Las claves
La red Plus Ultra entregó 2.000 euros a Jésica Rodríguez, pareja de Ábalos, con el fin de influir en el entonces ministro y asegurar el rescate de la aerolínea.
El sumario incluye conversaciones en las que los investigados acuerdan retribuciones a dos mujeres y utilizan un lenguaje vulgar, equiparando esos pagos a la prostitución.
Julio Martínez Sola, presidente de Plus Ultra, justificó el pago de comisiones al círculo cercano de Zapatero para obtener ayudas públicas, según las conversaciones intervenidas.
La pesquisa también involucra a Koldo García, asesor principal de Ábalos, y menciona gestiones con el denominado ‘Grupo Zapatero’ para conseguir el rescate de 53 millones de euros.
Como si fuera una práctica habitual en España, la figura de la prostitución aparece vinculada a varios casos de grandes tramas corruptas.
Desde la expresión «volquete de putas» en la Púnica, hasta la distribución de mujeres —»La Carlota se enrolla que te cagas»— en el reciente caso Ábalos. Desde las fiestas en bares de alterne del caso ERE hasta los «catálogos de mujeres» en el caso Mediador.
Este martes se levantó el secreto judicial del denominado caso Plus Ultra, donde la Audiencia Nacional investiga si se blanquearon fondos mediante el rescate concedido a la aerolínea Plus Ultra. Esta causa tampoco parece una excepción a esta norma no escrita.
La extensa y pormenorizada resolución del juez José Luis Calama, que cita como investigado al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, también hace referencia a, al menos, dos pagos a mujeres e incluye expresiones propias de ese vocabulario soez —casi una jerga habitual en grandes tramas corruptas— expresado por varios investigados.
La llamada red Plus Ultra —que efectuó transferencias a Zapatero por sus supuestas gestiones para obtener el millonario rescate de la aerolínea— también pagó 2.000 euros a Jésica Rodríguez, la joven que mantuvo una relación sentimental con José Luis Ábalos durante su etapa como ministro de Transportes.
En la página 19 de las 85 que comprende el auto del juez, se menciona que dos investigados acordaron vía WhatsApp efectuar pagos a dos mujeres.
Primeramente, 3.000 euros a una mujer llamada Alejandra, dueña de una línea telefónica venezolana. Luego, otros 2.000 euros destinados a Rodríguez.
La conversación entre los dos investigados tuvo lugar el último día de 2020. El empresario peruano Felipe Baca Arbulu envió al segundo implicado, apellidado Palomero, el contacto de ambas mujeres.
Jésica está registrada como «Jess» en la agenda. A ella se le asigna un número de teléfono con prefijo español.
La resolución firmada por Calama este martes revela que la trama Plus Ultra intentó influir en el entonces ministro Ábalos para obtener el rescate de 53 millones de euros que finalmente la aerolínea recibió en marzo de 2021.
No obstante, según se desprende del auto, la trama terminó optando por contar con el denominado «Grupo Zapatero», como llaman varios de los investigados a ese círculo.
De hecho, el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, en un chat de WhatsApp, equiparó las supuestas comisiones abonadas a Zapatero con la prostitución.
En marzo de 2020, un año antes de que se concediera el rescate, Rodolfo Reyes —en ese entonces consejero de Plus Ultra— propuso a Martínez Sola la idea de realizar pagos al expresidente para alcanzar sus metas. La idea le había sido planteada por un tercero.
«Escucha lo que me dice un amigo (…). ‘Y yo busco la manera de llegar a ZP (…) ¿Crees que podríamos pedirle ayuda a Zapatero? Tema lobby político Plus Ultra Líneas Aéreas. Ayudas públicas y/o financiamiento'».
¿Cuál fue la respuesta de Martínez Sola? «Como dice un amigo, vamos a hacerlo, aunque tengamos que pagar un poco».
Aunque la supuesta red criminal decidió finalmente recurrir al «Grupo Zapatero», en el auto de Calama constan algunas gestiones que mantuvo la trama con Ábalos y su entorno.
Por ejemplo, en julio de 2020, antes del rescate, Julio Martínez Sola informó a Reyes que Palomero se encargaría de los contactos «con Fomento», nombre que recibía hasta ese año el Ministerio de Transportes.
En el sumario del caso Plus Ultra aparecen también referencias de Palomero hacia Koldo García, asesor principal y mano derecha de Ábalos.
Incluso, el auto que cita como investigado a Zapatero menciona una reunión entre el expresidente y el entonces ministro de Transportes. Dicha reunión sería un «almuerzo», según las agendas de Koldo.
Recientemente, García y Ábalos fueron juzgados por el Tribunal Supremo bajo la acusación de liderar una red dedicada a amañar contratos públicos a cambio de comisiones.
Una de las testigos en ese juicio fue Jésica Rodríguez, quien supuestamente fue colocada en las empresas públicas Ineco y Tragsatec, vinculadas a Transportes, de donde habría percibido salario sin desempeñar ninguna labor.

