La Comisión Europea ha exonerado al comisario húngaro Olivér Várhelyi tras una indagación sobre una presunta red de espionaje en Bruselas dirigida contra el personal de la UE.
La Comisión Europea ha descarta las acusaciones contra el comisario húngaro Olivér Várhelyi relacionadas con una supuesta red de espionaje que afectaba a empleados de la Comisión, cerrando la investigación interna sin encontrar indicios de culpa individual.
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El anuncio se produjo apenas un día antes de que el futuro primer ministro de Hungría, Péter Magyar, asuma el cargo tras su victoria rotunda en las elecciones del mes pasado.
Esta resolución permite que Várhelyi continúe desempeñando su función como comisario europeo de Salud y Bienestar Animal.
En octubre, varios medios informaron que la Representación Permanente de Hungría ante la UE en Bruselas habría gestionado una red compuesta por agentes de inteligencia que se hacían pasar por diplomáticos y que tenían como objetivo al personal húngaro en la Comisión entre 2012 y 2018.
Se presume que dichos agentes intentaban obtener documentos sensibles ligados a Hungría y reclutar a funcionarios húngaros dentro de la UE.
La Comisión llevó a cabo una investigación interna que ya ha finalizado. Un portavoz indicó que no hay pruebas de que empleados de la Comisión hayan sido reclutados con éxito.
“Según la información recabada durante esta investigación y las herramientas disponibles en la Comisión, no es posible atribuir responsabilidad individual o implicación más allá de los propios agentes de inteligencia”, explicó el portavoz de la Comisión, Balázs Ujvári.
Várhelyi quedó implicado en la indagación por su cargo como embajador de Hungría ante la UE entre 2015 y 2019, coincidiendo con parte del periodo investigado. Posteriormente fue designado comisario europeo por el entonces primer ministro Viktor Orbán.
El año pasado, Várhelyi negó tener conocimiento de la presunta red, afirmando ante la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que “no estaba al tanto” de estas actividades.
Durante su función como embajador, la relación entre Budapest y Bruselas se tensionó considerablemente debido a disputas sobre el estado de derecho, la democracia y la libertad de prensa en Hungría.
Várhelyi es considerado un aliado cercano de Orbán, líder del partido Fidesz que perdió las elecciones del mes anterior. Además, ha participado de manera habitual en eventos organizados por Patriots for Europe, un grupo político de extrema derecha.
Por su parte, Magyar, quien fue diplomático en la Representación Permanente de Hungría en Bruselas entre 2011 y 2015, declaró en octubre que Várhelyi “no reveló toda la verdad” respecto a las acusaciones de espionaje.

