Felipe VI solicita a la Comunidad Iberoamericana fortalecer la cooperación previa a la Cumbre de Madrid

El Rey ha entregado el premio de Derechos Humanos, subrayando que preservar la memoria y la dignidad de cada persona constituye la «mejor protección ante desviaciones autoritarias».

Felipe VI en la Universidad de Alcalá

Este miércoles, el Rey Felipe VI ha otorgado el Premio de Derechos Humanos Rey de España, un galardón que conceden conjuntamente el Defensor del Pueblo y la Universidad de Alcalá, y que en su décima edición ha sido para el Museo de la Memoria y Derechos Humanos de Chile (MMDH). Dado que se trata de una región iberoamericana, el discurso del Monarca se centró en destacar los vínculos que unen a España con esta zona, que él conoce profundamente.

El Monarca, que ha visitado la región en más de un centenar de ocasiones, resaltó que es un área del mundo «con mucho que aportar y que debe actuar de forma más coordinada…, más unida», instó. «A lo largo de mi vida he recorrido más de cien veces los países que constituyen el alma de un proyecto con raíces antiguas, pero de gran relevancia actual y, sobre todo, con un potencial futuro aún por descubrir y explotar», opinó Felipe VI.

En el momento en que se restablecen las relaciones con México y se enfrenta el reto de revitalizar la cumbre Iberoamericana, que se celebrará este año en noviembre en Madrid, el Rey manifestó: «Cuanto más aprendo sobre la comunidad iberoamericana, más la valoro y estimo, incluso desarrollando un sentimiento creciente de orgullo y pertenencia, mientras me sorprendo al percatarme de cuánto queda por descubrir y comprender sobre ella, tanto sobre las diferencias que distinguen a cada pueblo y su tierra, como sobre los lazos que nos unen casi de inmediato cuando nos observamos y escuchamos».

En este sentido, el Jefe del Estado recordó que poseen «una extensa historia y una memoria común«, un valor que «es y debe seguir siendo, en última instancia, junto con la reivindicación de nuestra identidad compartida —respetuosa y tributaria de las particularidades de cada nación—, la defensa constante y colectiva de la Libertad, los Derechos Humanos, el Estado de Derecho y la Democracia».

«Conviene proteger siempre —y a toda costa— la dignidad humana, que se concreta en el ejercicio de sus derechos y libertades, y se sustenta en nuestras leyes, instituciones y constituciones democráticas. Esa es nuestra principal salvaguarda frente a las desviaciones autoritarias», reclamó el Rey desde la Capilla de San Ildefonso de la Universidad de Alcalá, acompañado por el ministro de Hacienda, Arcadi España, el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, y el rector de la Universidad de Alcalá de Henares, Carmelo García Pérez.

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