Sánchez resta importancia a la intervención de la UCO en Ferraz y asegura que las investigaciones por corrupción no afectan los logros de su Gobierno

Pedro Sánchez durante la rueda de prensa en la embajada de España en el Vaticano. Las claves

Pedro Sánchez resta importancia a la intervención de la Guardia Civil en la sede del PSOE en Ferraz, vinculada a las pesquisas por supuesta corrupción en la red de Leire Díez.

El presidente del Gobierno sostiene que estas investigaciones no afectan los avances económicos y sociales logrados por su Ejecutivo ni por las fuerzas progresistas.

Sánchez reitera su respaldo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, imputado en el caso Plus Ultra, y destaca la cooperación del PSOE con la Justicia.

El líder socialista manifiesta confianza en la gerente del PSOE, Ana María Fuentes, también bajo investigación, y garantiza que el partido actuará con firmeza ante cualquier conducta irregular.

La irrupción de agentes de la Guardia Civil en Ferraz por la supuesta financiación de la red vinculada a Leire Díez, un nuevo golpe judicial para el PSOE, tomó por sorpresa a Pedro Sánchez en el Vaticano, pocos minutos antes de su cita con el papa León XIV. El jefe de Gobierno, que había dejado para una rueda de prensa posterior las explicaciones sobre el caso Zapatero, debió enfrentar un nuevo frente relacionado con la corrupción en su entorno más cercano.

De hecho, la rueda de prensa en la embajada española en la Santa Sede comenzó con más de treinta minutos de retraso, dado que Sánchez, según admitió, estaba recabando datos sobre la orden judicial emitida por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.

El presidente reconoció la «importancia» de la investigación, pero recordó que el PSOE ya adoptó medidas cuando este asunto salió a la luz el año pasado y solicitó la baja voluntaria de la fontanera Leire Díez, investigada junto con Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, y Gaspar Zarrías, exconsejero de Presidencia en Andalucía.

El papa León XIV y Pedro Sánchez durante su encuentro en el Vaticano.

«Respetemos a la Justicia, colaboramos con ella y el compromiso del PSOE es que, si surgen nuevos comportamientos irregulares, actuaremos con igual contundencia que antes«, aseguró el presidente del Ejecutivo.

«Ninguna de estas pesquisas, y habrá que ver cómo concluyen, cuestiona en absoluto las acciones del Gobierno y de las fuerzas progresistas en favor de los avances sociales y económicos y las transformaciones alcanzadas en estos ocho años», añadió, restando importancia a los diversos procesos por corrupción que salpican a Moncloa.

Asimismo, Sánchez reiteró su defensa hacia el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, imputado en el caso Plus Ultra por presuntos delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales.

«He tenido la oportunidad de leer el auto, analizar a través de los medios el extenso sumario y, sinceramente, vuelvo a reafirmar: contamos con total colaboración con la Justicia, respeto estricto a la presunción de inocencia y mi respaldo completo al expresidente Zapatero. No veo motivos para modificar esta postura«, declaró.

En una declaración posterior, dejó claro que Moncloa y Ferraz mantendrán su defensa cerrada del exlíder socialista, que deberá comparecer en la Audiencia Nacional el 17 y 18 de junio: «No observo elementos que justifiquen un cambio de posición por parte del PSOE ni del Gobierno respecto a lo conocido en el auto y al sumario».

Elecciones en 2027

Sánchez también manifestó confianza en la actual gerente del PSOE, Ana María Fuentes, quien está siendo investigada por el juez Pedraz como presunta cómplice de los delitos atribuidos a Leire Díez y Santos Cerdán, siendo señalada además como autora de falsedad documental en facturas falsas que encubrían los pagos a la fontanera para financiar sus acciones contra jueces y fiscales.

«Es una persona que ha gestionado las cuentas del PSOE rigurosamente», señaló el presidente, destacando la necesidad de preservar la presunción de inocencia en todos los procesos: «Somos un partido sin nada que ocultar y que actúa cuando debe, negando cualquier tipo de conducta que rechaza».

Otra imagen de Pedro Sánchez durante la rueda de prensa en la embajada de España en la Santa Sede.

Sobre el desgaste que todos estos casos provocan en la incierta permanencia del Gobierno en coalición, con mayoría parlamentaria reducida, Sánchez ignoró las advertencias de ciertos socios de investidura como el PNV. Se concentró en destacar la «estabilidad» lograda en sus dos mandatos y los éxitos sociales y económicos obtenidos.

«Algunos compañeros me han sugerido adelantar las elecciones, confiando en que logre una mayoría más amplia en el Congreso para gobernar con mayor tranquilidad», bromeó sin mencionar a Emiliano García-Page, quien ha coincidido con el PP en reclamar elecciones anticipadas. «Lo valoro, pero no puedo convocar elecciones con fines partidistas, sino pensando en el interés general de la ciudadanía».

«Si la Constitución establece que la duración de una legislatura es de cuatro años, entonces serán cuatro años. Ese es el propósito y la decisión del Gobierno», concluyó Sánchez, resaltando que la «estabilidad» ha sido fundamental para consolidar políticas que «nos permiten superar las consecuencias económicas y sociales» de las crisis y conflictos que afectan al mundo.

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