El extenista ha ofrecido una entrevista a la cadena CNBC donde comenta sus proyectos más destacados en esta nueva fase de su vida

“Forjé un legado dentro de la pista y ahora llega el momento de hacerlo fuera de ella”. Rafa Nadal (40 años) ha hablado con la cadena CNBC con motivo de la apertura del cuarto hotel Zel en colaboración con el grupo Meliá, esta vez en Fuerteventura. Desde Manacor, Nadal comparte con la periodista Tania Bryer cómo está siendo su nueva etapa y de qué manera los principios del deporte le apoyan en su rol como empresario, valorando también el apoyo fundamental de su familia. Además, reflexiona sobre la aceptación de su retirada y su perspectiva sobre el presente y futuro del tenis.
El tenista hace referencia a “un nuevo capítulo”, aunque subraya que se ha venido gestando durante años. “Tuve la fortuna de contar con mi familia y equipo preparando mi futuro; no soy de esas personas que disfrutan despertarse sin un plan”, comenta. Que una de sus principales líneas de inversión sean hoteles no es casualidad. Destaca que ha pasado “más de la mitad de su vida” en este sector y que le apasiona. Además advierte que “la mentalidad ha evolucionado”, explicando que “antes, la gente solía ahorrar para un coche o una casa, mientras ahora se valoran mucho más los viajes y las experiencias”.
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Bryer le consulta entonces cuándo se dio cuenta de que él mismo se había convertido en una marca y cómo planea aprovechar esa influencia que le ha otorgado más de veinte años de trayectoria. Nadal responde con la frase: “Forjé un legado dentro de la pista y ahora llega el momento de hacerlo fuera de ella”. Y añade: “Me atrae la hostelería, pero definitivamente creo en la salud – también tengo una compañía de suplementos –, por eso considero que ese es el camino a seguir. Visualizo mi marca con una proyección de crecimiento. Intento avanzar con paso firme y con las personas idóneas a mi lado”.
El extenista revela varios de los secretos durante su carrera en un documental en Netflix.
“Mi padre ha sido una gran inspiración”
Al ser preguntado sobre la responsabilidad que implica gestionar su capital y escoger bien los proyectos, dado su nombre y reputación, Nadal expresa gran orgullo por la UAX Rafa Nadal Sports School en el ámbito educativo, así como por su academia de tenis en Manacor y su fundación que trabaja con niños en riesgo de exclusión social. “Estas iniciativas ofrecen oportunidades a quienes estaban destinados a un futuro complicado y ya estamos observando resultados”.
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Bryer recuerda que “sus padres han estado muy involucrados durante cada fase y forman parte de Aspemir, la empresa matriz”. Exactamente, Aspemir es el holding mediante el cual Nadal organiza y gestiona buena parte de sus inversiones y negocios fuera del tenis. Fundada en 2005, aunque inicialmente se dedicaba a actividades inmobiliarias y de construcción, actualmente concentra la mayoría de sus activos. En los últimos años ha gestionado cerca de veinte sociedades y ha generado ingresos anuales que alcanzan decenas de millones de euros.
“Nos vemos a diario – responde Nadal –. Mi padre fue un gran ejemplo para mí en dedicación y trabajo duro. Desde niño vi cómo se esforzaba y logró edificar la principal empresa de vidrio de todas las Islas Baleares, partiendo de cero. Su compromiso y entrega han inspirado todo lo que hago, tanto en el tenis como ahora. Es una satisfacción enorme tenerlo trabajando conmigo, pues continúo aprendiendo mucho”, comparte con CNBC.
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“El deporte te enseña a tolerar la frustración”
Pero Nadal no solo ha aprendido de su entorno familiar, sino también del deporte: “Es una gran plataforma para prepararte para el futuro porque te enseña a manejar la frustración, trabajar en equipo y a aceptar que en ocasiones se pierde. Hay que aprender a manejar las victorias, porque no importa si ganas, debes estar listo para jugar el día siguiente o la semana siguiente. Practicar un deporte y asimilar sus valores será, sin duda, de utilidad para los negocios o cualquier otra actividad que realices en el futuro. Creo que estos aprendizajes permanecerán contigo toda la vida y serán altamente valiosos”.
Confiesa que retirarse del tenis “no fue sencillo”, aunque sí fue el “proceso de decidir si debía hacerlo”. Cuando su cuerpo envió señales claras que no dejaron dudas, se encontró “preparado para comenzar el próximo capítulo de su vida”. Al cumplir 40 años, Bryer plantea que ya no puede medir sus éxitos solo por títulos. ¿Cómo lo hace ahora? Nadal responde: “Primero, por la felicidad. Segundo, por el avance y las actividades que desarrollo. Intento ser el mejor padre posible y una persona digna de confianza para mis socios. Con determinación para crecer, pero con una ambición equilibrada”.
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