Airbus presenta sus planes para el FCAS y apunta a fabricar el caza de sexta generación tras desacuerdo entre Alemania y Francia

El CEO de la empresa expone sus proyectos en el primer Summit de Defensa acerca del programa en el que participa España

Guillaume Faury, CEO de Airbus, durante el summit

La firma francesa Airbus organizó en su planta alemana en Ingolstadt, ubicada a escasos kilómetros de Munich, su primer Summit, un encuentro interno donde el CEO de la compañía líder en aviación, Guillaume Faury, saludó a los asistentes con una rueda de prensa que reflejó el mensaje europeo sobre la urgencia de aumentar la inversión en defensa. No obstante, al iniciarse la sesión de preguntas, el avance del FCAS, el programa de sistema de combate de sexta generación, dominó el intercambio.

España aguarda a que Alemania y Francia resuelvan las dificultades en el desarrollo de este ‘sistema de sistemas’ que debía ser desarrollado conjuntamente por los tres países, aunque los franceses buscan asumir el liderazgo. Faury destacó en su intervención que el conflicto gira únicamente en torno a «uno de los siete pilares» del proyecto. Sin embargo, el escollo radica en la evolución del caza, una pieza esencial para este sistema que Airbus pretende fabricar de forma exclusiva. Esto es lo que realiza la compañía, que representa los intereses alemanes en el programa, poniendo en riesgo un proyecto de 100.000 millones de euros, que supondría un éxito para la industria europea y en el cual Indra desempeña la coordinación de la parte española,

«En relación con el sistema FCAS, en Airbus seguiremos colaborando para trabajar con varios países», afirmó el CEO de la empresa gala. «Considero que hay diversas vías para alcanzar las mismas metas», añadió, lamentando que «solo se mencione uno de los pilares cuando los otros seis funcionan correctamente«.

Según indicó Faury, los obstáculos en este pilar referente a la fabricación del avión «provienen de dos fuentes diferentes». La primera es que «el proyecto se lanzó antes del conflicto en Ucrania, en un momento en que estábamos dispuestos a asumir numerosos compromisos, pero ahora nos encontramos en un escenario de conflicto real y las especificaciones adquieren mayor relevancia». En este sentido, explicó que «resulta más complicado alcanzar acuerdos entre países con objetivos dispares».

Si bien este problema está vinculado a las necesidades específicas de cada ejército, el otro desafío que ha suscitado tensiones reside en la propia industria de defensa. «Las empresas no operan de la misma forma», reconoció el CEO de Airbus; «hemos comprobado que existen numerosas dificultades en las fases 1A y 1B para realizar los offsets con diversos tipos de Gobiernos y modelos de liderazgo distintos en cada compañía». Por ello, considera que esto refuerza su postura sobre la necesidad de alinear los intereses industriales. Fue en este punto cuando posicionó a Airbus para asumir en solitario la fabricación del caza.

«En Airbus, los intereses están alineados a nivel corporativo. Desarrollar un programa multinacional resulta mucho más sencillo cuando se cuenta con una compañía que responde a diferentes necesidades», explicó. Según su perspectiva, la solución pasaría por que el programa fuera gestionado por «una sola compañía».

Remarcó: «Si deseamos impulsar grandes programas europeos, es imprescindible garantizar que la cooperación se establezca entre empresas compatibles tanto en términos de gobernanza como en su modo de operar»

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