Las claves
El DAO Manuel Llamas afirmó ante el juez que una llamada del ministro Marlaska fue el motivo para iniciar una información reservada contra agentes de la UCO encargados de investigar corrupción en el PSOE.
La diligencia se activó tras la difusión de correos electrónicos relacionados con Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, y el bloqueo de sus cuentas institucionales.
Llamas negó haber ejercido presión sobre los agentes o haber dado instrucciones a la UCO para no actuar con proactividad en la lucha contra la corrupción.
La directora de la Guardia Civil, Mercedes González, está involucrada en la causa debido a presuntos encuentros con Leire Díez, quien podría haber promovido acciones internas contra la UCO.
El DAO Manuel Llamas reconoció ante el juez Santiago Pedraz que la apertura de una información reservada contra los agentes de la UCO que investigan casos de corrupción en el PSOE se produjo a raíz de una llamada del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Así lo han confirmado a EL ESPAÑOL fuentes cercanas al interrogatorio realizado esta mañana en la Audiencia Nacional.
El ministro, conforme explicó el DAO al juez Santiago Pedraz, originó esta información reservada tras la publicación en un medio digital del correo electrónico que poseía Begoña Gómez.
Esta situación se desencadenó por el «colapso» y la exposición pública de las cuentas de correo institucional del presidente Pedro Sánchez y de su esposa, Begoña Gómez.
Según el magistrado Santiago Pedraz, Llamas ordenó abrir una información reservada a los agentes de la UCO que actuaban como policía judicial para la jueza Beatriz Biedma, instructora del procedimiento contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno.
Específicamente, el 4 de diciembre de 2024, Llamas solicitó iniciar una investigación preliminar para verificar la existencia de indicios suficientes que fundamentaran un expediente sancionador por infracción disciplinaria.
También solicitó que se investigara la inclusión en el informe de la UCO, dirigido a Biedma, de la cuenta de correo electrónico empleada por la esposa del presidente, ya que en el caso contra David Sánchez aparecieron mensajes que él dirigió a su cuñada.
El director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil negó además haber ordenado que la Unidad Central Operativa (UCO) adoptara una actitud de “pasividad” o “falta de proactividad” frente a la corrupción vinculada al PSOE.
Así lo declaró este jueves ante el juez Santiago Pedraz, responsable del caso Leire en la Audiencia Nacional. El juez decidió aplazar para este viernes la declaración como investigada de la directora de la Guardia Civil, Mercedes González.
Llamas compareció durante más de dos horas ante Pedraz, contradiciendo a los agentes de la UCO, sus subordinados, quienes están siendo investigados por orden de la Audiencia Nacional. Respondió a todas las partes implicadas.
El magistrado imputa a González y a Llamas, citados este jueves para declarar, presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia.
Llamas negó haber presionado a los agentes de policía judicial que participan en esta investigación que indaga en una trama para desacreditar a la UCO y a los jueces y fiscales que persiguen la corrupción en el PSOE y en el entorno del presidente del Gobierno.
Según relatan fuentes presentes en el interrogatorio, admitió que la directora general del Instituto Armado le informó el 5 de mayo que conocía a la exmilitante socialista Leire Díez.
La directora de la Guardia Civil fue imputada después de que la UCO indicara en uno de sus informes que mantuvo tres reuniones con la exmilitante socialista, quien según el juez habría coordinado la presunta trama, mientras que el liderazgo recaería en el exdirigente socialista Santos Cerdán.
La UCO precisó que hay constancia de varios encuentros presenciales entre ellas, ocurridos el 30 de septiembre de 2024, 20 de diciembre de 2024 y 2 de abril de 2025.
«Aprovechando la relación que mantenía con la directora general de la Guardia Civil y a través de esta, en un momento dado y en el marco de las acciones que desarrollaba, Leire Díez estableció como uno de sus objetivos llevar a cabo ‘investigaciones internas’ dentro de la Guardia Civil dirigidas contra la Unidad Central Operativa», señaló.
Según los investigadores, «se ha observado que Leire Díez inició una serie de acciones, en las que, mediante entrevistas personales con la directora general de la Guardia Civil, logró instigar a esta para que comenzara actuaciones administrativas contra la UCO».
Tras la publicación del informe, González aseguró en mayo en el Senado que «nunca, en ningún momento» ha interferido en ninguna investigación de la UCO, ni presionó a ningún agente ni participó en ninguna trama para anular causas judiciales.
La directora general del Instituto Armado reconoció varios encuentros con la exmilitante y admitió que intercambió «varios mensajes de WhatsApp» durante su etapa como delegada del Gobierno en Madrid, cuando Díez era directora de Relaciones Institucionales de Correos.

