El expiloto español de MotoGP aborda cómo administrar el dinero al tener altos ingresos como atleta y retirarse joven.
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Jorge Lorenzo, una de las figuras más destacadas del motociclismo español, ha vuelto a captar la atención, pero esta vez fuera de los circuitos de velocidad. El pentacampeón mundial de MotoGP compartió una reflexión profunda sobre cómo ha administrado su fortuna, confesando un importante arrepentimiento financiero.
En su reciente participación en el podcast «BLV» (Búscate la vida), el expiloto mallorquín habló abiertamente sobre sus finanzas y admitió que hubiese preferido gestionar sus ingresos de forma distinta desde el inicio, dando prioridad a las inversiones en bienes inmuebles.
A sus 38 años, Lorenzo aborda su capital con una perspectiva más madura y estratégica. En la entrevista, el exdeportista reconoció que la falta de asesoramiento y conocimiento financiero en sus comienzos en la élite le ocasionó pérdidas. «Me arrepiento de no haber sabido eso y no haber invertido todo mi dinero en ladrillo», afirmó con claridad.
Para él, los inmuebles constituyen la máxima garantía frente a la volatilidad propia de otros mercados, ya sean tradicionales o tecnológicos.
La filosofía actual del balear es transformar la emoción de las carreras en un flujo constante y predecible de ingresos mensuales. Defiende la vivienda como un activo sólido debido a su durabilidad a largo plazo. «El ladrillo siempre estará ahí; cuando fallezcas, seguirá existiendo», afirmó, destacando que se trata de un bien tangible que persiste con el tiempo y ofrece estabilidad financiera para las futuras generaciones.
Jorge Lorenzo, durante la conferencia de prensa del GP de España, en Jerez. Efe
Para ejemplificar su enfoque de manera clara, el mallorquín planteó una hipótesis matemática muy visual que rápidamente se viralizó en redes sociales. Según la idea del campeón, una inversión inicial de dos millones de euros basta para asegurar una jubilación cómoda mediante ingresos pasivos constantes.
«Con esos 2 millones de euros puedes adquirir 10 apartamentos que te generen una media de 1.000 euros al mes; son 10.000 euros mensuales garantizados para siempre», explicó sencillamente. Con estos números, Lorenzo subraya que la clave de la prosperidad no es juntar dinero inmóvil, sino invertir en activos que produzcan ingresos regulares.
Consciente de que la mayoría no posee un capital millonario para comprar diversas propiedades de golpe, Lorenzo presentó alternativas para quienes tienen menos recursos.
Para quienes no pueden permitirse un inmueble entero debido a los altos precios actuales (que normalmente superan los 100.000 o 150.000 euros), el expiloto sugirió una vía distinta: «comprar porciones».
El valenciano recomendó considerar instrumentos financieros modernos como los fondos inmobiliarios o ETFs centrados en el sector residencial. Estos vehículos permiten acceder a los beneficios del mercado del alquiler mediante inversiones menores y más asequibles.
Con esta perspectiva, Jorge Lorenzo muestra cómo ha trasladado su mentalidad ganadora de las pistas al ámbito financiero, dejando enseñanzas útiles sobre ahorro y diversificación para sus seguidores.

