
Un grupo de investigadores de la Universidad de Tokio ha creado un dispositivo que puede incrementar la velocidad de los ordenadores en 1.000 veces, mientras que simultáneamente reduce de forma notable el calor generado y disminuye aproximadamente por 100 veces el consumo energético asociado al procesamiento de datos.
Este componente tiene la capacidad de elevar la rapidez de procesamiento de los chips semiconductores empleados en ordenadores en un factor de 1.000. A la par, produce un calor mínimo, lo que contribuye a la reducción del consumo total de energía.
«Esta innovación podría, por ejemplo, posibilitar que datos que antes requerían una hora para ser procesados, ahora se gestionen en apenas un segundo», explica Satoshi Nakatsuji, profesor de la Universidad de Tokio. La meta, según indican, es crear un prototipo funcional de chip hacia el año 2030.
Hasta el momento, el intento por aumentar el rendimiento de los ordenadores se enfrentaba a obstáculos físicos relacionados con el consumo de energía y la disipación térmica, lo que ha frenado el incremento de la frecuencia de los procesadores desde la década de 2000.
No obstante, con este dispositivo de «conmutación cuántica», que no se basa en la corriente eléctrica sino en una propiedad magnética llamada espín de electrones, el procesamiento de los bits evita colisiones, logrando una velocidad 1.000 veces superior a la de las tecnologías actuales.
Este sistema también presenta una ventaja considerable en términos de estabilidad debido a la baja generación de calor y a haber superado la prueba tras procesar información más de 100.000 millones de veces. Por ahora, este logro se ha comprobado solo en una unidad, por lo que para su implementación y producción a gran escala aún restan varios retos por resolver.

