Las claves
El CIS que encabeza Tezanos ha incorporado en su barómetro preguntas detalladas sobre Donald Trump, su posible destitución y la percepción global de su figura.
Un 63% de los encuestados opina que Trump completará su mandato, mientras que un 31% considera que podría ser removido por el Senado mediante un impeachment.
El CIS no ha formulado preguntas similares sobre Pedro Sánchez, como una moción de censura o la opinión de la ciudadanía respecto a controversias como la ley de amnistía o casos de corrupción.
En administraciones precedentes, el CIS preguntaba con regularidad acerca de la corrupción política, pero actualmente adopta un enfoque más indirecto respecto a los escándalos que afectan al gobierno y al PSOE.
El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), dirigido por José Félix Tezanos, ha incluido en un barómetro sobre la situación internacional un cuestionario exhaustivo acerca de la figura de Donald Trump, en el contexto de la guerra con Irán.
Entre las preguntas destaca una que aborda la posibilidad de que Trump sea destituido de la presidencia de EEUU mediante un procedimiento de impeachment.
«¿Considera usted que el presidente Trump será retirado de la presidencia a través del proceso de destitución conocido como impeachment?», pregunta el CIS de Tezanos. A lo que un 63% confía en que completará el mandato y un 31% piensa que el Senado podría apartarlo de la Casa Blanca.
Pero Tezanos presenta varias cuestiones sobre Trump a los participantes.
«¿Piensa usted que su prestigio e imagen internacional están mejorando o deteriorándose?», «¿Cree que, con esta guerra, la confianza en Donald Trump en general está aumentando, disminuyendo o se mantiene igual en la opinión pública estadounidense?» o «¿Opina que la economía de EEUU se verá perjudicada por la guerra desatada por Trump y el Estado de Israel?».
El CIS no ha sido tan explícito en sus preguntas sobre Pedro Sánchez.
Nunca ha investigado el respaldo ciudadano hacia la ley de amnistía ni la opinión sobre la polémica ley del sí es sí. Tampoco se ha cuestionado sobre una posible moción de censura, el equivalente en España al impeachment.
Al contrario, las consultas del CIS bajo Tezanos han funcionado casi como un salvaguarda para el presidente del Gobierno en momentos difíciles.
En el caso de la amnistía, sólo en una ocasión se preguntó acerca de sus consecuencias, y fue exclusivamente a los catalanes, excluyendo al resto de españoles.
Más diligente fue al preguntar sobre las protestas en Ferraz contra el PSOE, tras la decisión de Sánchez de amnistiar a Carles Puigdemont.
Asimismo, ha evitado cuestionar sobre un posible reemplazo de Sánchez, pese a los escándalos de corrupción que involucran a sus colaboradores más cercanos.
Sólo durante los días de reflexión del presidente, tras su carta a la ciudadanía relacionada con la imputación de Begoña Gómez , el CIS planteó si Sánchez debía continuar en el cargo, dimitir o convocar una cuestión de confianza.
No obstante, en las últimas entregas del CIS no aparece una pregunta formulada de manera semejante sobre una posible «destitución» de Sánchez o sobre su salida mediante mecanismos parlamentarios como la moción de censura.
Tampoco se ha consultado si Sánchez mantiene el apoyo ciudadano tras el encarcelamiento de Santos Cerdán o José Luis Ábalos, cuyo primer caso, relacionado con las mascarillas, ya fue juzgado.
Tezanos suele limitarse a evaluar el respaldo popular de un líder a través de las calificaciones que los ciudadanos dan a ministros y principales figuras de la oposición.
Un CIS centrado en Trump
No es la primera vez que el CIS pregunta sobre Trump considerándolo una amenaza para los intereses de España.
En el barómetro de enero, el 79,5% de los españoles lo percibía como un riesgo para la estabilidad mundial, y más de dos tercios afirmaban que sus políticas pueden poner en peligro la democracia estadounidense.
Estas opciones son contundentes y el CIS las presenta, mientras que en España evita indagar sobre la corrupción.
Antes de la dirección de Tezanos, el Centro de Investigaciones Sociológicas dedicó, durante los años de la trama Gürtel y el caso Bárcenas, un seguimiento más constante a la corrupción como problema político estructural.
Entre 2013 y 2015, la institución recogía de forma regular el impacto político del asunto sobre el Gobierno de Mariano Rajoy y el Partido Popular.
En contraste, en los casos relacionados con José Luis Ábalos o Santos Cerdán, el CIS adoptó un trato más indirecto.
Aunque estos asuntos tuvieron amplia repercusión política y mediática, no se ha observado —al menos hasta ahora— un conjunto tan constante de preguntas específicas sobre corrupción vinculada al Gobierno o al PSOE, como sí ocurrió en la etapa Bárcenas-Gürtel.

