Hospital Gómez Ulla informa a Sanidad sobre capacidad para dos pacientes críticos con hantavirus

EL MUNDO ha tenido acceso a las comunicaciones de coordinación con las CCAA, que advierten que sólo disponen de 9 camas de aislamiento, y no 16 como afirma el Gobierno

La secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, y el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla.

Actualmente, España carece de la capacidad de aislamiento para pacientes con hantavirus que se ha divulgado. Así lo confirmó el Ministerio de Sanidad el jueves en una reunión privada con los representantes hospitalarios y de las consejerías de Salud de las autonomías que disponen de Unidades de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN).

La reunión telemática, a cuyo contenido y documentación tuvo acceso EL MUNDO, tuvo lugar el miércoles a las 14:30 horas a través de la plataforma Teams. Fue el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) quien convocó a todos los integrantes del Comité Técnico Permanente de la Red UATAN para actualizarles sobre «la información disponible» tras encuentros con la Organización Mundial de la Salud, la agencia europea de control sanitario (ECDC) y la Comisión Europea.

La sorpresa informativa fue para los miembros del Ministerio, no para los demás. ¿La razón? Después del encuentro, realizaron un balance junto con los técnicos sanitarios de las autonomías y advirtieron que en España no existen 16 camas de alto requerimiento, como sostiene el ministro Ángel Víctor Torres. Ni siquiera se alcanza la cifra de 17 que muestran los documentos del Ministerio de Sanidad. Según se confirmó en la reunión virtual, sólo hay nueve en total.

Correo electrónico del Hospital Gómez Ulla al Ministerio de Sanidad, el miércoles por la tarde.

De forma individual, todos los representantes sanitarios de las seis comunidades que cuentan con estas unidades especiales explicaron su disponibilidad. Cada una tiene solamente una cama de alto requerimiento: Cataluña (Hospital Clinic), País Vasco (Donostia), Andalucía (Virgen del Rocío), Comunidad Valenciana (La Fe), Canarias (Hospital de Candelaria) y la Comunidad de Madrid (La Paz-Carlos III). Además, el Ministerio de Defensa dispone en el Hospital Gómez Ulla de Madrid de un máximo excepcional de tres camas: dos para personas intubadas y una con «ecmo» (una técnica avanzada de soporte vital que funciona como un corazón y pulmón artificial temporal). En total, esto suma 9 plazas con el aislamiento adecuado para pacientes con hantavirus, cifra muy inferior a la prevista.

Existen otras unidades previamente contabilizadas, pero no especializadas ni equipadas con el nivel cuatro de aislamiento necesario para tratar este virus. Por ejemplo, en Cataluña hay tres camas adicionales de tratamiento intensivo, que pueden ser suficientes para el tratamiento requerido, pero no garantizan el aislamiento adecuado. Algunas consejerías de Salud indican a este medio que podrían ampliar sus unidades de aislamiento, aunque actualmente sólo cuentan con recursos específicos para una unidad.

El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, afirmó ayer que España cuenta con «16 camas de aislamiento», de las cuales ocho estarían en el Hospital militar Gómez Ulla. Sin embargo, EL MUNDO obtuvo el correo electrónico de respuesta de dicha unidad hospitalaria en el que se advierte que, por falta de personal, sólo es posible habilitar un máximo de dos camas con intubación y una adicional con asistencia respiratoria.

El correo de respuesta al Ministerio tras la reunión indica lo siguiente: «Buenas noches. En el HCD Gómez Ulla disponemos de 5 habitaciones convencionales y 2 de cuidados intensivos, todas operativas. La limitación viene por el personal: con el equipo disponible podemos atender a 2 pacientes bajo cuidados convencionales, así como críticos con drogas vasoactivas, y como máximo 1 paciente intubado; en el peor escenario (con un esfuerzo considerable del hospital) podríamos atender a 2 pacientes con intubación y 1 con ecmo». La respuesta está firmada por una comandante médico internista que añade que el «tiempo de activación» del hospital es de «6 horas».

Lo que el CCAES solicitó a los integrantes del Comité Técnico Permanente de la Red UATAN, según otro correo electrónico en poder de este medio, fue «conocer la disponibilidad de cada unidad para recibir posibles contactos que mostraran síntomas».

Las unidades UATAN se distinguen por contar con «presión negativa», lo que implica que al abrirse la puerta, el aire no sale sino que tiende a entrar. Además, cuentan con pequeños laboratorios dentro de la sala para realizar pruebas serológicas con el máximo aislamiento. «En una UVI se puede tratar, por ejemplo, un ictus; pero en este caso se trata de un agente patógeno que no se puede operar, sólo se busca la recuperación del paciente. Lo esencial es que el patógeno no salga», explica uno de los responsables sanitarios presentes en la reunión.

Actualmente, la autorización para el uso de estas camas de alto requerimiento depende de los consejeros. Los consultados no muestran pesimismo, aunque algunos mantienen precaución: «Habrá que ser muy cuidadosos hasta que lleguen el domingo y veamos cómo evoluciona la situación».

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