Los gobiernos de la UE y el Parlamento Europeo se preparan para retomar el debate sobre la implementación del acuerdo comercial entre la UE y EE.UU., en medio de amenazas de Donald Trump sobre posibles aumentos arancelarios. Con el tiempo agotándose, esta podría ser la última oportunidad para concretarlo antes de la fecha límite del 4 de julio.
El Parlamento Europeo y los países de la Unión Europea se preparan para la etapa final de las negociaciones del acuerdo comercial UE-EE.UU., en conversaciones urgentes bajo la creciente presión de la administración de Donald Trump.
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Este martes, a las 21 horas en Estrasburgo, parlamentarios y diplomáticos retomarán la discusión sobre la puesta en marcha del acuerdo, que eliminaría los aranceles europeos sobre productos estadounidenses y limitara las tarifas estadounidenses al 15% para productos europeos. El plazo es urgente, dado que el acuerdo debe cerrarse antes de junio para ser aprobado en la próxima sesión plenaria del Parlamento y cumplir con el plazo marcado por Trump.
Tras una llamada la semana pasada con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente estadounidense advirtió que dará a la UE hasta el 4 de julio para cumplir sus compromisos, antes de aumentar los aranceles a productos europeos, incluidos los automóviles, a “niveles mucho más altos”.
Mientras tanto, Parlamento y Consejo han alcanzado un acuerdo provisional que permite suspender el tratado si se produce una perturbación del mercado derivada de un aumento brusco de las importaciones estadounidenses, aunque aún quedan aspectos por definir y los grupos políticos no están completamente alineados.
Un punto clave es la denominada “cláusula amanecer”, que establece cuándo comenzaría a aplicarse el acuerdo. El Parlamento Europeo exige que sólo entre en vigor una vez que Washington respete el límite del 15% en los aranceles, mientras que la Comisión y varios Estados miembros prefieren que empiece de inmediato.
Esta cláusula fue introducida por los eurodiputados tras una sentencia del Tribunal Supremo estadounidense en febrero, que declaró ilegales los aranceles US de 2025, lo que llevó a Washington a imponer nuevos gravámenes a productos europeos, actualmente por encima del tope acordado, incumpliendo así el acuerdo.
Además, los eurodiputados buscan que la UE pueda suspender el acuerdo ante amenazas a su integridad territorial, como las expresadas por Trump a comienzos de este año, aunque la Comisión se opone a esta medida. También continúan las negociaciones sobre una fecha de finalización del acuerdo, con los legisladores europeos proponiendo marzo de 2028.
Los negociadores del Parlamento tienen prioridades diversas
Al dialogar con los diplomáticos de los Estados miembros, los legisladores deben asegurarse de contar con el respaldo mayoritario del Parlamento para aprobar la versión definitiva del acuerdo.
Los términos del tratado podrían generar tensiones dentro de la frágil “mayoría centrista” que respalda a la Comisión von der Leyen. Partido Popular Europeo (PPE), Socialistas y Demócratas (S&D) y Renew Europe coinciden en la necesidad de cerrar el acuerdo, pero difieren en la posición a mantener en la negociación con los diplomáticos.
El PPE parece más dispuesto a ceder, deseando concretar el acuerdo cuanto antes para evitar posibles interrupciones en la industria europea.
“Cuanto antes cerremos las negociaciones, antes daremos claridad y previsibilidad a las empresas en una situación turbulenta”, declaró a Euronews Jörgen Warborn, eurodiputado sueco del PPE y negociador en la última ronda, reemplazando a su colega croata Željana Zovko, tras un intento fallido hace dos semanas.
Por su parte, el S&D adopta una posición más contundente, insistiendo en que ciertas cláusulas se incorporen al trato.
Bernd Lange, principal negociador por el Parlamento, se negó a avanzar en las discusiones y afirmó que la legislación europea no debe ser moldeada bajo amenazas expresadas en redes sociales desde Washington.
“Los últimos acontecimientos demuestran que fue correcto mantenernos firmes frente a la campaña estadounidense de intimidación”, expresó en un comunicado de prensa reciente, en referencia a las sentencias judiciales de EE.UU. contra los aranceles globales impuestos por Trump.

