún trabajaba como asesor en Moncloa— Carrero se ofreció para desempeñar un cargo en dicha institución provincial.
Tanto las defensas como las acusaciones populares finalizaron satisfechas —cada parte consiguió varios puntos en el juicio—, por lo que el sentido de la sentencia aún no se percibe en los pasillos de la Audiencia de Badajoz.
¿Cuáles serán los aspectos y elementos decisivos para el tribunal?
1. El testimonio de Balas
El miércoles pasado declaró como testigo el teniente coronel Antonio Balas, integrante de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
La UCO fue la unidad encargada de investigar el caso Hermanísimo, bajo la supervisión de la juez instructora Beatriz Biedma.
Por eso, esta unidad realizó en la Diputación de Badajoz la incautación de miles de correos electrónicos de David Sánchez y otros altos cargos del organismo.
Ante el tribunal, Balas expuso que, tras analizar esos correos, la UCO considera al ex presidente de la Diputación, el socialista Miguel Ángel Gallardo, como el principal impulsor del puesto que le fue otorgado a David Sánchez.
En contraste, Gallardo calificó la versión de la Guardia Civil como una «novela de ficción» y negó haber favorecido al músico en la contratación.
Asimismo, afirmó que en 2017 desconocía la existencia del hermano de Pedro Sánchez.
2. El correo sobre «El hermanísimo»
El 19 de mayo de 2017, fecha de publicación de las bases para esa plaza, el jefe de uno de los conservatorios de Badajoz envió a su contraparte un correo electrónico con el enlace a la convocatoria.
El cuerpo del mensaje estaba vacío, pero el asunto era claro: «El hermanísimo».
Durante el juicio, declaró como testigo quien envió ese mensaje: Evaristo Valentí.
De manera algo confusa —y menos contundente que durante la fase de instrucción— explicó que le comunicó a su colega Yolanda Sánchez que había «rumores» respecto a que David Sánchez concurriría a la plaza.
En cualquier caso, en esta ocasión negó rotundamente que tales comentarios implicaran que la plaza sería asignada al hermano del presidente por su apellido.
Por su parte, Emilio Cortés, abogado de David Sánchez, planteó en la penúltima sesión: «¿Se va a condenar a mi cliente por un chascarrillo?».
3. Cristina de Frutos
Otro testimonio relevante fue el de Cristina Frutos.
Esta directora de orquesta compitió por la misma plaza que David Sánchez.
Ante el tribunal, denunció una evidente «falta de igualdad de oportunidades».
Criticó que durante las entrevistas, a ella no le preguntaron sobre el proyecto que planteó, mientras que David Sánchez fue valorado positivamente por sus respuestas.
De hecho, aseguró que un colega, Antonio Luis Suárez, le anticipó vía WhatsApp que la plaza sería para el hermano de Sánchez.
Este punto es controvertido. Durante la instrucción, Suárez declaró a EL ESPAÑOL que De Frutos lo malinterpretó y que él no se refería a amaños.
Aclaró que su comentario se basaba en que, por méritos y análisis de perfiles, preveía que el puesto sería para David Sánchez.
Sin embargo, ni las acusaciones ni las defensas citaron a Antonio Luis Suárez como testigo en el juicio, aunque la fiscal Begoña García sí mencionó la noticia publicada por EL ESPAÑOL.
Ninguno de los aspirantes —incluida De Frutos— impugnó formalmente el nombramiento.
4. El correo al «hermanito»
Una de las pruebas más relevantes acerca del supuesto enchufe de Luis Carrero es un correo que envió en 2022 a David Sánchez.
Se dirige a él como «hermanito», una expresión afectuosa que ambos amigos usaban.
En dicho correo, Carrero comunica que ya ha «soltado (sic) la liebre en Moncloa», donde trabajaba como asesor en Presidencia del Gobierno, y se postula para un puesto en la Diputación.
Finalmente, en 2023 fue nombrado jefe de sección de Actividades Transfronterizas.
Durante su declaración como acusado, Luis Carrero afirmó que su propuesta contenida en el mail tuvo un tono irónico y nunca fue una oferta seria.
Las acusaciones populares, en cambio, sostienen que su contratación tuvo como objetivo favorecer a David Sánchez y reducir su carga laboral.
La defensa de Carrero argumenta que no tendría sentido renunciar a cargos o empleos mejor remunerados para trabajar en la Diputación.
Su abogado resaltó que la jefatura de Actividades Transfronterizas sigue activa, aunque ni Azagra ni Carrero permanecen en la institución.
Precisamente, la mujer que actualmente ocupa este puesto testificó en el juicio.
5. Lo declarado durante la instrucción
En el escrito de acusación presentado en mayo de 2025 por PP, Vox, Manos Limpias, Hazte Oír, Abogados Cristianos, Liberum e Iustitia Europa, se solicitaba una pena de tres años de prisión para David Sánchez.
Al concluir el juicio, sin el respaldo de Manos Limpias, esa petición se duplicó y se elevó a seis años de cárcel. ¿Cuál es la razón, considerando además que uno de los delitos imputados al músico fue declarado prescrito al inicio del juicio?
En mayo de 2025, las acusaciones populares calificaban el presunto enchufe de David Sánchez como un delito de aceptación de nombramiento ilegal, que el tribunal declaró prescrito, motivo por el cual Emilio Cortés no interrogó a su cliente sobre este asunto.
Solo se cuestionó sobre la modificación de su plaza y la contratación de Luis Carrero.
En sus escritos definitivos, conocidos durante el juicio, las acusaciones populares, salvo Manos Limpias, cambiaron la calificación del presunto enchufe a un delito de «tráfico de influencias en concurso mediato con prevaricación», justificando así el incremento de pena.
Adicionalmente, Manos Limpias solicitó la exhibición de dos declaraciones de David Sánchez durante la instrucción; entre ellas, un vídeo en el que, dubitativo, apenas puede detallar la Oficina de Artes Escénicas.
El abogado José María Bueno, de Manos Limpias, recordó una sentencia del Supremo que permite al tribunal valorar dichos testimonios si se han visualizado durante el juicio para la redacción de la sentencia.
La juez Beatriz Biedma cuestionó a David Sánchez sobre cuántas veces dirigió la orquesta de la Diputación y le señaló algunas contradicciones. Esa grabación se proyectó durante el juicio el pasado jueves.
«La Oficina de Artes Escénicas, ¿qué es?», preguntó Biedma en enero de 2025. El músico guardó silencio casi diez segundos. Cuando respondió, lo hizo con dudas: «Mmmmm… Entiendo que es la oficina que se encarga de… de… las artes escénicas».
En su segunda declaración durante la instrucción —en abril de 2025; también mostrada en el juicio— quiso precisar: «No era un lugar físico, sino un paraguas de actividades». «La denominación no me fue consultada…», explicó a la juez.
El jueves pasado, ya en el juicio, reiteró: «No era un edificio físico con ventanilla, sino una categoría administrativa».
En caso de condena, es probable que su abogado, Emilio Cortés, recurra y solicite la nulidad del juicio tras sus intentos fallidos de ampliar el interrogatorio sobre la contratación en la Diputación.

