La asociación que representa a la mayoría de los inspectores afirma que la dirección ha desatendido sus demandas durante mucho tiempo

La admisión implícita de la ex directora de la Agencia Tributaria en el Senado, Soledad Fernández, el lunes pasado, respecto a que no se investigó a Julio Martínez, persona que gestionaba los pagos del ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a pesar de evidentes indicios de riesgo, ha generado una fuerte controversia en la Inspección de Hacienda. Fernández calificó esta omisión como un «lamentable error», pero, según los inspectores, la Agencia Tributaria no puede detenerse en esa explicación.
«Tras las recientes declaraciones de la ex directora de la AEAT en el Senado, la Asociación Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) considera urgente la revisión de los procedimientos para seleccionar expedientes y de los sistemas automatizados de detección de riesgos fiscales, dado que un perfil con indicadores objetivos de riesgo no fue sometido a inspección durante varios años consecutivos». A la asociación le indigna que Julio Martínez dejara de presentar declaraciones tras la pandemia y que esta situación no motivara acciones de fiscalización en ese período.
Esta agrupación, que agrupa a la mayoría de la Inspección de Hacienda, sostiene que «si no se activaron las alertas, es imprescindible investigar qué falló, corregirlo y reforzar los controles internos para evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir».
Julio Martínez gestionaba una red de empresas que incumplía las normativas del Registro Mercantil, tenía al menos una filial en las Islas Vírgenes y planeó establecer otra en Dubái, sin que esto fuera objeto de inspección hasta junio pasado. Tampoco se abrió expediente tras su detención en diciembre, como informó este diario. Este retraso podría haber permitido la prescripción de delitos fiscales anteriores a 2021 —último año no prescrito en esta inspección— y evitar la detección temprana de la presunta trama relacionada con Zapatero.
«IHE resalta que errores de esta naturaleza disminuyen la conciencia fiscal entre la ciudadanía, deterioran la confianza en la equidad de trato y generan sospechas injustificadas sobre el trabajo de los profesionales que aplican la normativa tributaria con rigor, imparcialidad y estricto apego a la ley».
Además, la asociación recuerda que lleva tiempo solicitando cambios sin recibir respuesta de la dirección. «La Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado ha presentado desde hace años propuestas para mejorar los controles y las labores de fiscalización tributaria, sin obtener respuesta alguna por parte de la dirección de la AEAT, las diferentes secretarías de Estado de Hacienda, ni de los ministros responsables que tienen la potestad y la responsabilidad de impulsar estas mejoras tan necesarias en la actualidad».

