El técnico del Real Madrid siempre ha procurado mantener activa su faceta empresarial, siendo su proyecto principal, junto con sus hermanos, MIO Group.
Más información: Arbeloa observa el futuro del Madrid sin su presencia: «Mourinho es el nº 1, ‘uno di noi’. Si regresa, me alegraré de verlo volver a casa»
Álvaro Arbeloa ha creado en el ámbito empresarial una segunda carrera que combina estructura y discreción. Como exjugador del Real Madrid y actual entrenador en Valdebebas, ha consolidado su papel como inversor asociado en un grupo familiar que maneja cifras significativas.
Su proyecto principal, MIO Group, declaró en 2024 una facturación de 58,4 millones de euros, posicionándose entre los destacados en marketing y consultoría digital en España.
MIO Group surge como una empresa con raíces familiares, donde los hermanos de Álvaro, liderados por Yago Arbeloa, gestionan el día a día. Mientras tanto, el exlateral mantiene una participación importante pero sin involucrarse en la administración diaria.
El grupo agrupa diversas agencias enfocadas en estrategia de marca, comunicación, marketing digital, creatividad y activación de medios, proporcionando a grandes empresas un servicio completo que cubre desde la creación de campañas hasta la evaluación de resultados y el desarrollo de sus activos digitales.
El avance hacia los mercados llegó en 2021, cuando MIO Group ingresó en el BME Growth, un mercado dedicado a pymes en expansión. En ese momento, se destacó el papel de la familia Arbeloa como el núcleo principal del accionariado, con Yago como socio mayoritario y Álvaro controlando aproximadamente el 11-12% del capital, a través de sociedades patrimoniales.
Este modelo le ha permitido a Arbeloa diversificar sus inversiones sin implicarse directamente en la gestión diaria de la empresa, una estrategia común entre deportistas que buscan profesionalizar su patrimonio.
Los resultados de 2024 reflejan la situación actual de MIO Group. La empresa alcanzó los mencionados 58,4 millones en ingresos, aunque también asumió costos vinculados a su expansión y al entorno económico, cerrando el año con un ebitda positivo pero limitado y pérdidas netas de cerca de 3,6 millones de euros.
Arbeloa, en rueda de prensa EFE
Simultáneamente, la compañía puso en marcha un plan para optimizar costes y revisar su estructura organizativa, con el fin de mejorar los márgenes y orientarse hacia servicios que aporten mayor valor añadido.
La propia empresa se ha planteado el desafío de acercarse a una facturación de 100 millones en los próximos años, tomando como referencia el ejercicio de 2024. Este proceso de ajuste interno llevó a una decisión estratégica significativa: la propuesta de una OPA voluntaria para salir del BME Growth.
Tras un periodo de alta volatilidad en la Bolsa y caídas superiores al 50% en el valor de sus acciones, la familia Arbeloa optó por recomprar participaciones y solicitar la exclusión de cotización, buscando gestionar la compañía sin la presión del mercado continuo ni los costes derivados de la cotización.
Esta operación permitió al núcleo familiar reforzar su control y enfocar el proyecto hacia una visión más a largo plazo.
Paralelamente, el patrimonio personal de Álvaro Arbeloa se estructura a través de varias sociedades, destacando Vareta Fly SL, que concentra la mayor parte de sus inversiones financieras y participaciones, con activos valorados en torno a ocho millones de euros.
Considerando el valor de su participación en MIO Group, sus ingresos como entrenador y los ahorros acumulados durante su carrera futbolística, las estimaciones actuales sitúan su fortuna entre 8 y 12 millones de euros.
Sin hacer ostentación pública, Arbeloa se ha consolidado como un ejemplo de exfutbolista que ha sabido apoyarse en su familia y en una estructura organizada para convertir su trayectoria deportiva en un negocio rentable y diversificado.

