Lionel Scaloni: «Mi padre comenzó como peón en el campo y luego se dedicó al transporte tras comprar un camión»

Scaloni, durante el partido contra Egipto. El seleccionador argentino persigue su segundo título mundial consecutivo en la final frente a España.

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Detrás del ingenio estratégico que mantiene a la Selección Argentina en la cúspide del fútbol mundial se encuentra una historia de esfuerzo, caminos y superación. Lionel Scaloni, un líder que suele evitar los focos y la sobredimensión mediática, compartió hace un tiempo sus sentimientos en una entrevista con los medios oficiales de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

En ese diálogo, el oriundo de Pujato recordó su niñez y rindió un sentido homenaje a su familia, especialmente a su padre Ángel, el hombre que le inculcó el auténtico valor del sacrificio.

Para el técnico, el éxito actual es simplemente el resultado de los principios absorbidos en el interior santafesino. Scaloni rememoró con orgullo los inicios modestos de su hogar, marcados por el trabajo constante de su padre.

«Mi viejo era peón en una estancia, él nació en el campo. Luego adquirió un camión y se dedicó al transporte», contó con profunda admiración. Esos años carecían de los lujos del fútbol profesional actual, pero estaban llenos de un respaldo sólido: «Él se bajaba del camión cuando venía de Córdoba y, antes de llegar al puerto, nos llevaba a entrenar. Regresábamos de Rosario y seguíamos jugando al fútbol aquí en Pujato. Eso lo apreciábamos mucho», recordó el entrenador.

Esa ética de trabajo caló profundamente en los hermanos Scaloni. El «Gringo» no olvida que la estabilidad económica actual fue fruto de una extensa trayectoria familiar llena de perseverancia.

Según reveló, la adquisición de una vivienda propia demoró bastante, una experiencia compartida por millones de trabajadores. «Él siempre nos alentó, confió y nos impulsó a no rendirnos. No fuimos propietarios hasta hace 20 años, hasta que comenzamos a jugar al fútbol y pudimos comprar«, afirmó, dejando claro que los Scaloni comprenden a fondo lo que significa ganarse el sustento.

Esta educación construyó la personalidad particular del líder de la ‘Scaloneta’, quien utilizó el micrófono de la federación para reflexionar sobre su identidad, mostrándose tan honesto como vulnerable.

Al ser interrogado sobre su carácter y cómo maneja la enorme presión de su trabajo, Scaloni ofreció una definición íntima que explica, en gran medida, el respeto y la lealtad que despierta entre sus dirigidos: «¿Quién soy? Todavía no lo sé. Soy algo raro, extraño. Soy bastante generoso, siempre pienso más en los demás que en mí mismo, es un problema o una virtud que siempre he tenido».

Para el seleccionador, esa empatía representa un motor diario, aunque admitió el desgaste que implica priorizar continuamente a los otros. «Es fundamental en el ser humano, pero a veces juega en contra, y por eso tengo tantos pensamientos en la cabeza. Debería pensar más en mí y en mi círculo cercano», concluyó con sincera franqueza.

Así, entre la nostalgia por el camión de su padre y la conducción de un grupo humano exitoso, Scaloni demuestra que, aunque hoy se encuentre en la cima, su corazón permanece en el mismo pueblo de siempre.

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