Dirige mensajes hacia Clavijo, tras su negativa a permitir que el barco anclara y el temor a la proliferación de roedores. «La política no está para generar alarma».

Lola Índigo y Manu Carrasco animaron tanto el inicio como el cierre del evento a los asistentes. Sin embargo, el ambiente tenía un tono agridulce. La habitual celebración que acompaña a un mitin político, el respaldo de los altos cargos socialistas por la gestión de la crisis del hantavirus, pero también el dolor por la muerte de dos guardias civiles durante la persecución de una narcolancha en Huelva. Se respetó un minuto de silencio. María Jesús Montero y Pedro Sánchez expresaron palabras de recuerdo hacia ellos y sus familias. De hecho, el acto en el Palacio de Congresos y Exposiciones de La Línea de la Concepción fue aplazado hasta hoy debido al luto decretado en Andalucía. Esta cita, el evento principal de la campaña andaluza, fue utilizada por el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE para resaltar su gestión frente a la crisis del hantavirus.
«¿Cuál es la función de la política?», preguntó Sánchez nada más ingresar en el escenario. Su respuesta fue contundente: «Para resolver los problemas de la gente». A partir de ahí, vinculó esta idea con la gestión de la crisis del hantavirus, que ha puesto a España en el centro de atención tras la solicitud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a nuestro país para hacerse cargo del buque MV Hondius y la coordinación necesaria para repatriar a sus pasajeros. «España vuelve a ser observada desde el exterior, el mundo nos mira y, una vez más, España, como en otras crisis, responderá acorde con la importancia de este gran país. Con ejemplaridad y eficacia».
La operación en el puerto de Granadilla, Tenerife, comenzó temprano este sábado, tras el fondeo del crucero en horas nocturnas y rodeado de tensión política entre el Gobierno central y la administración autonómica. Los primeros pasajeros fueron desembarcados en pequeñas embarcaciones para trasladarlos al puerto, donde abordaron autobuses que los condujeron al aeropuerto; allí subieron a los aviones que los llevarán de regreso a sus países. En el caso de los 14 españoles, los primeros en desembarcar, fueron enviados a Madrid para ingresar al Hospital Gómez Ulla, donde pasarán la cuarentena. Los pasajeros extranjeros serán repatriados a sus países de origen. «Es motivo de orgullo ser español, porque España siempre cumple con los suyos y con el resto del mundo».
Este domingo, desde La Línea, cinco días después de que España asumiera la coordinación de la crisis del hantavirus, fue la primera ocasión en que Sánchez se manifestó públicamente sobre el asunto. Hasta entonces, solo había publicado un mensaje en sus redes sociales el sábado para informar sobre su reunión en La Moncloa con Tedros Adhanom, director general de la OMS.
El jefe del Ejecutivo explicó que España «ha tomado en primera persona» la gestión de esta crisis tras la petición de la OMS y con el consentimiento del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC). En un intercambio de preguntas y respuestas diseñado para incorporar sus mensajes y destacar la labor de su Gobierno, Sánchez reiteró: «Pregunto a la ciudadanía canaria y del país, ¿qué se espera de la política, de las instituciones?».
Con ese planteamiento, la respuesta destacó la gestión realizada. «Proteger y garantizar la salud pública de los canarios, a quienes agradecemos su solidaridad; cuidar la salud pública de los ciudadanos españoles que están en el crucero; y asistir al resto de países europeos que cuentan con ciudadanos en esa embarcación. Eso es lo que está haciendo el Gobierno. Actúa conforme a sus obligaciones, con rigor científico y técnico, y total transparencia. Con lealtad institucional y cooperación internacional».
Mensajes a Clavijo
Sánchez no mencionó directamente en su intervención a Fernando Clavijo, presidente de Canarias, aunque sí realizó alusiones indirectas. Esta crisis se desarrolla en medio de un conflicto institucional motivado por diversas decisiones, la más reciente que el barco permanezca anclado con pasajeros hasta el lunes, y que la operación no concluya este domingo, dado que no han arribado todos los aviones necesarios para repatriar a los pasajeros. Uno de los argumentos expuestos por Clavijo fue el temor a que, si había roedores a bordo, estos pudieran saltar y alcanzar tierra firme, hipótesis rechazada por un informe del Ejecutivo: no hay roedores en el barco ni pueden nadar hasta la costa.
El gobierno canario negó la autorización para que el buque anclara, lo que obligó a que la decisión se tomara desde Madrid, a través de la Dirección General de la Marina Mercante, que ordenó la recepción del buque alegando razones de seguridad marítima y asistencia sanitaria. «La política no sirve para insultar ni para desinformar. Tampoco está para crear alarma, sino para resolver problemas a la gente», fue una de las críticas que Sánchez lanzó hacia Clavijo. Otra, al referirse a la «lealtad institucional». En el Ejecutivo existe gran descontento con Clavijo debido a sus posturas y declaraciones públicas. Se habla de «irresponsabilidad».

