Primer día del ‘Hondius’ en Canarias: 94 personas evacuadas y un individuo bajo sospecha

Se prevé que este lunes se realice el traslado de los últimos 23 ciudadanos holandeses que permanecen a bordo. En el MV Hontius continuará la tripulación, el cadáver de un fallecido y el médico de la OMS que subió al barco ayer en el puerto.

Varios pasajeros con sus trajes de protección abandonan el barco en la zódiac rumbo a tierra

A las 07.21, las primeras luces del domingo finalmente permitieron ver a los pasajeros del MV Hondius, quienes durante más de una semana mantuvieron en suspense a medio mundo, especialmente en Canarias. Las imágenes iniciales mostraron a varios de ellos en cubierta, con mascarillas y muchos usando sus teléfonos móviles para fotografiar el entorno industrial, mientras el capitán de hielos Jan Dobrogowski permanecía en el puente de mando vigilando el horizonte. En ese momento, todos se encontraban «asintomáticos», según informó la ministra de Sanidad, Mónica García. A las 18.17 se informó que uno de los pasajeros franceses repatriados presentó síntomas.

Una hora después del esperado y polémico fondeo —precedido por días de mensajes contradictorios y declaraciones contundentes entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el Ejecutivo autonómico de Fernando Clavijo— llegaron los autobuses de la UME para trasladar a los evacuados hasta el aeropuerto de Tenerife Sur, ubicado a 12,6 kilómetros. Con ellos aparecieron los primeros hombrecillos de blanco equipados con trajes de protección individual (EPI), mascarillas, guantes y gafas, que aún evocan recuerdos de la pandemia de 2020. Algunos tenían la tarea de custodiar la entrada, mientras otros se preparaban para el trayecto. Dentro del área delimitada para el operativo, existían diferencias en el nivel de protección asignado a los agentes, incluso dentro de la misma carpa junto a los autobuses.

Casi simultáneamente, retornaron por enésima vez los tres ministros convertidos en figuras oficiales de la crisis y el enfrentamiento político (Mónica García, Fernando Grande-Marlaska y Ángel Víctor Torres) para, a las 9.32, comunicar los informes que el equipo de Sanidad Exterior enviaba desde el interior del crucero: «Los expertos que han embarcado informan que los pasajeros permanecen asintomáticos».

Estos expertos —un médico del ECDC, otro de la OMS y dos infectólogos—, conforme a la hoja de ruta sanitaria establecida, solo revisaron las constantes vitales y realizaron una encuesta epidemiológica para obtener datos rápidos en la investigación de posibles alertas sanitarias. No se realizaron ni PCR ni test de antígenos a bordo ni en tierra; estas pruebas se efectuarán en centros hospitalarios especializados a donde serán derivados. En España, como explicó la ministra, se someterán a múltiples pruebas PCR, que se repetirán a los siete días. «Dependiendo de la aparición de casos y de su resultado, positivo o negativo, se seguirán las diferentes vías del protocolo establecido», indicó.

A las 10.44, se captó una de las imágenes más esperadas tanto por el Gobierno español como por quienes estaban presentes. Una zódiac trasladó al primer grupo de seis españoles, sentados, hasta tierra firme. Todos ellos vestían un Equipo de Protección Personal (EPP) de polipropileno azul fino, una mascarilla, gorro y cubrezapatos desechables.

Ya pisando tierra, tras casi 40 días de travesía por mar abierto, a estos primeros españoles se les explicó cerca de una de las dos carpas instaladas por la Guardia Civil en el lugar, los procedimientos a seguir, con una mezcla de distanciamiento físico y frialdad. Los ministros presentes no intercambiaron palabras con sus «compatriotas» a causa de la distancia, y los pasajeros, con sus pertenencias guardadas en bolsas blancas, subieron al autobús bajo vigilancia de la Guardia Civil. Algunos grabaron su salida a las 11.05 desde el interior, mientras otros saludaban desde sus asientos cubiertos con una lona blanca.

El autobús de la Unidad Militar de Emergencia (UME) sale del puerto de Granadilla rumbo al aeropuerto de Tenerife Sur escoltado por la Guardia Civil

Doce minutos después, otros ocho españoles también partieron hacia el aeropuerto. En Tenerife Sur, un equipo de desinfección roció con pulverizadores tanto a los pasajeros como a los miembros del operativo antes de embarcarlos en uno de los A310 T.22 del Ejército del Aire y del Espacio, con destino a Madrid. A las 15.21(hora peninsular) llegaron a Madrid, encaminándose al Hospital Militar Gómez Ulla.

Durante uno de estos traslados, se produjo una de las escenas más comentadas y desconcertantes del día. Un psicólogo que acompañaba a los pasajeros descendió del autobús tras dejar al grupo español en la entrada del aeropuerto, alejándose del lugar sin el traje de protección, aparentemente con normalidad.

Estos movimientos presuntamente estaban «protocolizados», ya que ninguno debía viajar con los evacuados hasta Madrid; debían retirarse el EPI, desecharlo en un contenedor designado e incorporarse al puesto de mando auxiliar cercano al aeropuerto. «Supongo que siguió el protocolo al pie de la letra», afirmó la directora general de Protección Civil, Virginia Barcones, «confío plenamente en la profesionalidad de quienes participaron en el operativo».

Un pasajero embarca en el vuelo tras ser trasladado desde el Puerto de Granadilla

Mientras se desarrollaba el recorrido de estos 14 españoles, el procedimiento continuó con precisión, y las zódiacs realizaban idas y venidas agrupando a los ciudadanos según su nacionalidad.

Al cierre de la noche, el único incidente destacado en el operativo no tuvo que ver con el área médica ni logística. El orden previsto para los desembarcos se modificó en el último momento según la llegada de los vuelos fletados por otros gobiernos. Así, los segundos en desembarcar fueron cinco franceses (despegando poco después del mediodía), seguidos de cuatro canadienses, 26 holandeses, 22 británicos y dos irlandeses; y durante la tarde, dos turcos y 17 estadounidenses.

No está claro si la exagerada expectación mediática, la naturaleza poco común del operativo o el constante intercambio de reproches entre administraciones tuvieron que ver, pero las comparecencias ministeriales a pie de mar se sucedieron durante toda la jornada. En cada intervención, además de informar sobre los avances, los ministros destacaron la coordinación, agradecieron la confianza de la OMS en la capacidad «formadora» de España para gestionar este tipo de crisis y reconocieron, como hizo Víctor Torres, la «grandeza» del pueblo canario. Sin embargo, al ser cuestionados sobre el ultimátum impuesto por Clavijo y su rechazo al fondeo, sus expresiones cambiaban. «Prefiero dejar a un lado el ruido», respondió la ministra.

Al caer la tarde del domingo, desembarcaron los 17 ciudadanos estadounidenses que viajaban en este crucero de expedición. Del total de personas a bordo (152), incluyendo la tripulación mayoritariamente filipina, este domingo se trasladaron 94. Se espera que este lunes abandonen el barco los últimos 23 ciudadanos neerlandeses, conforme a lo previsto por las autoridades.

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