El protocolo para evacuar a los pasajeros del barco establece que esta operación se realizará por nacionalidades, evitando cualquier contacto con la población local.

En cuestión de horas, el MV Hondius, el crucero afectado por un brote de hantavirus, llegará a las costas canarias. Según las últimas declaraciones de las autoridades, está previsto que arribe entre las 4 y las 6 horas de la madrugada del domingo, hora canaria. Una vez que el barco se sitúe en aguas tinerfeñas, se activará el protocolo destinado a evacuar a las 151 personas a bordo (147 pasajeros y tripulación, dos epidemiólogos expertos de Países Bajos, un representante de la OMS África y otro del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, ECDC), garantizando la ausencia total de contacto entre los viajeros y la población local. Este procedimiento resulta esencial para contener el brote.
«Nos enfrentamos a una operación sin precedentes de alcance internacional. Es necesario evacuar a ciudadanos de 23 países, y representa un orgullo para España y su gobierno que las autoridades internacionales, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS), hayan confiado en nuestro país para llevar a cabo esta acción«, declaró la ministra de Sanidad, Mónica García, en rueda de prensa este sábado.
García estará presente junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, «para supervisar personalmente todo el operativo junto con los equipos y autoridades involucradas. También nos acompañará el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en el marco de la coordinación internacional que se mantiene desde el inicio de esta situación», añadió la ministra.
FONDEO DEL BARCO
El crucero no aterrizará en Tenerife: permanecerá fondeado en la costa sin atracar. La directora general de Protección Civiles y Emergencias, Virginia Barcones, detalló ayer que el buque se detendrá dentro del puerto de Granadilla, ubicado al sur de la isla, en un punto señalado por la Autoridad Portuaria y la Capitanía Marítima como la ubicación más segura para la siguiente fase: el desembarco.
Como parte de las medidas de seguridad, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien también compareció en la rueda de prensa con Mónica García, indicó que la Capitanía Marítima «ha establecido la prohibición de cualquier navegación a menos de una milla náutica del MV Hondius una vez que este ingrese en la zona marítima de Canarias. Asimismo, ha solicitado a la autoridad portuaria que aplique la misma medida en el interior de la dársena del puerto de Granadilla».
Mónica García: «Serán los ciudadanos españoles los que desembarquen primero».
CHEQUEO A BORDO
Antes de evacuar a los pasajeros y a la tripulación del MV Hondius, se efectuará un control sanitario a bordo. El propósito es detectar si algún viajero ha desarrollado síntomas durante el trayecto desde Cabo Verde hasta Tenerife. En caso afirmativo, el protocolo de evacuación para esa persona será distinto al del resto, trasladándose individualmente en un avión medicalizado. En Cabo Verde, cuatro sanitarios subieron al crucero para monitorear a los viajeros y mantener informadas a las autoridades; sin embargo, se realizará un control final antes de iniciar la evacuación en Tenerife.
«Tanto los epidemiólogos a bordo como Sanidad Exterior realizarán una evaluación minuciosa para confirmar que todos continúan asintomáticos. Se llevará a cabo una encuesta epidemiológica y revisarán la condición de salud de pasajeros y tripulación», confirmó la ministra de Sanidad. Según la última información, hasta el momento todos permanecen sin síntomas.
¿CUÁNDO DESEMBARCARÁN?
Una vez confirmado el estado de salud de los viajeros, el momento de su desembarque del MV Hondius dependerá de lo que ocurra a unos 13 kilómetros del puerto, en el aeropuerto de Tenerife Sur. Allí deberán aterrizar los vuelos que trasladarán a pasajeros y tripulación a sus países de residencia. Las autoridades han insistido en que nadie abandonará el barco sin que haya un avión esperando para llevarlo al destino correspondiente. De hecho, según explicó ayer Barcones, una vez se certifique que los pasajeros designados para un vuelo determinado –organizados por nacionalidad– están asintomáticos, se avisará a la tripulación para que inicie las maniobras de despegue, y cuando finalicen, comenzará el desembarco.
Durante la rueda de prensa de este sábado, García y Grande-Marlaska confirmaron que el desembarque ocurrirá por grupos nacionales solo cuando el avión destinado a un país esté listo para partir, y los viajeros mantendrán contacto únicamente con los profesionales del operativo de repatriación, quienes contarán con equipamiento de seguridad epidemiológica según los protocolos. También señalaron que es probable que los ciudadanos españoles sean los primeros en desembarcar. «Todos los pasajeros usarán mascarilla FFP2 como medida preventiva adicional. Además, se empleará en las personas que mantengan contacto operativo durante los traslados, incluidos autobuses y personal logístico», añadió García.
La ministra de Sanidad aclaró que «ni el equipaje ni el cuerpo del fallecido desembarcarán en Canarias; permanecerán a bordo junto con parte de la tripulación». «Las personas que bajen solo podrán llevar un pequeño equipaje de mano, cerrado en bolsa, con lo esencial: documentos, teléfono móvil, cargador, artículos básicos y pertenencias personales».
DEL CRUCERO AL AVIÓN
Llegará uno de los momentos cruciales. Los viajeros cuyo avión esté listo para partir descenderán del barco y subirán a unas zódiacs que los trasladarán hasta el muelle. Aunque aún no está confirmado, se espera que estas embarcaciones tengan capacidad para unas cinco personas cada una. Al llegar a tierra, les esperarán autobuses para trasladarlos automáticamente al aeropuerto, en un trayecto de aproximadamente 10 minutos, escoltados por las fuerzas y cuerpos de seguridad. Una vez en la pista, subirán al avión y despegarán. Todos los involucrados en este proceso -conductores, técnicos, agentes- estarán equipados con protección sanitaria adecuada, y las áreas por donde transitarán los viajeros estarán aisladas para prevenir cualquier contacto con la población local.
En este sentido, García destacó «el bajo riesgo de contagio para la población en general. Consideramos que el alarmismo, la desinformación y la confusión van en contra de los principios fundamentales de la salud pública». Grande-Marlaska recalcó que el operativo de repatriación diseñado «impide cualquier contacto con la población civil, que no enfrentará riesgo alguno. Las zonas por las que transitarán estarán aisladas y no habrá interacción con personal civil».

EL VUELO
Conforme al protocolo, en las próximas horas llegarán al aeropuerto de Tenerife Sur los aviones que repatriarán a los pasajeros del MV Hondius. En el barco viajan personas de 23 nacionalidades, y el proceso de retorno a sus países dependerá de las disposiciones de cada Estado. Algunos países han confirmado que enviarán aviones propios para repatriar a sus ciudadanos, mientras que otros manifestaron su intención de hacerlo pero carecen de medios aéreos. Para estos últimos, se habilitarán aviones del mecanismo europeo o proporcionados por Países Bajos, nación cuya bandera ondea en el MV Hondius.
Grande-Marlaska informó que ya están programados los vuelos de repatriación con destino a Francia, Alemania, Bélgica, Irlanda y Países Bajos. «Para apoyar a los países de la Unión Europea sin disponibilidad aérea, el mecanismo europeo de Protección Civil ha puesto a disposición dos aviones, y durante el día se organizarán los vuelos necesarios para el traslado. En el caso de países fuera de la UE, están confirmados vuelos para Gran Bretaña y Estados Unidos. Este sábado también se conocerá qué países no pertenecientes a la UE no disponen de medios aéreos para repatriar a sus nacionales. Para esos casos, la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias está preparando junto con el gobierno neerlandés, la bandera del MV Hondius, el armador y la aseguradora un plan de contingencia», explicó el ministro del Interior.
Si algún pasajero presenta síntomas, no abordará estos vuelos colectivos, sino que será trasladado en un avión medicalizado ya preparado para tal fin.
Para los ciudadanos españoles, la ministra de Sanidad, quien pudo comunicarse con ellos vía videoconferencia, indicó que se habilitarán «equipos de psicología para atender su estado emocional«. Aunque informaron que se encuentran bien, «han manifestado estar atravesando un proceso de estrés».
¿Y QUÉ PASA CON EL BARCO?
Es posible que no desciendan en Tenerife los 151 pasajeros del crucero, o esa es la intención de España, que solicita que el barco prosiga su viaje hacia Países Bajos para ser desinfectado allí. Para completar este trayecto, basta con que 30 tripulantes -de un total de 61– permanezcan a bordo. Al respecto, Grande-Marlaska afirmó el sábado que el gobierno español ha logrado que «el barco continúe hasta Países Bajos, donde el gobierno de dicho país y el armador se encargarán de la desinfección completa del navío. Tras las conversaciones con el gobierno neerlandés y el armador, conocemos que la naviera tiene previsto repatriar a unos 17 tripulantes y dejar al resto (30) a bordo para continuar la ruta hasta destino final». Tras el traslado y evacuación de los pasajeros, el barco será repostado y aprovisionado para seguir su viaje hacia Países Bajos.

