Las claves
El incremento de la participación en los comicios andaluces favoreció principalmente al bloque de la derecha, especialmente al PP liderado por Juanma Moreno.
El PP consiguió 251.158 votos provenientes de antiguos abstencionistas, superando en 67.599 votos los obtenidos por el PSOE de María Jesús Montero en este mismo segmento.
El PP mantuvo la mayor lealtad del voto (más del 80%) y, además, captó sufragios tanto de votantes socialistas como de abstencionistas, lo que reforzó su amplia ventaja.
Las fugas de votos del PSOE se orientaron mayoritariamente hacia formaciones situadas a su izquierda, como Por Andalucía y Adelante Andalucía.
Durante semanas, el PSOE impulsó la participación porque, según afirman en Ferraz, una mayor movilización implica mayores probabilidades para los socialistas.
Este mismo argumento se utilizó tras la caída en Aragón, atribuida a no haber logrado activar a su base electoral.
El pasado 17-M la participación creció aproximadamente un 7%, activando a 764.398 antiguos abstencionistas, que fueron la principal fuente de votos. No obstante, la principal beneficiaria fue la derecha.
Según el análisis de transferencia de voto realizado por SocioMétrica para EL ESPAÑOL, el PP convirtió a los abstencionistas en su principal motor de crecimiento: obtuvo 251.158 votos de antiguos abstencionistas, lo que representa el 10% de quienes no votaron hace cuatro años, cifra crucial que compensó la salida de 94.000 votantes hacia Vox.
Por el contrario, María Jesús Montero movilizó a 183.559 abstencionistas, equivalente al 7,20%.
La diferencia en favor del PP fue de 67.599 votos. A este número se añaden 127.864 abstencionistas que eligieron la papeleta de Vox.
En conjunto, el bloque de la derecha acumuló cerca de 378.000 votos desde la abstención, frente a los 304.381 de la izquierda, incluyendo los 45.163 de Por Andalucía y los 75.659 de Adelante Andalucía.
Juanma Moreno además presenta el mayor índice de fidelidad del voto, superando el 80%, mientras que el PSOE retiene al 66,7% de sus votantes y Vox alrededor del 60%.
El vencedor logró atraer casi 60.000 votantes provenientes del PSOE. En Ferraz califican esos sufragios como «prestados», confiando en recuperarlos en unas elecciones generales.
Sin embargo, la mayor fuga de votos del PP va hacia Vox: transfiere 94.756 votos a esa formación, recibiendo solo 74.963 a cambio.
Esto implica un saldo negativo cercano a 20.000 sufragios. Son votos clave en un contexto donde se quedó a dos escaños de la mayoría absoluta y a unos 21.000 votos en dos provincias.

El dato más significativo es que el crecimiento del PP no se apoya en un único factor, sino que avanza en casi todos los aspectos: lidera la captación de abstencionistas, conserva la mayor fidelidad del voto y además presenta saldo positivo frente al PSOE. Esta combinación explica la amplitud de su ventaja.
Solo presenta saldo negativo frente a Vox y Adelante Andalucía. En este último caso la pérdida es menor que con Santiago Abascal. Moreno cede 17.151 votos a Juan Ignacio García y recibe apenas 4.650.
Por otro lado, las principales pérdidas del PSOE no se dirigen hacia la derecha, sino a formaciones situadas a su izquierda. Por Andalucía captó 30.146 antiguos votantes socialistas y Adelante Andalucía sumó 78.367.
Esta última formación, la revelación electoral (que subió de 2 a 8 escaños), se nutre principalmente de votantes que en elecciones anteriores optaban por otras opciones, especialmente el PSOE.
También incorpora 57.731 votantes procedentes de Por Andalucía y suma 75.659 nuevos votantes entre abstencionistas, cifra cercana a la mitad de los movilizados por el propio PSOE.
En Vox destaca la caída en su fidelidad. Mientras en otros comicios rondaba el 70%, en las elecciones de Castilla y León bajó al 65%.
En Andalucía, la primera comunidad donde accedió a un parlamento autonómico en 2018, esta cifra desciende ahora por primera vez por debajo del 60%, a un 59,4%.
Entre las pérdidas resalta la fuga de 74.963 votantes hacia la papeleta de Juanma Moreno. No obstante, el saldo global favorece a Vox gracias a la incorporación de exvotantes del PP y a los 25.216 que se van al partido de Alvise Pérez.
Por su parte, el PP también pierde en torno a 21.000 votantes en favor de SALF, que así encadena un nuevo fracaso al continuar fuera del Parlamento.
Ficha técnica
Metodología. Para elaborar la matriz de transferencia definitiva, se utilizó el acumulado de las tres encuestas realizadas para El Español en Castilla y León (N=3.400) y se aplicó una doble ponderación iterativa sustituyendo el recuerdo de voto por el voto real de febrero de 2022 y la intención de voto por el voto real en urna del pasado 15 de marzo. Los datos en miles se calcularon multiplicando las frecuencias verticales por el voto real en miles de 2022. El resultado final presenta un error teórico equiparable al muestral, concretamente un 2,5% para dos sigmas.

