Las claves
Julio Iglesias iniciará una querella por injurias y calumnias contra Yolanda Díaz ante el Tribunal Supremo.
Esta acción legal se produce tras la negativa de Díaz a retractarse de sus declaraciones que vinculaban al cantante con supuestos abusos sexuales.
El conflicto comenzó en febrero tras declaraciones de Díaz en redes sociales y en televisión, donde mencionó abusos y esclavitud en la residencia de Iglesias.
La denuncia original contra Iglesias fue archivada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional debido a la falta de competencias.
El cantante Julio Iglesias presentará una querella por injurias y calumnias ante el Tribunal Supremo contra Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.
La decisión surge tras la negativa de la ministra a retractarse de las declaraciones realizadas tras la divulgación de una denuncia por presuntos abusos sexuales contra el artista.
Los equipos legales de ambas partes se citaron este martes en un juzgado de Madrid para una conciliación obligatoria previa a la vía penal.
No obstante, según fuentes jurídicas consultadas por EFE, Díaz se negó a rectificar al considerar que sus declaraciones no dañaron la reputación ni el honor del cantante, argumentando además que no se vulneró la presunción de inocencia.
Dado que la ministra goza de aforamiento, el siguiente paso para el equipo de Iglesias será acudir directamente al Tribunal Supremo.
El origen del conflicto
El conflicto se inició en febrero, cuando Iglesias presentó la demanda de conciliación motivada por las manifestaciones de Díaz en medios sociales y en televisión.
El cantante exigía que la ministra reconociera el perjuicio causado, se retractara en público y abonara una indemnización proporcional a la difusión de sus declaraciones.
La futura querella se centra en dos intervenciones de Díaz a mediados de enero: un mensaje en la red social Bluesky y una entrevista en el programa La Hora de la 1 (RTVE).
El abogado de Iglesias, José Antonio Choclán, sostuvo que la ministra expresó «indicios claros de culpabilidad» al insinuar que en la residencia de Iglesias se cometían abusos y que sus trabajadores vivían en condiciones de esclavitud.
En su cuenta de Bluesky, Díaz calificó los testimonios como «escalofriantes» y valoró la valentía de las denunciantes y del medio ElDiario que difundió el caso.
Una denuncia ya archivada
La polémica penal contra Iglesias comenzó con la denuncia de dos exempleadas por presunta trata de personas, trabajo forzado, agresión sexual y lesiones.
Sin embargo, la Fiscalía de la Audiencia Nacional archivó el caso en enero por falta de competencia judicial al no cumplirse los requisitos legales para juzgar los hechos en España.
En la actualidad, el equipo jurídico de Julio Iglesias continúa un procedimiento contencioso-administrativo para obtener una copia de la denuncia archivada, con el fin de iniciar acciones legales contra las extrabajadoras, recurso que la Fiscalía ha rechazado.

