La gastronomía andaluza se presenta en la cena del papa León XIV con jamón, quisquillas y gazpacho durante su visita a España

El papa Leon XIV, durante su visita al Estadio Santiago Bernabéu. Las claves

Durante su visita oficial a España, el Papa León XIV disfrutó de una cena con influencias andaluzas, aunque no llegó a recorrer Andalucía.

El menú incluyó productos típicos de Andalucía, como jamón ibérico procedente de Huelva, gazpacho y quisquillas oriundas de Motril.

La cena fue organizada por el restaurante con más de un siglo de historia, Lhardy, y tuvo lugar en la residencia del cardenal arzobispo de Madrid.

Asimismo, el evento homenajeó platos tradicionales españoles, acompañados de vinos seleccionados de la región de León.

En la histórica visita del papa León XIV a España, primero de un pontífice al país después de 15 años desde Benedicto XVI en 2011, no faltaron detalles cuidados.

Desde su llegada a Madrid el sábado 6 de junio, el pontífice cumplió una intensa agenda institucional y pastoral, que incluyó encuentros con los Reyes y diversas autoridades tanto estatales como autonómicas.

Además, durante esta corta estancia en España, presidió una Vigilia de Oración con jóvenes, intervino en el Congreso de los Diputados y participó en múltiples eventos religiosos y culturales, entre ellos el celebrado en el Santiago Bernabéu la noche anterior.

Como era de esperar, en suelo español también hubo tiempo para degustar la gastronomía española, con una cena tradicional que contó con un marcado toque andaluz en sus productos y platos representativos.

Aunque no visitó Andalucía personalmente, dado que su programa oficial se limitó a Madrid, Barcelona y las Islas Canarias, el líder de la Iglesia sí pudo saborear la cocina andaluza.

El domingo pasado, tras una jornada que incluyó la celebración de la Santa Misa, la procesión tradicional del Corpus Christi en el centro de Madrid y diferentes reuniones institucionales, León XIV cerró el día con una cena en la residencia del cardenal arzobispo de Madrid, don José Cobo Cano.

En esta ocasión, el pontífice disfrutó de un menú servido por el histórico restaurante Lhardy, que puso en valor la riqueza y diversidad del patrimonio culinario español, donde no faltó el sabor andaluz.

Comida con origen andaluz

La propuesta gastronómica, elaborada por la Real Academia de la Gastronomía, incluyó productos como jamón ibérico de Huelva, el clásico gazpacho andaluz, y quisquillas de Motril, todos ellos destacados representantes de la cocina tradicional andaluza con reconocimiento internacional.

El menú también rindió tributo a recetas arraigadas en la cultura española, como las croquetas —en este caso, de cocido, con un guiño a la capital— y platos comunes en toda España, como la ensaladilla.

En cuanto a los vinos servidos durante la cena, pertenecían al interior peninsular, representando dos Denominaciones de Origen originarias de León.

Así, el Santo Padre pudo apreciar de primera mano la diversidad de la gastronomía andaluza, la cual actúa como un vehículo cultural y de identidad, reflejando la variedad de la despensa española.

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